Escritora caleña presenta guía para no morir de amor

Octubre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Amalia Andrade, una caleña que es furor en ventas con su primer libro. En menos de un mes ya tiene segunda edición. Conózcala.

Es caleña, estudió en el Colegio Jefferson y se ha convertido en un fenómeno literario. Se trata de Amalia Andrade Arango, una joven escritora de la Universidad Javeriana  que acaba de presentar su primer libro y en menos de un mes agotó  la primera edición, cosa que rara vez suele ocurrir en Colombia con el lanzamiento editorial de un no famoso. 

Aunque si hablamos de fama, Amalia es seguida por más de 17.000 personas en Instagram, una red social eminentemente 

visual que aprecia sus ilustraciones y sus frases ingeniosas porque ella, además de ser literata, es ilustradora, coleccionista profesional de marcadores de colores, rayadora empírica de páginas y poseedora de  una rara fascinación por la belleza de las letras del alfabeto. 

Por eso los textos de su libro están escritos a mano, pues cree firmemente que la inspiración y el procesamiento de las emociones están íntimamente ligados al movimiento de la mano al escribir sobre el papel. 

“Agradezco que mi papá nunca dejó de comprarme colores y marcadores, porque desde siempre me gustó dibujar. Por fortuna él no consideró que al crecer debía dejar de regalarme materiales para mis dibujos y dio resultado, pues ahora tengo un libro”, dice Amalia.   

Como “un híbrido” describe esta obra, que tiene un título contundente:  ‘Uno siempre cambia al amor de la vida (por otro amor o por otra vida)’.

Es una especie de manual de sanación de corazones rotos, un diario de duelo sentimental,  un libro de dibujos (que incluso incluye stickers) y un recetario  contra la tristeza; también, un compendio  de relatos cortos y una apuesta interactiva que invita al lector a aportar sus propias   reflexiones sobre el mal de amores. Todo al mismo tiempo.

Amalia nos cuenta que la idea del libro se decantó  por años en su mente, por eso le tomó solo tres meses  plasmarlo.

Aunque ello no significa que haya sido fácil; todo lo contrario, escribió el libro a mano, luego  tuvo que pasarlo a computador, luego volver a escribirlo a mano para la versión final del libro (lo cual casi le causa un síndrome del túnel carpiano) y aparte realizó  sus  propias ilustraciones. 

Todo esto, como una forma constructiva de elaborar una ruptura amorosa que hace cinco años trastocó para siempre su vida y la llevó incluso a cambiar de carrera en la universidad y a replantearse su existencia en términos prácticos y espirituales.

Amalia aclara que el libro es apto para gente que tiene el corazón roto porque el amor de su vida se fue, o porque dejó ir al amor de su vida y ahora está arrepentido, o porque nació con el corazón roto. Pero no solo habla sobre el amor de pareja. 

También es ideal para los que “están en proceso de duelo por la muerte de su perro, gato o boa constrictor”, para el que peleó para siempre con su mejor amigo/a o novio/a imaginario y, por supuesto, para todos aquellos que se autorompieron el corazón, como en el caso de Amalia.

Queda claro que, en todo caso,  es un libro sobre el desamor y sobre la necesidad de darle sentido y ‘full color’ a los momentos más grises de la vida.    

“Cuando estaba escribiendo el libro murió mi ‘mamma’. Porque tengo una mamá, pero también tenía una ‘mamma’ (adoptiva) que era todo en mi vida, mi razón de ser, a quien le debo todo lo que soy  incluido este libro”, nos confiesa Amalia, a su paso por Cali.

 En esta ciudad que está llena de los recuerdos de su ‘mamma’, desde el clima hasta la comida,  ofreció el viernes una conferencia sobre su libro en la Biblioteca del Centenario y recibió la feliz noticia de que la primera edición voló de las librerías en pocos días. ¿Mensajes  de mamma?

‘Uno siempre cambia al amor de su vida por otro amor o por otra vida’ está repartido en capítulos que van describiendo el proceso de sanación sentimental de la autora. 

El capítulo 1 no podría llamarse de otra forma: ‘Llanto’. Allí rinde homenaje a los grandes maestros sentimentales, desde Paulina Rubio con su “No es ningún juego de niños estar como estoy”, hasta  Vicente Fernández “diácono de la autoflagelación”, con su penca de maguey sobre la que grabó su nombre, unido al suyo, entrelazados.

El capítulo 2, ‘Autodestrucción’, está lleno de infografías de las emociones y listas de chequeo para identificar comportamientos dañinos. Mientras que el capítulo  3, ‘Rabia, venganza y sentimientos afines’, descubre lo que hay detrás de frases pasivo-agresivas como “No estoy brava, estoy decepcionada”, que en realidad significa “Estoy furiosa y te quiero matar”. 

El capítulo 4 se titula ‘Depresión’, y en el capítulo 5 parece llegar por fin la aceptación de la pérdida con el título ‘Está bien estar mal’.  

Claro que en materia de corazones rotos no hay linealidad sino altos y bajos, por eso al final del libro incluye recetas. Recuerde:  quien llora y come no muere.

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