Cuenta regresiva para el estreno de 'La tierra y la sombra'

Julio 08, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Cuenta regresiva para el estreno de  'La tierra y la sombra'

Más que un reparto, ‘La tierra y la sombra’ consolidó una familia unida por una historia de lucha y dolor.

El 23 de julio se estrena en Colombia la película ‘La tierra y la sombra’, del caleño César Acevedo, laureada en Cannes.

La ópera prima del caleño  César Augusto  Acevedo, ‘La tierra y la sombra’,  ganadora de la Cámara de Oro  en la 68 edición del Festival de Cannes, es una historia hecha de emociones. Es un homenaje a las mujeres trabajadoras, que luchan por su tierra, que se arraigan a ella y que nunca desfallecen ante la idea de mantener una familia unida. 

No es una película rosa. Menos aún pornomiseria ‘Made in Colombia’. Tampoco está llena de diálogos. Más bien son escasos. Los personajes no hablan mucho,  porque viven un encierro no solo físico, por la casa y el lugar, sino visceral. Cada uno lleva un drama por dentro.  

Es la poesía visual de una familia atrapada en una casa en medio de los cañaduzales del Valle del Cauca, contada de la manera más honesta. Es  la historia de un campesino que  regresa a su hogar  después de 17 años, para cuidar de su hijo moribundo y de su nieto de 6 años, mientras su mujer  y su nuera trabajan como corteras de caña para sustentar el hogar. 

Es  una historia que partió de la vida   de César:  “El conflicto  nació de lo que fue mi familia. En un principio lo que hice fue juntar fantasmas en esa casa y no podían hablarse entre ellos, no podían conectarse, porque ya no estaban conmigo. A lo largo de los años, durante la realización de esta película, tomé distancia y traté de construir una  historia que le llegara a todo el mundo”.

Confiesa que desde un comienzo  supo  que iba a contar  esa historia en  los cañaduzales, “la caña  hace parte del paisaje emocional de mi vida. Quienes me conocen,  pueden leer otros sentidos más profundos. Yo reconstruí algunos recuerdos”. 

Uno de esos recuerdos es el de su mamá. César se crió con ella, entre mujeres. Por eso admite que quería contar una historia donde las mujeres fueran las protagonistas. “Es ver ese sacrificio, su abnegación, todo lo que hacen por intentar mantener a su  familia. Mostrar esa fuerza que tienen”.

Y como lo explica el propio Acevedo, “en la película los hombres han perdido esa relación de poder y lo que importa es la fuerza de la mujer; es lo único que mantiene la familia unida, y lo que les  permite también seguir adelante”.

A la mamá del hombre que se encuentra  postrado en cama,  la vida la traicionó. No pudo sanar sus heridas. Entregó todas sus fuerzas a la lucha por una tierra. Una lucha llena de sacrificio que nadie valora y todos desdeñan. Tiene un conflicto muy grande entre el arraigo a su hogar  y la necesidad de vivir. 

La otra mujer, la nuera, se sacrifica por su familia y hace  lo posible por tratar de mantenerla unida. Aún así, es   capaz de  tomar decisiones que  pueden cambiar las vidas de sus seres queridos.

Los hombres de ‘La tierra y la sombra’ llevan el peso de la culpa, en especial el hijo enfermo. No quiere la  tierra, sabe que no vale nada, pero siente que si  abandona a su madre estará cometiendo el mismo error del padre.   

Es una película “muy  cruda, muy triste”, acepta César, pero a la vez  muestra “unas ganas de vivir muy fuertes. Como una familia que está rota trata de  volver a conectarse  por medio del dolor. Mantener esa lucha le da sentido a su existencia y viven pequeñas victorias, aunque  a veces la vida no te de un respiro”. dice el director. Él también vivió la enfermedad de su madre, esa cercanía a través del dolor, esa culpa que queda con la muerte, esa imposibilidad de decir las cosas a tiempo, cosas que hay que tratar de entenderlas para seguir adelante.

Una catarsis

“Está llena de cosas que observé en mi vida familiar. Cosas que traté de entender para lograr salir adelante. El final de ‘La tierra y la sombra’ en realidad es una despedida. Quiero que cuando la gente la vea trate de sacar lo mejor que lleva dentro. El aprendizaje detrás de esos dolores y las  emociones que despertó”, afirma César Acevedo. 

Cuenta  que la primera vez que la vio completa fue en el Festival de Cannes. Aún no sabe cómo describir la emoción de ver su sueño materializado después de ocho años de arduo trabajo. 

 

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