Adelaida Fernández y la misión de dar voz a la mujer negra

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La caleña Adelaida Fernández Ochoa, Premio Casa de las Américas de Novela 2015, dice que su misión es dar voz a la mujer negra.

Adelaida Fernández y la misión de dar voz a la mujer negra

Septiembre 21, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Liliana Bedoya S. | Reportera de El País

La caleña Adelaida Fernández Ochoa, Premio Casa de las Américas de Novela 2015, dice que su misión es dar voz a la mujer negra.

Adelaida Fernández Ochoa aún no se acostumbra. Dejarse fotografiar  y  responder  preguntas  sobre su vida y obra, le parece difícil. Sin embargo, accede con toda  humildad y sencillez.   

Han pasado siete meses desde que  fue proclamada ganadora del   Premio Casa de las Américas de Novela 2015  con su obra  ‘La hoguera lame mi piel con cariño de perro’ y aún no se acostumbra a ser vista como la   autora  del momento  en las letras latinas.

Prefiere que la llamen Adelaida,  que la vean como una mujer colombiana  que vive en una  vereda de Circasia, Quindío; que escribe y que  quiere darle voz a sus congéneres afrocolombianas.

La autora caleña  hizo presencia, la semana pasada,  en el lanzamiento de la  Feria Internacional del Libro y las Culturas de Cali (Filca) y habló con El País: 

Hoy su nombre hace parte de la legión de triunfadores  del Premio Casa de las Américas ¿qué siente?

Un honor y un orgullo inmenso. Casa de las Américas tiene una trayectoria cultural y de humanidad que ha marcado huella y caminos y ser ganadora de  es también una responsabilidad.   

¿Además de responsabilidad, no es también un reto para usted misma?

Sí, claro, el de escribir una novela que tenga la dimensión de ‘La hoguera lame mi piel con cariño de perro’.  Casa de las Américas me premia pero también me plantea un reto y lo acepto con toda la humildad de mi corazón. 

Nació en Cali pero se crió en Palmira, ¿La ‘Villa de las palmas’ influyó en sus intereses literarios?

Crecí en Palmira, en una casa que quedaba en la Carrera 28 con Calle 31, en el centro de la ciudad. Mi abuela me hablaba de ‘El paraíso’ y de ‘María’ como si ella fuera una pariente más de la casa. Fui de esa generación a la que le inculcaron la lectura  con las novelas fundacionales. Gracias a las Hermanas Vicentinas en la Escuela La Milagrosa crecí escuchando sobre la obra de Jorge Isaacs.

Su libro, ¿es una manera de visibilizar el papel de la mujer negra en las haciendas vallecaucanas?

A raíz de mi tesis para mi maestría me di a la tarea de rastrear la presencia de la mujer negra en las novelas fundacionales y encontré que tienen una presencia  muy marginal. Entendí que esa mujer tiene un potencial de vida, de lenguaje, de discurso, de dimensión y perspectiva de la vida. Había algo que me decía que la voz de esas mujeres no podía morir.

A propósito de mujeres negras, ¿son reconocidas como autoras?

Hay muchas referencias sobre autores afrocolombianos, la mayoría hombres; pero al buscar mujeres hay  algunas  poetas, pero en narrativa no hay mucha información. No somos tan visibles.

¿Por qué mientras muchos autores se dedican a recorrer el mundo, usted se ha refugiado en una vereda de Circasia, Quindío?

La verdad, hoy no escojo dónde vivir, sigo a mi esposo, quien es profesor en la Universidad del Quindío. Mi vida es  como la de una mujer colombiana que  trabaja duro pero que también se ocupa de su hogar. Me dedico a escribir y a  investigar. Estoy empeñada en la palabra de las mujeres porque es doloroso al ver un compendio de escritores que no haya una mujer escritora. Y la palabra de la mujer hay que rescatarla.

Entonces, las mujeres  tienen que seguir escribiendo para tener voz en la literatura del país...

Las mujeres tenemos  que escribir,  promover eventos, apropiarnos  de los  espacios, no podemos dejar que nos corran la butaca. 

¿Y usted hoy se siente tranquila  en  la silla de los autores aclamados  o debe seguir peleando por su butaca? 

Es cierto, me gané un premio que me abre una puerta al mundo pero no me puedo dejar arrebatar la butaca.

¿Qué debe tener una obra ganadora?

La primera condición es que esté bien escrita, que refleje un mundo que se construya con sensibilidad, investigación, con lecturas, con amor por la palabra. Creo que la obra debe llegar al corazón del jurado.

Adelaida Fernández Ochoa estudió  lenguas modernas en la Universidad del Valle, tiene una especialización en enseñanza de la literatura de la U. del Quindío y una maestría en la literatura de la U. Tecnológica de Pereira.  

El lanzamiento de su novela será el 27 de enero de 2016 en Cuba.

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