Cali se alista para una nueva versión del Petronio Álvarez, una vitrina del Pacífico

Cali se alista para una nueva versión del Petronio Álvarez, una vitrina del Pacífico

Septiembre 15, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo | Editora Equipo de Domingo
Cali se alista para una nueva versión del Petronio Álvarez, una vitrina del Pacífico

Currulaos, arrullos, levantapolvos, jugas, patacoré y otros aires tradicionales del Pacífico o fusionados con otros ritmos musicales son protagonistas del Petronio.

La competencia musical de los aires de la región se ha convertido en gran alternativa de proyección de la cultura afro y de sus grupos artísticos.Este año, tributo a Hugo Candelario González.

En 2014 será mayor de edad, pero desde que nació, hace 17 años, tal como lo recuerda su principal gestor, el antropólogo Germán Patiño, “‘El Petronio nació grande’, como tituló ese año, en 1997, el periódico El País”.Patiño, entonces gerente cultural del Valle en la Gobernación de Germán Villegas, recuerda con nitidez este episodio porque, como asegura, había mucha expectativa de qué iba a pasar y “desde el primer festival la respuesta fue muy nutrida y entusiasta, de ahí el titular de El País, porque desde su primera vez, el Petronio empezó a impactar a la ciudad”. Y la sigue impactando. Tan es así, que el año pasado, este adolescente, que pasó desde niño a ser ‘alimentado y cuidado’ por la Secretaría de Cultura de Cali, logró reunir en las Canchas Panamericanas en su primer día de fiesta casi 40.000 personas, el segundo y tercer día unas 70.000 (cada día) y para la final 140.000. Este año el adolescente vivirá, como lo explica la secretaria de Cultura María Helena Quiñónez, tres grandes momentos: el ‘Petronito’, el encuentro juvenil e infantil de música del Pacífico, que se está desarrollando desde el viernes hasta hoy en el Teatro al Aire Libre Los Cristales; el primer Mercado Musical del Pacífico, en el que músicos, productores, gestores, representantes artísticos y programadores fomentarán el intercambio, negociación y circulación de las principales propuestas musicales que hay en esta región, y finalmente, el festival como un todo, que será del 18 al 22 de septiembre en la llamada Ciudadela Petronio Álvarez (en las Canchas Panamericanas). En esta versión, el joven Petronio recibirá en su casa 44 agrupaciones que competirán en cuatro categorías: 10 en Versión Libre, 10 en Violines Caucanos; 10 en Chirimía y 14 en Marimba. Y como ya es tradicional, se suman al certamen las muestras de cocina tradicional, artesanías, bebidas típicas, industrial, cultural e institucional afro.Amigos del adolescente Petronio, como el docente y percusionista Héctor Fabio Tascón, se muestran inquietos de que este concentre más sus fuerzas en estas muestras que en la música del Pacífico, esencia del festival. La secretaria de Cultura argumenta que estas otras aristas del festival responden al querer de los afropacíficos radicados en Cali y de los que llegan, pero asegura que “este año el tema de la muestra empresarial se llevó a la mitad precisamente para evitar que tomara mayor fuerza esto que la música, que fue por la que se concibió inicialmente este evento”.Grandes frutosEl Petronio Álvarez surgió, dice Patiño, por la necesidad de encontrar un vínculo cultural, un nexo espiritual con la región del Pacífico y para llenar un vacío, porque en Colombia no existía un festival folclórico dedicado a la música de esta parte del país como un todo.Su nombre es reivindicatorio de un símbolo de la música de esta región, Petronio Álvarez, autor de ‘Mi Buenaventura’, tema que según información de Sayco en esa época (1997), era la segunda canción de la música colombiana más interpretada internacionalmente. En poco tiempo, este joven festival ha dado grandes frutos. Ha permitido, como dice Quiñónez, la visibilización de la cultura pacífica, representada en la música y todas las demás aristas que giran en torno al certamen; el fortalecimiento de los grupos de la región, tanto, que hay agrupaciones que solicitan que los dejen tocar gratis porque saben que esta es una gran vitrina para ellas. Ha sido una oportunidad, coinciden en señalar Carlos Valencia, ‘Tostao’, vocalista de Chocquibtown, y el maestro Hugo Candelario González, de autorreconocernos y fortalecer nuestra identidad, conocer nuestros propios aires, la riqueza musical y variedad que tenemos; y ha servido para propiciar un gran movimiento que permite que todo el país conozca de esta región a través de su música y su cultura. Ha rescatado, agrega el escritor Alfredo Vanín, tradiciones como la de los violines caucanos, que pertenecían a celebraciones del norte del Cauca y con el Petronio empezaron a salir a la luz y ganaron una posición que los ha llevado incluso a que sus sonidos sean grabados con la mejor tecnología.Pero a pesar de estos y otros grandes aciertos, si se quiere que el Petronio se convierta en un adulto maduro, responsable y que trascienda aún más, hay cosas por mejorar, advierten los músicos y académicos consultados por El País.Señalan expertos como Patiño y Tascón que hay que evitar que se convierta en un simple espectáculo de entretenimiento en el que la música solo sea un pretexto para reunir masas a saltar y brincar; que las propuestas musicales sean repetitivas; o como dice ‘Tostao’, “sea un escenario en donde siempre se esté redundando que se hace gracias a la Alcaldía y a Corfecali o sea, buscando tanto protagonismo de los entes municipales que se gastan mucho tiempo en la habladera de ‘cháchara’ y se pierde la esencia del festival que es la música”. Proponen que el festival tenga un director musical que dé línea sobre el norte del certamen y para que se eviten fallas como la mala ubicación de los instrumentos y de los músicos en el escenario (como las cantaoras adelante y la marimba atrás, pues no la oyen); agrupar en asociaciones a los músicos del Pacífico para velar por ellos y sus procesos musicales y crear escuelas de construcción e interpretación de la marimba.

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