Adiós a Juan José Saavedra, el mago del sarcasmo

Julio 11, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Lola Ferrin, Periodista de El País

A los 79 años falleció el domingo el escritor y abogado Juan José Saavedra. Hace poco había culminado su obra ‘La casona’, la cual será presentada a mediados de agosto.

[[nid:554699;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/07/juan-jose-saavedra.jpg;full;{Juan José Saavedra, abogado y escritor, falleció en la mañana de este domingo tras padecer un cáncer. El mismo día, El País publicó la última columna ‘Abracadabra’. Foto: Elpais.com.co | Archivo}]]

Dicen que Juan José Saavedra Velasco era un hombre con carácter, que le gustaba observar la vida sin dejar de vivirla. Sí, un humanista, uno de esos que  no escatimaba en ponerle  filosofía a la existencia misma que se prolongaba o llegaba a un final abrupto con el paso mismo del tiempo.

Dicen que era inteligente, que su sentido del humor era único, con sello payanés; que daba cátedra en ironía y sarcasmo, que su humor era bastante negro, exageradamente fino y que su público era exquisito, fiel, de esos que aguardaba los domingos para leer sagradamente el 'Abracadabra', la columna que 'el mago' escribía para este diario desde hace más de diez años. 

Es que Saavedra empezó a ser parte de esta casa editorial  cuando su entrañable amigo Raúl Fernández de Soto le presentó a Luis Guillermo Restrepo, director de Opinión de El País. Lo hizo porque confiaba en él, en su talento, sabía que “era un  gran periodista y un gran escritor”.    

También aseguran que mientras reducía el mundo a esa mirada rasgada que los genes le otorgaron, sonreía así, como quien está planeando una travesura, una que se prolongó en alrededor de 20 libros publicados. 

El último no alcanzó a presentarlo. Lo terminó en medio de una batalla contra un  cáncer que le segó la vida el domingo a las 10:00 de la mañana en la clínica Valle del Lili, en el sur de Cali.

 El maestro sabía que la enfermedad podía poner fin a su existencia. Lo que no permitió fue que acabara con un sueño que empezó a materializarse el pasado 26 de marzo, cuando anunció que escribiría una semblanza sobre la familia Pardo de Popayán. 

Se trata de ‘La casona’, una obra que bien podría considerarse su último gran amor y que el público podrá conocer a mediados de agosto cuando llegue el momento de su lanzamiento.

“Ese libro era una excusa de Juan José para recordar a su gente, su niñez, para rendir un homenaje a sus padres Luis Saavedra Tenorio y Carmen Elisa Pardo,  a su tatarabuela Carmen Pino, y a la Popayán que lo vio crecer”, narra su prima María Pía Velasco Simmonds.

En el proceso de creación demostró lo que había escrito alguna vez: no estoy interesado en vivir, sino en durar.  “A los 79 años tenía una vitalidad increíble. Vivió al 200 %, fue una persona que tuvo una infancia bonita, feliz a pesar de haber perdido a su padre a temprana edad. Su mamá le enseñó a valorar las tradiciones y a la familia. Por eso era tan amoroso. Por eso Erika Navia, su nieta, era su adoración”, agrega María Pía. 

Fue Érika quien al final le acompañó en el proceso de corrección de textos y en el manejo de esos aparatos que el siglo XXI pone a los pies de artistas como Juan José, permitiéndoles llevar a feliz término sus obras, cosa en la que él era apasionado y estricto, aunque le llevara más tiempo y la enfermedad le obligara de cuando en vez a la pausa.

 A eso se refirió en el 2012 durante  en una de las tertulias médicas que organiza el doctor Adolfo Vera Delgado, a la rigurosidad: “saber escribir no es solamente saber dibujar las palabras, sino saberlas borrar. El problema es que a veces no queda nada”.

Por su parte, la periodista Alda Livey  Mera Cobo asegura que Juan José Saavedra tenía un gran uso de la ironía y el sarcasmo. “Era apreciado por muchos en Popayán.  Le ponía filosofía a la vida cotidiana, algo que se reflejaba en sus libros, es el caso de ‘De cómo ser feliz aún estando casado’ y en la política. Como un mago sacaba sus aforismos de la manga para deleitar a lectores virtuosos. Además, fue un gran crítico del gobierno y del uso del poder”.  

Por su parte, Roberto Caro A., de El Bando Creativo, señala que “el humor de buen gusto, tan escaso en nuestro medio, es tal vez la característica más sobresaliente de ‘Abracadabra’, la columna de Juan José”.  

Es que, finalmente, Saavedra  lo sabía, él mismo lo predijo, “mientras más ingrata es la vida, más necesario es el humor”.

Entre sus libros se destacan  ‘De cómo ser feliz aún estando casado’, ‘Abracadabra’, ‘De cómo divertirse sin reproducirse’, ‘Los Velasco’ y ‘La puñalada’.

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