El Teatro Esquina Latina ya es dueño de su propia sede

Julio 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El Teatro Esquina Latina ya es dueño de su propia sede

Orlando Cajamarca, director de Esquina Latina

Orlando Cajamarca, director de Esquina Latina, ya es el dueño del inmueble de Tejares de San Fernando que pertenecía a la Universidad del Valle.

Tras dos años de negociaciones, de tocar puertas para lograr un crédito bancario y poner como garantía sus bienes personales, el maestro Orlando Cajamarca  logró su anhelado propósito: comprarle a la Universidad del Valle el inmueble de Tejares de San Fernando que se convirtió en la casa del Teatro Esquina Latina.

Con la entrega oficial de las escrituras públicas, acto cumplido el viernes 1 de julio en la rectoría de la universidad,  el Teatro Esquina Latina es el nuevo dueño y señor del espacio y su meta es seguir trabajando para hacer de este un escenario cada día más agradable para el público caleño. 

Cajamarca habló con El País sobre el proceso y los proyectos que tienen: 

¿Qué representa tener en sus manos las escrituras de la casa?

En términos de historia, el tener las escrituras es pasar una página en la historia de Esquina Latina después de 43 años de vida activa ligada  a la Universidad del Valle. Nacimos  como un grupo de teatro universitario  y fuimos durante 20 años un grupo que ganó  premios, organizamos festivales y le propusimos a la universidad un modelo de trabajo en asocio entre lo público y lo privado. Son 20 años con una relación íntegra y los siguientes 23 con una relación que se fue volviendo frágil porque no hubo una comprensión suficiente del proceso. El firmar las escrituras representa que podemos disponer del espacio de acuerdo a nuestros principios artísticos, nuestros programas y proyectos.

¿De ese grupo de estudiantes que integró el grupo teatral, quienes lo siguen acompañando en Esquina Latina?

De ese grupo el único terco y que quedó  enfermo de teatro fui yo. El grupo Esquina Latina nació cuando la universidad ni siquiera vislumbraba tener la posibilidad de tener una escuela de teatro. Nosotros éramos un grupo extracurricular que nació en los años 70. Yo estaba en la universidad para formarme como médico pero el teatro me atrapó. Pero figuras como el escritor Fabio Martínez, estuvo cercano a los procesos iniciales de Esquina Latina. 

¿Con la entrega de la escritura acaba finalmente el suplicio de quedarse en el aire y sin sede?

Sí. Al estar fuera de los predios universitarios sabíamos que no había una voluntad de la última administración de la universidad por mantener el proyecto nuestro porque lo consideraban ajeno  y que usufructuábamos un espacio que legalmente era de la universidad. Fue un proceso difícil, no entendían la dimensión social y cultural nuestra. La única opción era  comprar la casa pero nos cogió en una crisis económica  dura, pero  hicimos la tarea. Pero antes tuvimos que lograr que la universidad accediera a vender la casa porque al principio ni siquiera había esa opción y nos dejaban esa incertidumbre de salir corriendo para meternos  debajo de un puente. 

¿Hubo intervención para ayudar en ese proceso?

Sí, hubo voces vivas de la universidad; así como el apoyo del alcalde de ese momento, Rodrigo Guerrero; y de la ministra de Cultura Mariana Garcés, quienes apostaron un proceso de negociación. De esa manera logramos que la universidad accediera a venderla.

¿Cómo fueron estos dos años de tocar puertas para conseguir recursos?

 En el mercado financiero parece que a los artistas no nos prestan porque nos ven como  muertos de hambre, estábamos jodidos, no teníamos de dónde. Pero entidades como Coomeva nos  dieron la posibilidad de acceder a un préstamo en el que me aceptaban a mí como deudor y me recibían  lo poco que tengo como garantía. Ya con la titularidad podemos trasladar la deuda a la institución, el paso siguiente es que la deuda la asuma la entidad.

¿Qué sigue para Esquina Latina? 

La vida continúa. La escritura es un punto de giro, seguimos trabajando y  manteniendo una actividad teatral permanente con programación para todos.  Eso, además de continuar con la Red de Teatro Comunitario que ya completa 30 años y  ahora con el postacuerdo nos preparamos para trabajar la cultura de paz con actividades en Corinto, Miranda, Florida, Pradera. Seguiremos haciendo patrimonio teatral.

Una casa para seguir creciendo 

El Teatro Esquina Latina está ubicado en la Calle 4 Oeste Nº 35-30, en el barrio Tejares de San Fernando. El inmueble está integrado por una sala de teatro con sonido y aire acondicionado, capacidad para 80 personas, una sala para ensayos, una biblioteca y un centro de documentación sobre teatro comunitario.

El área del inmueble es de 430 metros cuadrados. “A esta casa, a la que en los últimos 23 años le hemos invertido amor, trabajo, dedicación y adecuaciones, con algunas limitaciones, ahora sí podemos empezar a mover  cosas. Por ahora hay que trabajar para pagar la deuda y hacer adecuaciones de espacios como crear  el estudio de radioteatro“.

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