Critican proyecto para reglamentar patrimonio cultural sumergido

Noviembre 06, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I Colprensa
Critican proyecto para reglamentar patrimonio cultural sumergido

El mito del Galeón San José ha llamado durante muchos años la atención de los cazadores de tesoros. Según registros de la época fue un barco del que nadie conoce cuáles eran sus dimensiones y que según la leyenda cargaba los impuestos del virreinato de la Nueva Granada. La leyenda cuenta que pueden estar enterrados en el fondo del mar colombiano desde 500 millones de pesos, hasta 8.000 millones de dólares.

Tanto el representante Carlos Amaya, del Partido Verde, como el parlamentario Wilson Arias, del Polo, aseguraron que la iniciativa pone en peligro el patrimonio histórico que se encuentra en los mares y cuerpos de agua colombianos.

El proyecto de ley que pretende reglamentar el patrimonio cultural sumergido colombiano recibió este martes las primeras críticas. Tanto el representante Carlos Amaya, del Partido Verde, como el parlamentario Wilson Arias, del Polo, aseguraron que la iniciativa pone en peligro el patrimonio histórico que se encuentra en los mares y cuerpos de agua colombianos. “Hay un criterio mercantilista en esta iniciativa que se opone a lo dicho en la Constitución, que dice que debe preservarse el patrimonio como inajenable e imprescriptible y que este no se puede transar. Esta iniciativa abre la posibilidad de que sea comercializado y le abre las puertas a los posibilidad para los caza tesoros”, aseguró Arias. Arias reitera que, “esto parece escrito por los caza tesoros, las transnacionales por el hallazgo y venta recibirán un 50% del valor del objeto, deberíamos sentir vergüenza por estar discutiendo semejante proyecto”. Según la opinión de algunos académicos, uno de los apartes “más peligros” del articulado, que se discutirá este martes en segundo debate en la Cámara de Representantes, es el criterio de “repetición”, que según reza el articulado es la cualidad de un bien o conjunto de bienes, de características similares “que tuviese valor de cambio o fiscal, tales como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas en bruto”. Para los arqueólogos todos los objetos de un hallazgo tienen un valor histórico, sin importar el valor comercial, lo que hace que los objetos sean interesantes por la historia que cuentan y no por la posibilidad de ser vendidos en el mercado. La fundación Terra Firme arremete contra el criterio de repetición y señala que en los tiempos de la corona no había manera de acuñar las monedas, por lo tanto ninguna es igual a la otra, lo mismo sucede con los lingotes de oro. La organización además asegura que de todo lo que está en el fondo del mar, nada se ha sacado por vía legal, “lo que se debe fortalecer, son las estrategias de preservación como los museos in situ, que están presentes en la mayoría de países del mundo”, dijo Carlos del Cairo Hurtado, director de la fundación Terra Firme. Y adiciona: “Si se aprueba este proyecto, que seguro va a estar demandado por inconstitucionalidad, mientras sale el fallo va a haber un bache de tiempo en que las empresas caza-tesoros van a suscribir contratos por 10 ó 20 años en unas áreas extensas del mar colombiano que ellos van a usar para explotar nuestro patrimonio”. A su turno, el representante Carlos Amaya dijo que hay un caza-tesoros que afirma que “existen alrededor de 1.200 naufragios en Colombia, esas empresas están muy interesadas no porque tengan una leve sospecha de tesoros sumergidos, sino porque se han dado cuenta de que hay muchos naufragios que tienen riqueza económica”. Y agregó: Lo que nos debemos preguntar es si a Colombia le deben interesar más las riquezas económicas que podrían llevarse unas multinacionales o el patrimonio cultural sumergido que en todos los países del mundo el Estado es el encargado de proteger el patrimonio sumergido”. Además, criticó a la ministra de Cultura, Mariana Garcés, “ella dice que es necesario explotar el patrimonio sumergido para poder financiar las investigaciones esto no le cabe en la cabeza a nadie”. Roberto Lleras, decano de la facultad de Estudios de Patrimonio Cultural de la Universidad Externado de Colombia, aclara que “lo más grave es que el patrimonio que ha estado sumergido durante muchos años esperando revelarnos parte de nuestra historia sea destruido sin que el pueblo colombiano tenga la posibilidad de conocerlo”. Para la ponente del proyecto, Juliana Carolina Londoño, del Partido Conservador, quien pertenece a la Comisión Sexta, los aportes que se han recibido son respetuosos de muchos de los actores y, por lo tanto, se busca poner en la balanza un proyecto juicioso y serio. Este proyecto se ha construido escuchando a la gente con objetividad y respeto”, anotó.Londoño señala que el proyecto se quiere satanizar, “pero es una iniciativa que busca que tanto navíos pequeños, como gigantescos, que puedan enriquecer el patrimonio cultural de los colombianos sean bienvenidos, se habla de que son más de 1000 embarcaciones en el fondo del mar debemos preservar ese patrimonio”.

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