"Cubrir política me ha dejado asqueada": Vicky Dávila

Junio 12, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo, editora Equipo de Domingo

La periodista Vicky Dávila.

La periodista bugueña Vicky Dávila está de vuelta con su libro ‘En honor a la verdad’, en el que revela los entramados alrededor de la supuesta red de prostitución en la Policía Nacional.

El 17 de febrero fue el día más triste de mi vida profesional. El poder me mostró sus dientes y realmente me mordió. A las 6:30 de la tarde supe que mi tiempo en RCN había terminado. Aunque en honor a la verdad, mi despedida comenzó en la oficina de mi jefe cinco días antes, con el tarro de almendras que el Gobierno me envió a través de la superministra María Lorena Gutiérrez.

Con esas almendras amargas el gobierno pidió mi cabeza por la investigación sobre ‘La comunidad del anillo’ en la Policía y las denuncias que hicimos sobre la intensa persecución contra los periodistas de la FM.  Las denuncias no solo salpicaron al general Rodolfo Palomino y a su círculo de asesores, sino que, además, incomodaron al presidente Santos, al ministro de Defensa, a la superministra Gutiérrez y amenazaron la estabilidad de uno de los conglomerados económicos del país, la organización Ardila Lulle.

Así comienza el  libro de la periodista bugueña Vicky Dávila, ‘En honor a la verdad’, en el que relata de manera pormenorizada  las investigaciones que ella y su equipo de periodistas de la FM desarrollaron sobre la supuesta red de prostitución al interior de la Policía Nacional, que al parecer, ya deja dos víctimas fatales; el posible enriquecimiento ilícito y los polémicos negocios del entonces director de la Policía, general Rodolfo Palomino;  de cómo se enteró que era interceptada ilegalmente.

En el libro la comunicadora acepta que cometió un error al divulgar un video en el que dos funcionarios (el hoy  exviceministro Carlos Ferro   y el capitán Ányelo Palacios) sostienen una conversación de sexo explícito, pero en el que también argumenta el por qué de su decisión.

Decisión que la tuvo en la picota pública y que, sumado a otros asuntos, como denunciar que el Gobierno se gastaba quince millones de pesos en latas de almendras que obsequiaban a los visitantes de la Casa de Nariño, como ella relata en su libro, la llevaron a su salida de la cadena RCN.

¿Cuándo concibió la idea de hacer el libro y cuál fue su propósito?

Desde que empezamos a hacer las denuncias el año pasado pensé en que todo era tan grave que debíamos dejar una constancia histórica de los hechos. Sin embargo, con todo lo ocurrido al final, sentí que ya era un compromiso, una obligación con todos aquellos que habían confiado en nosotros para hacer sus denuncias, con las víctimas, los muertos, el equipo y con todo el país.

Dice Daniel Coronell en el prólogo del libro: lo que la llevó de las cumbres de la figuración a los abismos del desempleo no fueron sus errores sino sus aciertos. De manera ya reposada, ¿cuáles fueron sus errores y sus aciertos en este episodio de trascendencia nacional?

Mire, le agradezco esa pregunta. El equipo periodístico de La FM trabajó incansablemente en busca de la verdad, ese es el principal acierto y con un valor de acero. Errores, acepto todos los debates sobre mi trabajo. Era mejor editar el video, pero si lo hubiera editado quizás me habrían acusado de manipular una posible prueba judicial. Así que la gente saque sus propias conclusiones.

¿Ya le han hecho 'ojitos' de algún medio?  Colegas aseguran que usted no tendrá necesidad de buscar trabajo, el trabajo la buscará a usted.

Por ahora estoy concentrada en que ‘En honor a la verdad’ se vuelva un texto necesario para entender cómo es y cómo actúa el Estado cuando ve afectados sus intereses, así estos sean non santos. 

La publicación del video, destaca usted en su libro, desvió el debate de fondo. ¿Cree que como dijo un ex magistrado colombiano ‘La única justicia efectiva en  Colombia es la de los medios de comunicación’?

Ese magistrado es un sabio. Pero mire, nosotros como periodistas cumplimos con nuestro deber, ya lo que sigue será problema de las autoridades competentes. Ahí no podemos hacer nada. 

El debate de fondo es la corrupción en la policía, una institución vital para los colombianos que debe reformarse o se ahogará en su propio caldo de corrupción, en especial de algunos comandantes.

¿Cuándo tiene la certeza de que  RCN no la apoyará, que está completamente sola y debe renunciar?

Las fechas están en el almanaque (risas). Por lo demás, el libro ‘En honor a la verdad’ lo cuenta todo. En todo caso, cuando voy por la calle entiendo que nunca he estado sola, la gente sí entendió y valoró nuestro trabajo.

Dice que Claudia Gurisatti enfiló sus baterías para que la organización entrara en un ataque de nervios por las presiones del Gobierno Santos. ¿Cómo están hoy sus relaciones con el conglomerado y esta periodista?

Siempre para la organización mi cariño y mi gratitud. 

¿Cree que todo el esfuerzo suyo y de su equipo por investigar los hechos de corrupción en la Policía, de su director, de la Comunidad del Anillo y demás,  valieron la pena? ¿Cree que habrá justicia, que se llegará a conocer la verdad?

Todo valió la pena porque pudimos darles visibilidad a las víctimas. Quizás no se haga justicia, no lo sé, quizás no sepamos la verdad completa, pero nosotros dimos el primer paso que era denunciar a pesar de todo lo que se vino en contra nuestra. Las investigaciones de la Procuraduría van más avanzadas y hay un pliego de cargos contra Palomino y tres de sus oficiales por la primera denuncia que hicimos sobre las amenazas y presiones a un denunciante.  

Las burlas del Presidente por usted denunciar que estaba chuzada fue de las cosas que más le indignó, ¿no?  Se sintió traicionada por él, porque usted le cuenta todo lo que está pasando en la Policía y prácticamente no obtiene una respuesta efectiva de él… 

Me dolió, pero lo conocí mejor. Así que esa es una ganancia. ¡Quién sabe qué descubrió el Presidente que no podía contar y prefirió descalificarnos! A veces pienso eso. 

¿Qué sintió cuando supo que la superministra María Lorena Gutiérrez renunció a su cargo? ¿Le entró un fresquito? Ya que por lo que usted cuenta en su libro, ella fue la que envió el tarro de almendras con el que el Gobierno pidió su cabeza a los directivos de RCN…

No soy rencorosa. Pensé que Santos le queda mal a todo el mundo y ella no fue la excepción. Sin embargo, supe que será embajadora en Alemania, no le nombraron a Perdomo en la terna para Fiscal, pero le dieron la embajada de Montealegre.

¿Desde cuándo siente que su vida íntima, familiar, se trastoca por las chuzadas y las amenazas? ¿Cómo es vivir en una especie de casa por cárcel? ¿Aún vive de esa manera?

Sé que las chuzadas siguen, convivo con ellas. El temor está ahí, más por mi familia y los muchachos del equipo que investigó. La tranquilidad es que si algo nos pasa, pues ya sabemos de dónde viene todo. Dios quiera que sean sensatos y que no ocurra nada contra nuestra integridad. Además, Dios nos cuida. 

¿Nunca supo por qué le endilgaron los alias de Cerda o de  Ninfómana valluna?

(Risas) No. Lo que sí se nota es que me odian mucho. 

¿Qué piensa hoy de su informante? ¿De verdad quiso ayudarla o  quería  manipularla? ¿Cómo se lo imagina?

Aunque sus mensajes nos llenaron de temores, también nos llenaron de certezas. Sí nos estaban chuzando y siguiendo, esa persona me envió las pruebas. Siempre pienso que quisiera volver a tener contacto con él o ella.

¿Cree que al paso que vamos el exgeneral Palomino será juzgado por la justicia penal colombiana?

Ese no es mi problema. Yo llegué hasta donde llega un periodista.

¿Teme por su vida, la de su familia y equipo de periodistas?

No hay que olvidar que en este caso de La Comunidad del Anillo hay dos personas muertas.

Le repito, si algo nos pasa, todo el mundo sabe quiénes fueron.

¿Usted cree la hipótesis que le vendió la Policía de que el ELN le quería hacer daño?

Imposible de verificar.

¿Qué le produce el solo nombre de Jerson Jair Castellanos? ¿Sabe qué ha pasado con el caso de este exuniformado, uno de los supuestos cabecillas de la Comunidad del Anillo?

En mí no produce nada. Entre los que lo han denunciado su nombre es dolor. Esperemos a ver qué hace la fiscalía.

¿Cómo fue volver a empezar? Usted tenía miedo de salir por posibles insultos y agresiones físicas de la gente. ¿A los cuántos días después del escándalo tuvo la valentía de salir?

Dos días después y me encontré con una gente maravillosa, comprensiva, amorosa y que me arropó así estuviéramos en la calle. Esa gente me ratificó que todo había que hacerlo y que nuestras denuncias no fueron en vano.

¿El Presidente o alguno de los que usted menciona en el libro la ha llamado para reclamarle?

No. 

Describe al presidente Santos como "poco abierto a las críticas, vengativo y censurador. A nosotros nos cobró nuestras denuncias y de qué manera”. ¿Está completamente  segura de que él pidió su cabeza a los directivos de RCN?

Las almendras que me llegaron de palacio hablan por sí solas.

Tres grandes lecciones de este episodio a nivel personal y profesional.

REPASO A SU CARRERA PROFESIONAL

¿Quiénes fueron sus grandes  maestros en 25 años de carrera?  ¿Y qué destaca de cada uno?

Juan Gossain, un maestro.  

Las Marías (María Isabel Rueda y María Elvira Samper) el periodismo agudo y decidido.

Daniel Coronell, un periodista a toda prueba. Excepcional.

Clara Ospina, disciplina, decencia y reflexión. 

¿Cuáles son esos cubrimientos, chivas o presentaciones que le han dado las más  grandes satisfacciones como periodista?

Siempre he sido muy feliz haciendo mi trabajo. Siempre con sus cosas malas y buenas lo he ejercido con amor, pasión y compromiso. En este país pasan tantas cosas tristes que solo la disciplina hace que uno no claudique. Tengo muchos cubrimientos en mi corazón, el terremoto del Eje Cafetero y los secuestros de las Farc y el ELN  me marcaron la vida periodística y personal. Cubrir política me ha dejado asqueada.

Una anécdota de reportería intensa...

Cuando el terremoto del Páez, nos fuimos a la zona del desastre, solo llevábamos cuatro atunes en el maletín y nuestras cámaras. Hicimos nuestro trabajo con tanto amor a pesar de las dificultades que fuimos otros sobrevivientes. 

18 años como  presentadora en el Canal RCN. ¿Qué es lo más extenuante de este trabajo?

No poder desconectarse nunca. 

¿En realidad por qué fue que renunció al Canal RCN como presentadora? ¿Es cierto que las relaciones con su paisana Gurisatti se volvieron insostenibles?

Eso ya es pasado. Renuncié porque soy coherente en mi vida personal y profesional. A ella le deseo lo mejor.

¿Se siente defrauda de muchos amigos? Dice que con este episodio se esfumaron.

Quedaron los que son, eso es un privilegio. El batallón adulador se esfumó.

EN FAMILIA

¿Cómo estaba integrada su familia allá en Buga?

Soy la mayor de cinco hermanos, vengo de una familia sencilla, pero luchadora. Vengo del pueblo. Tuve la fortuna de criarme en las calles de Buga especialmente saludando a los vecinos, haciéndoles mandados en la tienda a mis papás, porque se podía y me gradué en el colegio San Vicente de Paul de las Hermanas de la Caridad. Ellas me enseñaron a ser decente por encima de todo. 

¿Qué cualidades y defectos se reconoce?

Mi defecto, confiar tanto. Mi cualidad, ser un buen miembro de familia.

¿Cómo se conoció con su esposo (el médico oftalmólogo Jose Gnecco)? ¿Cuánto llevan de casados?

Nos conocimos hace 13 años, llevamos 8 casados y me siento afortunada de tenerlo conmigo. Es ante todo un buen hombre y magnífico papá.

Dice que su esposo ha sido  en todo este episodio su gran bastión, su cómplice. ¿Qué es lo que más ha admirado de él en este tiempo de zozobra?

Su calma.

Él es samario. ¿Le sabe preparar comida costeña?

(Risas) No, pero me la como todita.

¿Cuándo se pone el delantal usted?

Para los asados de domingo y de vez en cuando marco mi territorio con un buen sancocho valluno. 

¿Qué tan exigente es como mamá?

Soy rigurosa y exigente con mis hijos, pero todos los días me desvivo por demostrarles que los amo y que no les pido nada que yo no esté dispuesta a hacer. Trato de ser un buen ejemplo.

Háblenos de sus gustos…

Me gusta cantar y tengo un modesto estudio de karaoke en la casa que me permite vivir ese otro rol de mi vida. Me divierto cantando.

Ahora estoy releyendo ‘En honor a la verdad’, para que no se me olvide ni una sola línea de lo que pasó  y vivo muy orgullosa de ser del Valle del Cauca. Vibro con el Grupo Niche y Guayacán.   

Su otra pasión ha sido cantar. ¿Se le apuntaría grabar?

Ya lo hice, con el Trío Luis A. Calvo y con Helenita Vargas fue divertido y emocionante.

 

 

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad