Conozca la ciudad que evoca el arte, en México

Octubre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Giovanna Fuentes, Especial para El País
Conozca la ciudad que evoca el arte, en México

La arquitectura de Puebla y sus iglesias son mundialmente apreciadas.

La hermosa ciudad de Puebla, en México, atrae por su arquitectura, gastronomía, artesanías y calidez de su gente.

Puebla es una bella ciudad rodeada de ángeles y querubines que saludan a los turistas con majestuosidad en cada una de sus coloniales avenidas. 

La leyenda cuenta que el obispo de la ciudad de Taxcala, Fray Julián Garcés, “soñó en varias ocasiones con un bello Valle en el que cruzaban tres ríos, con árboles y montañas, en el cual bajaban los ángeles del cielo y tendían sus hilos de oro y trazaban una ciudad”, que sería exclusivamente para los españoles.  Sueño que se hizo realidad en el siglo  XVI. 

Es una de las ciudades mejor planificadas de México, por su traza urbana. En  la belleza de la arquitectura en cada uno de sus rincones se refleja la visión e ingenio de sus  constructores, hasta el punto que existe en cada una de sus calles y avenidas un sistema de señalización en braille para la población invidente.

Al pasear por sus rincones coloniales, un aire de romanticismo adorna la arquitectura colonial envuelta por dos bellos volcanes: el Popocatépetl  y el Ixtaccihuatl, a 5.420 metros de altura. Sobre estos dos volcanes existen varias leyendas prehispánicas, una de las más llamativas es la del guerrero y la princesa envueltos en un amor imposible.    

Rumbo hacia la ciudad, el paisaje va adquiriendo otra tonalidad. La arquitectura moderna de grandes centros comerciales se entremezcla con la antigua  historia según la cual los ángeles subieron la campana Santa María (de más de 12 toneladas) a la torre principal de la catedral Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, pues  a la mañana siguiente se escuchó el repique de las campanas.    

Las edificaciones e iglesias con decorados barrocos e imponentes cuadros de los famosos pintores de la época del siglo XVI, recrean episodios de la vida y costumbres en la época de la colonia, así como los hechos que acontecieron la independencia. 

 Por todos lados se ven ángeles.  Por ejemplo el  gran atrio de la catedral, también llamado ‘el relicario de América’, una de las visitas que nadie se puede  perder,  está rodeado por 58 ángeles.

Y en la avenida de la Reforma reposa el imponente y emblemático monumento de los cuatro arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel.  

El turismo es una de las vertientes económicas que impulsa el crecimiento de esta ciudad. Con más de 3.2 millones de habitantes y con una sector hotelero pujante y diverso. 

En la parte antigua o centro histórico existen majestuosos hoteles como el  ‘Descansería’, una mansión colonial del siglo XVII, restaurada y situada a 100 metros de la plaza principal y la  catedral de Puebla, consagrada como Patrimonio de la Humanidad en abril de 1649.

Para recorrer las joyas religiosas de Puebla se requiere tomar un año sabático, ya que  cada una encierra la historia de la colonización, la llegada de los españoles y la batalla de independencia que libró este pueblo para liberarse de las cadenas españolas de la época. 

El templo de Santo  Domingo es otra de las reliquias coloniales del Barroco que exhibe figuras religiosas bañadas en oro y obras de arte de incalculable valor.

La plazoleta principal está decorada por las múltiples terrazas de restaurantes, la casa de Gobierno con ventanales pintorescos de color rojo y sitios que atraen al turista a tomar un descanso y disfrutar de la panorámica cotidianidad de su gente, que en siglos pasados dio paso al surgimiento de un mosaico de culturas.

La herencia novohispana se mezcla con los vestigios de las culturas milenarias y la presencia de numerosos pueblos indígenas que moldean entre todos la identidad de los poblanos, implicados en sucesos históricos  como la batalla de Puebla y de cómo sus ancestros vencieron  a los franceses. 

Al observar cada detalle de la ciudad, caminando por la calle 3 oriente rumbo al callejón de los sapos, es sorprendente descubrir una placa dedicada al músico John Lennon, uno de los pocos reconocimientos al autor de ‘Imagine’ fuera del territorio británico. 

Es una ciudad llena de lugares y monumentos emblemáticos. Por la misma avenida de la Reforma, aparece la glorieta de la ‘china poblana’, uno de los rincones más famosos, decorado con la imagen en bronce de esta mujer que, orgullosa, muestra su colorida vestimenta.   

La arquitectura colonial del centro de la ciudad contrasta con la moderna Angelópolis, una zona financiera y  residencial que  es una de las áreas más grandes del estado de Puebla.  

Allí se ubican las mejores universidades privadas, entre las que se cuentan el Instituto Tecnológico de Monterrey, la Universidad Iberoamericana y la Universidad de Anáhuac. Los poblanos sostienen que está es una de las zonas más lujosas del país, por sus rascacielos, centros comerciales y  atracciones turísticas.

Una de ellas es la famosa rueda o estrella, una de las atracciones de feria más concurridas y que contrasta con la arquitectura colonial.  

La inauguró el Gobernador Rafael Moreno Valle, y recibió la acreditación de récord Guinness como la rueda de observación portátil más grande del mundo con una altura de 80 metros.  

Esta atracción forma parte del complejo que incluye el parque lineal, el paseo del río Atoyac y la construcción del Museo Internacional Barroco. 

Los poblanos son gente amable que sabe cómo hacer sentir a los turistas como si estuvieran en casa, así que anímese a conocer está romántica e inspiradora ciudad angelical.

 

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