El Mono Núñez es también una plataforma de talento joven

Mayo 28, 2017 - 10:55 p.m. Por:
Redacción de El País
Jóvenes en el Mono Núñez

El Festival se ha convertido en un espacio donde personas de todas las edades pueden encontrar gustos afines.

Foto: Especial para El País

Este año el Festival Mono Núñez demostró de nuevo que las nuevas generaciones se están apropiando de la música Andina gracias a la participación de jóvenes menores de 30 años en el certamen.

Unos 50 participantes menores de 30 años y mayores de 15 años son la prueba perfecta de que la Música Andina se está haciendo escuchar por todo el país y que el ‘Mono’ Núñez se está convirtiendo en una plataforma juvenil, llenándose de aprendizajes, experiencias y abriendo puertas a nuevas amistades, reuniendo a cada región con el único propósito de hacer que la música Andina sea más escuchada.

Grupos como ‘Maderas al viento’ de Bogotá, con seis integrantes y siendo esta su primera vez en este concurso, han tenido una postiva acogida por el público. Asimismo se desteca ‘Juventud Parrandera’ de Boyacá, compuesto por tres integrantes que enseñan con su talento la música carranguera; el ‘Grupo Kanthores’ con ocho integrantes con voces increíbles y algunos solistas como Jesús David Rojas, de 18 años, quien actualmente hace parte del grupo Juglares.

Entre los solistas también se destaca Jonathan Reyes, de Santander, con 22 años, y considerado por los críticos musicales como el más calificado y legitimo continuador de la obra del maestro Jaime Llano González.

Dentro de todos estos grupos juveniles hay innumerables talentos, jóvenes que desean llegar al público millenial y lograr que los géneros colombianos no mueran junto a grandes maestros de nuestra historia.

El Festival de Música Andina Colombiana Mono Núñez desde hace tres años viene atrayendo a nuevos talentos que sin duda están empezando a brillar con su propia luz: un festival que enamora corazones jóvenes.

Niños, amantes de la música

Durante los cuatro días en los que la música colombiana inunda las calles de Ginebra, el ‘Mono’ Núñez hace presencia en varios escenarios.
Uno de los más concurridos, en el que el público se siente más conectado con los artistas, es el encuentro Mateo Ibarra, un espacio que abre el Festival para los niños y jóvenes que cultivan su amor por la música colombiana.

De todas las regiones del país llegan solistas, duetos, grupos, danza, chirimía a mostrar que hoy, la música colombiana tiene fuerza en los más jóvenes y admiran los ritmos que forman parte de nuestro folclor.
De este modo, el Festival ofrece un un escenario cuya finalidad es apoyar el talento joven, semillero de pequeños artistas, que nutrirá a todos los otros eventos de esta naturaleza.

Música y más

Paralelo a los diferentes escenarios que tiene el ‘Mono’ Núñez para los asistentes al festival, se abre la puerta también a una muestra artesanal de la región.

Aprovechando la gran convocatoria que tiene el Festival a nivel nacional e internacional, artesanos de la región muestran su talento: joyería, tejidos, artesanía en cuero, en madera, postres y comidas típicas.

Cada una de estas manifestaciones artísticas y gastronómicas forman parte de la muestra cultural que hacen que el ‘Mono’ Núñez sea un Festival que después de 43 años se fortalece y sigue siendo el referente por excelencia de la cultura colombiana.

Por otro lado, el componente pedagógico también tiene su cabida en este certamen. “Salud vocal en los profesionales del canto: mitos y realidades”, fue el tema que se trató en esta versión del Festival con la fonoaudióloga Esperanza Sastoque, explicando que la salud vocal no solo es para cantantes sino para todo aquel que trabaja con la voz como los comunicadores, los ponentes, actores, vendedores o los conferencistas.

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