Así ha sido la carrera de Bob Dylan, primer cantante en ganar el Nobel de Literatura

Así ha sido la carrera de Bob Dylan, primer cantante en ganar el Nobel de Literatura

Octubre 16, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Así ha sido la carrera de Bob Dylan, primer cantante en ganar el Nobel de Literatura

Bob Dylan, la leyenda del folk rock surgida de la contracultura de los años '60'.

Extrañeza ha causado en círculos culturales muy conservadores que un genio de la música, Bob Dylan, y no un novelista consagrado, haya sido galardonado esta semana con el Premio Nobel de Literatura. Las razones.

“Hubo una época en la cual te vestías muy bien, arrojabas una moneda a los vagos, en tu plenitud. ¿No es verdad?  La gente te advertía: ‘Ten cuidado, muñeca, puedes caer’, pero tu pensabas que todos ellos estaban bromeando”. Lea también: Top 10 de canciones por las que Bob Dylan ganó el premio Nobel de Literatura. Esta es la primera estrofa de ‘la mejor canción de todos los tiempos’ según la revista Rolling Stone. Cuenta la historia de una Cenicienta moderna que empieza siendo princesa y acaba viviendo entre cartones.Fue escrita en 1965 y llegó tras la inspiración que deja el agotamiento después de una serie de giras en Inglaterra. Se llama ‘Like a rolling stone’ (Como una piedra rodante) y es  de Bob Dylan.  Dylan, ícono de la música del siglo XX, con composiciones y letras comprometidas que cosecharon millones de admiradores, fue el sorpresivo ganador -este jueves- del premio Nobel de Literatura 2016.   Lo que algunos no entienden es que  esta leyenda del folk rock, surgida de la contracultura de los años 60, es un poeta de talla mayor, más allá de cualquier etiqueta o formato. En mayo pasado cumplió 75 años más activo que nunca. Ese mes editó ‘Fallen Angels’, su último disco, el número 37 de su larga trayectoria, en el que se aproxima al género melódico con temas que Frank Sinatra llevó a la gloria, como ‘All the Way’. Pese a su enorme influencia cultural, Dylan ha sido una presencia enigmática a la que acusan de no tener buena voz. “Los críticos han sido duros conmigo desde el día uno. Sostienen que no puedo cantar. Que lo mío es un graznido. Que sueno como un sapo”, dijo el año pasado en un inesperado discurso, al recibir un Grammy por su brillante trayectoria.  Rebelde por naturaleza, su relación con el público roza la indiferencia y hostilidad. Para la muestra, se niega rotundamente a complacer los pedidos de la audiencia para que interprete sus grandes éxitos en los conciertos.  En su presentación el viernes pasado en la inauguración del festival Desert Trip, de los veteranos del rock en California,   no dirigió ni una palabra a la multitud y se mantuvo de espaldas.  Indiferente también se mantiene desde la mañana del jueves tras el anuncio del galardón que le sería otorgado el próximo diciembre. Se esperaba como ganador del Nobel al poeta sirio Adonis o al escritor keniano Ngugi Wa Thiong'o, por eso la atribución del Nobel de Literatura al cantante norteamericano Bob Dylan provocó la estupefacción de varios autores y generó un debate. Por primera vez, desde la creación del premio, un cantante es coronado por el galardón sueco, que sin embargo sigue siendo esquivo para  escritores de la talla de Philip Roth, Joyce Carol Oates o Don De Lillo. Jorge Luis Borges  jamás lo recibió.   Citada entre los candidatos potenciales, Joyce Carol Oates envió un tuit bastante cruel sobre Dylan. “Tal vez pueda darnos explicaciones sobre +Jack of Diamonds+ si todavía se acuerda”,  dando a entender que Robert Allen Zimmerman —su verdadero nombre— no era el autor del texto.  La atribución del Nobel a un “trovador” reabre una polémica: ¿Es escritor sólo aquel que escribe libros? Jugar con la lengua, suscitar emociones con las palabras —algo que sin duda hace Bob Dylan— también es hacer literatura, dicen los defensores de la decisión de la Academia sueca.  “Los puristas y otros amargados se rasgarán las vestiduras, denunciarán la degeneración del espíritu del Nobel, pero me alegro que se reconozca también a la literatura en la Palabra —en el sentido poético del término— en tiempos en que muchos artistas piensan ser dispensados de la exigencia de fondo y forma en su creación”, denuncia el escritor Alain Mabanckou, obviamente satisfecho por este Nobel.  El novelista Philippe Margotin, coautor de una biografía de Bob Dylan (‘Bob Dylan, la totale’), considera que Dylan “es el gran poeta vivo norteamericano del siglo XX”.  Según el novelista, la cultura literaria de Dylan es innegable. “Leyó a muchos autores, a Arthur Rimbaud o William Blake. Y además, se inspiró en los poetas de la Beat Generation. Entre las 500 canciones que componen su obra, algunas pueden ser consideradas como menos importantes musicalmente, pero en todas hay un texto absolutamente sublime”, señala. Luis Fernando Algarra, profesor de Música e Historia del Rock de la Universidad de La Sabana asegura que la polémica en torno a su premio no es nueva y Bob Dylan podría ser la persona que menos polémica causara en la historia.  “Recordemos que a mediados de los años 50 el Nobel se le concedió a Winston Churchill por sus discursos durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los primeros premios que otorgó la Academia fue al filósofo alemán Theodor Mommsen, gracias a él podemos tener una historia muy completa sobre Roma; o Luigi Pirandello, que tampoco era literato sino más dramaturgo y autor de obras de teatro”, explicó a El País.  En medio de tanta polémica, Dylan no dice nada.   El viernes, la Academia no  había podido contactar al galardonado.  Cada año, se invita a los laureados el 10 de diciembre a Estocolmo para recibir su premio de manos del rey de Suecia y dar un discurso durante un banquete. La Academia sueca no sabe si Bob Dylan tiene intención de acudir. Protestas y amores Bob Dylan ha recorrido un largo camino desde sus humildes comienzos. Nacido como Robert Allen Zimmerman, en el seno de una familia judía el 24 mayo de 1941 en Duluth, Minnesota, aprendió solo a tocar la armónica, la guitarra y el piano.  Cambió su nombre por el de Bob Dylan supuestamente por influencia del poeta galés Dylan Thomas. Comenzó a actuar en clubes locales cautivado por la música del cantante folk Woody Guthrie. Dejó más tarde la universidad y se mudó a Nueva York en 1960.  Su primer álbum, ‘Bob Dylan’  (1962),  fue  un fracaso.  El éxito comienza a vislumbrarse en 1963 con el álbum ‘The Freewheelin' Bob Dylan’, que contiene dos canciones de protesta, ‘Blowin in the Wind’, canción pacifista que será en los años 60 el himno contra la guerra de Vietnam, y ‘A Hard Rain's A-Gonna Fall’. En 1963 Dylan participa en la Marcha de Washington organizada por Martin Luther King.   Armado con una armónica y una guitarra acústica, Dylan  protestó contra la injusticia social, la guerra y el racismo, y se convirtió    rápidamente en un importante militante por los derechos civiles y en un prolífico compositor, con 300 canciones grabadas en tres años.  La primera gira británica  quedó registrada en el documental ‘Don't Look Back’ (No mires atrás) en 1965, el mismo año que indignó a sus fans al tocar con una guitarra eléctrica en el Festival de música folk de Newport, en Rhode Island.  Sus álbumes siguientes, ‘Highway 61 Revisited’ y ‘Blonde on Blonde’, obtuvieron críticas muy favorables, pero la carrera de Dylan se vio interrumpida en 1966 cuando resultó gravemente herido en un accidente de motocicleta.  Su producción perdió fuerza en la década de 1970. Para principios de los años 1980, su música  reflejaba su conversión al cristianismo. Esto se vio atenuado en sus álbumes sucesivos, y en la década de 1990 pareció resurgir el explosivo talento que lo distinguió al comienzo de su carrera.  En el siglo XXI, además de sus grabaciones y giras regulares, también tuvo tiempo para conducir un programa de radio, ‘Theme Time Radio Tour’, y publicar en 2004 el libro autobiográfico ‘Crónicas: Volúmen 1’, que se convirtió en un bestseller en los Estados Unidos.  Su vida y talento inspiró dos películas: ‘No Direction Home’  (2005), de Martin Scorsese, y ‘I'm not There’  (2007), protagonizada por Christian Bale, Heath Ledger y Cate Blanchett, todos ellos encarnando al cantante.  Con su folk-rock intelectual, sus gafas negras y su voz rugosa, el cantautor es una leyenda viva de la música popular estadounidense, un pionero de la canción de protesta y una influencia mayor para generaciones de artistas.  Sin embargo, él mismo no parece darse mucha importancia. “Mis cosas eran las canciones, lo saben. No eran sermones”, declaró en una de las escasas entrevistas que ha dado, en 2004 para la cadena estadounidense CBS. “Si examinan las canciones, no creo que encuentren nada que me haga portavoz de nada”. Sus seguidores todavía recuerdan la rueda de prensa que dio en París en 1966: apareció con una marioneta que “escuchaba” las preguntas y, cuando se le preguntaba si su trabajo tenía un mensaje más profundo, respondía con un “No” radical.  Durante el concierto Live Aid de 1985, para recaudar fondos para Etiopía, el cantante dijo que parte del dinero debía ir a los granjeros estadounidenses que a duras penas podían pagar sus hipotecas. Su comentario sorprendió, pero también inspiró los conciertos Farm Aid que organiza el músico Willie Nelson.  Ha dicho que creció alejado de sus padres, pero algunos dicen que hacía estos comentarios para mantenerlos alejados de la curiosidad pública.   Se ha casado dos veces.   El 22 de noviembre de 1965 se casó con la ex-modelo Sara Lownds,  con quien tuvo cuatro hijos:   Jesse Byron, Anna Lea, Samuel Isaac Abraham  y Jakob Luke. Dylan también adoptó a María Lownds, hija que Sara tuvo en su anterior matrimonio. Bob y Sara se divorciaron el 29 de junio de 1977.  Su segundo paso por el altar fue en  1986  con la corista Carolyn Dennis, con quien tuvo a su hija  Desiree Gabrielle, en 1986. La pareja se divorció en octubre de 1992. Uno de sus romances más célebres fue con la roquera  Joan Báez. Después de terminar juró que nunca más compartiría escenario con ella. En 2009 dijo:  “Me siento mal por la forma en la que terminamos”. Letras poéticas “Para Colombia y Suramérica Bob Dylan es un simple cantante de rock, de los años 60 a nuestros días, pero hay que tener en cuenta que él -ante todo- es un poeta que de alguna manera ha logrado poner música a sus poemas. Creaciones que, por demás, están muy bien escritas y es bastante riguroso en cuanto al esquema, tienen una importancia semántica y de contexto muy relevante”, expresa  Luis Fernando Algarra, profesor de Música e Historia del Rock de la Universidad de La Sabana. Explica que  Dylan llegó para hablar de amor, desamor, “de su responsabilidad frente a asuntos públicos y políticos que tal vez no se estaban llevando de la mejor forma y él va a acercar al público a eso. Y los jóvenes van a hacer mucha catarsis con su música pero también con sus poemas”.     El artista también llegó para romper paradigmas porque  cambió los sonidos del rock y en cuanto a letras,  creó “temas novedosos, sociales y de la conciencia de los jóvenes de cada generación a la que le canta”, anotó Algarra.  De ahí que muchas de sus canciones se convirtieran en himnos, como ‘The Times They Are A-Changin’ o ‘Blowin' in the Wind’. Ha tenido una prolífica carrera en la que conjugó música y poesía, con largas canciones en las que narra historias. Con ‘Mr. Tambourine’, uno de sus temas más celebrados, crea un personaje literario a partir de un baterista que conoció en los clubes del Greewich Village de Nueva York. ‘Hurricane’, en la que narra la vida del boxeador Rubin Carter, quien había sido acusado injustamente de triple homicidio.  ‘Like a Rolling Stone’ rompió con la convención pop al tener más de seis minutos de duración. “Después de escribir eso, no estaba interesado en escribir una novela o una obra de teatro ni nada. Quería escribir canciones”, dijo luego Dylan sobre esa canción.  El biógrafo de Dylan, Robert Shelton, resumió el significado del tema y la describió como “una canción que parece resumir la vida arrojada de los que pueden sentir compasión por los que han sido expulsados de la burguesía”. Así ‘Like a Rolling Stone’ trata sobre la pérdida de la inocencia y la crudeza de la experiencia. Los mitos, los patrones y las viejas creencias se desmoronan para revelar una realidad muy difícil.  En temas como ‘Masters of War (Los maestros de la guerra) de 1963, deja ver su sentido crítico: “Ustedes, que fabrican las grandes armas. Ustedes, que construyen los aviones de la muerte. Ustedes, que construyen todas las bombas. Ustedes, que se esconden tras los muros. Ustedes, que se esconden detrás de escritorios. Sólo quiero que sepan que puedo verlos a través de sus máscaras”. Temas como el desamor también está en produccciones como ‘Dont Think Twice It's All Right’ (No lo pienses dos veces, está bien) donde expresa: “Estoy caminando camino abajo, solo,  nena. A dónde me dirijo, no puedo decirlo. Pero adiós es una palabra demasiado buena, así que sólo diré que te vaya bien. No estoy diciendo que me trataras mal, podías haberlo hecho mejor, pero no me importa, digamos que malgastaste mi precioso tiempo, pero no lo pienses dos veces, está bien”. Y en ‘Mr. Tambourine Man’ (El señor de la pandereta) dice “Aunque sé que el imperio de la tarde se ha vuelto arena esfumada en mi mano, me ha dejado a ciegas aquí de pie, pero no puedo dormir. Mi fatiga me sorprende, estoy marcado a mis pies, a nadie tengo que encontrar, y la antigua calle vacía está demasiado muerta para soñar”. Como dice Algarra: “Dylan es un observador de la dinámica de la sociedad en cada momento y de cada década”.

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