'Campo Grande', la historia de una mujer y dos niños cuyos destinos se cruzan en Brasil

Noviembre 06, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Rojas Arbeláez* / Especial para Gaceta
'Campo Grande', la historia de una mujer y dos niños cuyos destinos se cruzan en Brasil

'Campo Grande', es una historia de soledades compartidas y ternura con la que es fácil conectarse y que seguro nos dejará el alma inquieta.

'Campo Grande' es la película con la que se inaugurará este jueves la VIII edición del Festival de Cine de Cali.

La ciudad de Río de Janeiro crece a pasos agigantados.  Las calles se han convertido en pistas de obstáculos que hay que sortear en medio de carros detenidos, grúas y desvíos forzados.  En  este escenario de 'transformación', Rayane, una niña de 6 años, se presenta en un lujoso edificio de Ipanema con una nota en la que está el nombre de Regina, la señora del tercer piso. No sabe quién es su madre, tampoco cómo llegó allí, pero allí debe quedarse porque no tiene a dónde ir.  No sabría cómo.  

La mujer del tercer piso se llama Regina y tiene su vida en cajas, se prepara para abandonar su apartamento costero y mudarse a otro en el que seguro no tendrá tan buena vista  ni vivirá tan bien.  Son las facturas de un  divorcio que también involucra a una hija universitaria. 

Entonces aquella niña no puede llegar a un peor momento.  A pesar de esto, la mujer no tiene otra alternativa que recibirla y empezar a ayudarla como mejor se le ocurre.  Como si esto fuera poco aparece otro niño en escena: se trata  de Ygor, dos años mayor que su hermana Rayane quien ha estado merodeando la zona a la espera del regreso de una madre de la que no tienen ninguna información.  

La situación precisa una solución, pero la ineficiencia del Estado se hace evidente entre llamadas sin respuesta, trámites en instituciones atiborradas e inoperantes.  

Los niños hablan del regreso de una madre de la que poco saben, pero es obvio que la suya es una historia donde la desesperanza ronda y la alegría es escasa.   Ellos han vivido con sus abuelos en el sector de Campo Grande, un lugar deprimido, alejado y pobre, de esos a los que solo llegan los que allí habitan.  Pero ahora están en Ipanema, el sector más caro de una ciudad fragmentada e indiferente a quienes no son sus iguales. 

Entretanto, Regina se debate entre deshacerse pronto de estos niños, de la manera que sea, o en acatar las exigencias de su hija que le reclama su indolencia.  A ella le bastan sus problemas, una realidad que la cerca,  que la doblega sin darle tregua.  Por eso le pesa la vida, le agobian esos niños que preferiría nunca haber encontrado pero que ya carga consigo.  Pero allí están y por esas cosas de la vida, Ygor no quiere separarse de ella.  Por alguna razón confían en ella y, como si esto fuera poco, está seguro que su madre irá a buscarlo a esa dirección.  A partir de ese momento la película en los detalles de aquella relación entre dos seres que se descubren y se reconocen necesarios. 

La película que lleva por nombre ‘Campo Grande’ está dirigida por la brasilera Sandra Kogut, quien al comienzo de su carrera incursionó en el medio audiovisual realizando los videos experimentales Seis horas de sueño y Cabina número 1,  que llamaron la atención del público y la crítica.  Después vendrían algunos cortometrajes y Mutum, un largometraje de ficción que obtuvo varias distinciones.  

En Campo Grande, Kogut no se limita solo a contar una historia melodramática, tampoco se regodea en el drama social, aunque bien podría hacerlo porque tiene tema e hilos dramáticos sensibles que le darían para eso y más.  Apenas comprensible,  esta situación del niño desvalido, abandonado a su suerte en un medio desconocido y que termina por conmover a un adulto indiferente ya ha sido tema de muchas películas.  

Sin embargo, en esta producción se supera la anécdota de la cotidianidad permitiéndonos fijar nuestra mirada sobre una ciudad que se destruye y se reinventa sin corazón ni memoria.  De la manera en que se hace, podemos sentirnos parte del universo de estos niños, de su extrañeza y sus miedos.  

A Ygor el exclusivo sector de Ipanema le resulta extraño, agresivo y adusto, tal como su sector puede parecerles a los ricos de los barrios costeros.  

Este diálogo de clases que en esta película cobra tanta importancia nos recuerda otras producciones brasileras como Era una vez en Río (2008) y Casa grande (2014). Se entreteje a lo largo de una trama que se desarrolla con paciencia y naturalismo, de la intimidad a la calle, del silencio al ruido ambiente, entre dos seres que se abren a mundos distintos:   donde la mujer rica acompaña al niño a su sector de Campo Grande con la idea de regresarlo con sus abuelos.   

A su paso por diferentes festivales de cine la película ‘Campo Grande’ ha ganado varios premios  y ahora tendremos la oportunidad de verla este jueves  como el bocado inaugural del VIII Festival de Cine de Cali. 

Una película cargada de elementos melodramáticos que conmueve a los espectadores y que nos deja pensando en el destino y los prejuicios.  Una historia de soledades compartidas y ternura con la que es fácil conectarse y que seguro nos dejará el alma inquieta. 

*Docente Universidad Autónoma de Occidente / @kayarojas

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