Caleño lanza libro para aprender sobre cine digital

Agosto 24, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de GACETA
Caleño lanza libro para aprender sobre cine digital

Miguel Ernesto Yusti, realizador de cine y televisión caleño.

Nos tomamos un café con el autor de ‘Cómo dirigir cine digital’, hecha por un realizador de cine y televisión caleño que ayudó a fundar la carrera de dirección de cine digital de la Escuela Cice de Madrid.

¿Estamos ante un libro dirigido solo a realizadores de cine?Hoy en día no se pueden entender cine y televisión por separado. Todos los productos digitales, tanto de cine como de televisión, pasan por el computador. A lo que ha llevado la evolución tecnológica es a que las herramientas de un medio u otro se parezcan; las estéticas comienzan a ser similares, en consecuencia empiezas a tener productos de televisión que se asemejan al cine; lo que esperamos es que el cine, su libertad para hablar, no se parezca mucho a la televisión. Hoy en día es mejor hablar de un lenguaje audiovisual digital.Es decir que ese camino va en una sola vía...Es que cuando se piensa en la televisión hablamos de audiencias y, de alguna manera, de una autorregulación. Y eso lleva a que las temáticas sean tratadas de una manera particular. El cine, en cambio, tiene más libertad para narrar. Sin embargo, la televisión persigue sus propios objetivos y puede llegar a alcanzar altos niveles de calidad.¿Cómo nace la idea de este manual?Yo vivía y trabajaba dentro de la industria del cine español. Soy realizado de cine y televisión y he trabajado como especialista en efectos digitales especiales y de animación, pero notaba que faltaba unir la tradición con las nuevas tecnologías. Trabajaba con gente muy buena en lo tecnológico, pero estéticamente carecía de la tradición del cine de toda la vida. Y eso que estamos hablando de España, que es la cuarta industria más fuerte del cine en el mundo. ¿Por qué cree que pasaba?Siempre hay quienes se resisten o prefieren ignorar al asunto. No era un problema de herramientas, era de método de trabajo. Algunas pueden ser más elaboradas, pero el problema no es tener las herramientas sino cómo usarlas y cómo integrarlas al trabajo.¿Y eso se veía reflejado en la calidad de las propuestas?Claro, porque las escuelas son los sitios para experimentar. Pero a los alumnos casi que les dicen que deben esperar a graduarse para poder producir. El método que propongo es hacer mucho cine mientras se estudia para que esa experimentación permita hacer una verdadera industria del cine en nuestros países. Creo que los latinos necesitamos contar mucho más lo que les pasa a nuestros pueblos y nuestra cultura. En ese sentido hace falta una estética más fuerte, que convenza más para llegar a un público más grande. La revolución que se ha dado en el cine, desde finales de los 90, no está en la tecnología sino en los contenidos. ¿Cuál es el método que usted plantea en su libro?Planteo tres bases de trabajo. La primera es: Solo hago lo que hago mejor; la segunda es: Menos es más, y la tercera: voy a ir paso a paso. Todo esto persiguiendo el ideal de la producción ininterrumpida.¿No es un poco sesgado ese primer planteamiento?No lo creo. Uno debe hablar solo de lo que conoce porque es donde puede profundizar como guionista; si se habla de otras cosas, es bastante probable que el realizador no vaya a quedar bien. No comparto eso de que un guionista deba dedicarse largo tiempo a investigar para que aprenda sobre lo que va a escribir. Un artista debe crear sobre lo que más conoce, sobre el mundo que tiene más a la mano.Eso suena un poco obvio...Parece, pero no. Nos la hemos pasado haciendo un cine antropológico, de gente que investiga a otra gente. Así es que ha hecho el cine en Colombia por varias décadas.¿A qué debería apostarle el cine colombiano?Lo que estamos necesitando son artistas que hablen de sus propias experiencias. Oliver Stone, por ejemplo, nos habla de temas que conoce bien, como la Guerra de Vietnam o Wall Street. No es que haya hecho una investigación previa para lograrlo. Su insumo principal es su propia experiencia.

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