Andrés Parra le apuesta a 'Sitiados', una serie de televisión chilena

Abril 30, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Lina María Álvarez | especial para El País

Ya no tolera que le nombren a ‘El Patrón del Mal’, por eso quiere dejar a un lado este capítulo de su vida y probar nuevas experiencias en el país suramericano.

Aunque para Andrés, los personajes malos son fascinantes, ya no tolera que le nombren a ‘El Patrón del Mal’. 

Además de querer alejarse de la sombra de tan particular personaje,  de su acento y de su peinado, quiere probar nuevas experiencias. Planea estar lejos de las narconovelas y la telenovela tradicional, que demandan mucho más tiempo de grabación.

La conquista siempre había sido un tema de su interés. Le llamaba la atención su valor histórico y el carácter detrás de aquellos servidores fieles a la corona de España.

Cuando llegó la propuesta de hacer parte de ‘Sitiados’, no lo pensó dos veces. Tenía planes de casarse, así que agilizó las cosas y decidió aprovechar su estadía  en Chile, donde se rodó dicha  serie de TV,   y alternarlo  con su luna de miel.  Parra   es Juan de Salas, un villano   sin suerte. 

Fue muy loco porque a  raíz de la serie me tocó fijar la fecha de matrimonio. Nosotros sabíamos que nos teníamos que ir de Colombia  y no  quería irme sin haberme casado.

En Chile se nos volvió luna de miel,  porque afortunadamente el primer mes del rodaje de la serie  fue  relajado, así que disfrutamos mucho el sur del país. Fue una experiencia muy loca. 

Yo he tratado de alejarme de la novela tradicional y de la narconovela. Esta última la exploré muchísimo, fui muy feliz, pero decidí alejarme de esta temática. No quiero volver a este tipo de producciones en cuanto a la duración, ya que son proyectos que demandan  de 10 a 11 meses. Ahora estoy buscando otro tipo de experiencias.

‘Sitiados’, por su parte,  cumplía con todas las características que yo quería. Nosotros hicimos los capítulos en 4 o 5 meses. La premisa aquí era la calidad y el género.

 Para cualquier actor tener la oportunidad de trabajar en una serie medieval va a ser muy tentativo y aquí la producción estuvo a la altura de este ambicioso proyecto.

Yo ya había ido a Chile hace uno o dos años en una promoción de ‘El patrón del mal’ y me gustó muchísimo. Eso sí, ahora salí mucho más contento; por la gente, la comida... Santiago y el Sur son lugares hermosos, con una magia y un encanto espectaculares.

Si me preguntan qué es lo mejor de Chile, yo diría que la gente. Aquí todavía prima mucho el talento por encima de cualquier otra cosa.

La experiencia fue maravillosa, porque creo que cuando uno va a hacer una serie medieval lo más importante es que se hagan las cosas bien, que todo salga perfecto, y eso es un precio muy alto.   Fue un gran reto, que tanto Fox como TVN  asumieron de  manera frontal. Logramos hacer de este escenario un pueblo medieval, donde nos proporcionaban todas las herramientas. Fue  un trabajo  impecable en cuanto al vestuario, la escenografía, el maquillaje. Era como entrar a un parque temático de Disney cada vez que entrabas al set.

Aprendí mucho durante la exploración,  esa era la idea. Lograr entender que es ese estilo de vida medieval y lo duro que era vivir en aquella época.

En cinco meses aprendimos muchísimo, no solamente del tema de los mapuches y la importancia que tienen en el eje del conflicto de Chile. Lo cierto es que me interesaba muchísimo todo lo que tenía que ver con la dictadura. Fui como un periodista en ese sentido. Encontré gente muy interesante, que  me hablaba  de su vida;  logré encontrar varias  versiones de la historia, versiones que inclusive se encontraban a veces. 

La base de todo fue la conquista más que el tema mapuche de manera puntual. 

Desde lo personal, la conquista fue lo que precisamente quería era explorar. Para mí el personaje nació desde el conquistador tradicional y para ello  me basé  en la historia en general. 

No creo que la serie esté buscando ser un reflejo documental o histórico, no.  La historia tiene mucho de ficción.

Eso sí, creo que ‘Sitiados’  se va a convertir en un gran espejo de lo que somos como sociedad, porque venimos todos del mismo sitio.

El conflicto está ahí y el espectador deberá hacer sus análisis y sacar sus conclusiones.

Juan es un personaje maravilloso. Es un hombre arrogante, tirano, represor, pero a la vez, es un ser vulnerable que ha sufrido la presión de su familia. A mí me parece que tiene todos los ingredientes para ser uno de esos personajes que uno odia. Es un ser miserable maravilloso.

Caímos en manos de una maquilladora extraordinaria, Margarita Machi, una chilena que es muy talentosa. Todo fue perfecto. La verdad contaba con la colaboración de un gran equipo y todo salió muy creíble.

Lo del clima fue difícil, porque los personajes viven a la intemperie. 

Rodar en el sur fue tremendo, porque nos cogió una época de invierno terrible.  Pasamos días muy duros, a veces  nos tocaba ponernos unos botellones de agua con calefacción, que nos ayudaban a calentarnos un poquito, porque si no...

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