Animales fantásticos, la nueva apuesta de Warner

Diciembre 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Rojas Arbeláez | Especial para Gaceta

Con ‘Animales fantásticos y dónde encontrarlos’ la magia y los brujos regresan a las salas. La nueva apuesta de Warner incluye un cásting más maduro en comparación con la cada vez más lejana ‘Harry Potter’, y nos muestra a Nueva York como un nuevo escenario mágico.

Para los nostálgicos del mundo de la magia y para aquellos espectadores, ya en plena adolescencia, que extrañan a Harry Potter, ‘Animales fantásticos y donde encontrarlos’ llega como un bálsamo para sus ojos.   La nueva apuesta de Warner viene con la expectativa, no de superar a Potter, cuyas producciones recaudaron más de 900 millones de dólares cada una, pero sí de cautivar una audiencia que les prometa fidelidad unos cuantos años más.  

La historia del libro que sirvió de inspiración para la película es igual de interesante: se trata de una pequeña novela que J.K. Rowling (creadora y escritora de Harry Potter), quien la escribió con fines benéficos buscando recaudar fondos para niños necesitados, sin imaginar jamás que fuera a tener tanta aceptación.  De hecho, la autora no puso su nombre en el texto sino que decidió firmar como Newt Scamander, el mismo protagonista de la película en cuestión,  un mago zoólogo conocedor de los animales fantásticos.   

De ahí que ‘Animales fantásticos y donde encontrarlos’ tenga los ingredientes  probados de la fórmula del éxito y logre conectarse con el público de la manera como lo hace.   El guion de la película también estuvo por cuenta de  Rowling, quien además sazonó la trama con algunos guiños de la reconocida saga.

Esta es la historia de un mago, Newt Scamander (Eddie Redmaine (‘La teoría del todo’ y  ‘La chica danesa’),  especialista en animales, que tras ser expulsado de Hogwarts (la misma escuela de magos, donde   años después estudiarían Harry y sus amigos) llega a la ciudad de Nueva York guiado por la idea de encontrar más animales fantásticos que le permitan ampliar la colección que guarda con recelo dentro de su maleta. 

 Corren los años 20 y la ciudad se encuentra en una tensa situación debido a la presencia de los magos. Aunque existen ciertos códigos de convivencia, grupos de fanáticos religiosos los encuentran peligrosos y buscan la manera de exterminarlos. 

A este lugar llega Scamander quien, por su oficio, se parece más a un Noé que busca salvar a las criaturas mágicas de la extinción y  va por el mundo con una maleta  en la que los guarda a todos.  

El objeto en realidad es un mundo sin horizontes que se abre ante nuestros ojos cuanto Scamander ingresa en él con tranquilidad y al hacerlo se introduce en el mundo mágico de aquellas increíbles criaturas.

La película se despliega ante nuestros ojos con una producción generosa en imágenes, colores y efectos, que crean un universo propio que no necesita pedirle nada prestado al de Potter sino que, antes bien, saca provecho de cada uno de sus elementos: personajes entrañables, aventuras enganchadoras, melodrama y comedia.  

La historia se torna más interesante cuando se supera el drama de la guerra entre no magos y magos y nos sumergimos en el mundo de los acciones.

 Es fácil quedar atrapado por las peripecias de Scamander  a quien las cosas se le salen de control cuando pierde seis de sus criaturas en pleno Manhattan.

 

 

   Esto, por supuesto, pone al mago en una situación vulnerable, convirtiéndolo en el centro de miradas de otros magos, quienes desean neutralizarlo cuanto antes y recuperar la calma de la ciudad. 

Mientras todo esto sucede nuevos personajes aparecen en escena, para acompañar a un Scamander interpretado por  quien a mi gusto luce incómodo con el papel o no ha logrado superar a sus dos personajes anteriores. 

Lo cierto es que su repetición de gestos y sus viejos vicios hacen que el personaje termine siendo poco creíble en su papel y, por ratos, insoportable.  

Sin embargo, no pasa lo mismo con sus compañeros de aventura, Katherine Waterston (‘Steve Jobs’, ‘Vicio propio’) y Dan Fogler, enfrentados a la oscuridad y al mago Graves, interpretado por  Colin Farrell, único personaje que ubica la película como una precuela de Harry Potter. 

Más allá de los efectos y de lo predecible que pueda resultar en algunos momentos su historia,  ‘Animales fantásticos y dónde encontrarnos’ ha llegado en un momento propicio y le permitirá a la  productora la conquista de nuevos públicos, garantizando fantasía y  aventuras. 

 Interesante resulta su final, que se sale fuera del prototipo esperado y deja pocos hilos narrativos sin resolver.  

Lo que significa que, aunque sabemos que vienen nuevas entregas de lo mismo, no podemos saber con certeza de qué se tratará.  

Lo cierto es que ahora un nuevo mago invadirá las salas.

 

 

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