Andrea Buenaventura, una salsera ejemplar en Cali

Abril 09, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Andrea Buenaventura, una salsera ejemplar en Cali

10 montajes de Delirio han sido apreciados por más de 300.000 espectadores. 500 artistas conforman la base de Delirio y 490 su equipo artístico y de producción. 180 artistas se presentan durante cada función en la carpa de Delirio.

La directora de la Fundación Delirio, Andrea Buenaventura, condecorada por el Concejo de Cali, pidió al gobierno un apoyo más efectivo para la salsa.

Con las notas del segundo himno de la ciudad, ‘Cali Pachanguero’, del Grupo Niche, Andrea Buenaventura Borrero, directora de la Fundación Delirio, recibió el martes la Medalla Santiago de Cali en grado Cruz de Oro, otorgada por el Concejo Municipal. Ella, esquiva a los homenajes, prefiere que los aplausos sean para los 500 artistas de la Fundación, y que el apoyo sea efectivo para 45 escuelas de salsa que hay en la ciudad, para 2.500 bailarines profesionales y el semillero de 5.000 talentos potenciales de Cali.Que los reconocimientos se extiendan a sus socias, Ángela Gallo, Liliana Ocampo y Eleonora Barberena, con quienes lideró el movimiento que reivindica la salsa como una expresión vital del ser caleño, al crear la Fundación Delirio hace ocho años. “Hago un llamado para que la cultura y su quehacer diario ocupen un lugar importante en la construcción de la política pública y sus presupuestos. Serían innumerables las ventajas de una política cultural robusta y competitiva”, aseguró Buenaventura al agradecer este reconocimiento propuesto por la concejal Noralba García. La directora de Delirio se refirió al reciente documento publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, sobre la economía naranja que representa la riqueza basada en el talento, la propiedad intelectual, la conectividad y la herencia cultural de cada región. Destacó datos reveladores sobre la importancia de dicha economía en el desarrollo social de las ciudades. Por ejemplo, el Circo del Sol emplea a más de 5.000 personas y reporta ventas que superan los US$800 millones anuales. En Buenos Aires, uno de cada diez empleos depende de las industrias culturales, generando nueve de cada cien pesos de su economía. Y el Carnaval de Río atrajo a 85.000 visitantes en 2012, quienes contribuyeron a la economía del Estado con US$628 millones en consumo. Sin embargo, dice que en Cali, que tiene una enorme proliferación de talento en todos los campos, hacen falta políticas que aprovechen las oportunidades de desarrollo social y económico. “Dejemos de hablar de Cali como la capital mundial de la salsa, es hora de concretar acciones pensando en los seres humanos que componen este sector. Las escuelas son células vivas enclavadas en lo más profundo de nuestros barrios populares y merecen nuestro reconocimiento, pero sobre todo nuestro apoyo práctico”, dijo. Por último, convocó al gobierno a promover el Proyecto de Escuela Apoyada, presentado el año pasado por asociaciones de bailarines de salsa a la Secretaría de Cultura del Municipio.¿En qué debe consistir el apoyo del gobierno a la industria cultural de la salsa en Cali?No he sido nunca muy amiga de los reconocimientos protocolarios, pero hoy sentí que era una obligación recibirlo, para que pudiera ser una disculpa y un escenario para llamar a una reflexión sobre lo importante del apoyo a la industria cultural. En Cali tenemos 45 escuelas de salsa y ellas requieren un apoyo ¡efectivo! Más que hablar de sentirse orgullosos de ellas, el apoyo no es para Delirio, que es una industria autosuficiente, es para la base de la población, los bailarines, que son muy importantes en el desarrollo del tejido social y necesitan el apoyo efectivo del gobierno. Pero a la salsa no le falta público...No. Hay dos cosas que nos sobran en la industria de la cultura y de la salsa: talento y público. Lo que requerimos es apoyo del Estado, desde la perspectiva de apoyar el insumo, de generar la ley para el subsidio de vivienda, para la salud, para la seguridad social, para la sostenibilidad de esas escuelas, que son prácticamente unas escuelas públicas. Eso es lo que nos hace falta.¿Es cierto que una vez pensó en acabar Delirio, debido al escaso apoyo?Sí, ese trasegar ha sido duro. Han sido ocho años, no todos en la gloria, unos en la sequía, sobre todo de apoyo institucional. Pero afortunadamente esta alcaldía de Rodrigo Guerrero nos ha apoyado, para que podamos superar algunos inconvenientes que tuvimos y hoy nos sentimos muy satisfechas.Que sean cuatro mujeres las que están a cargo de la Fundación Delirio, ¿qué aporta?El valor agregado enorme e incalculable es ese amor maternal. Es que aunque el bebé llore, aunque el bebé se despierte, aunque el bebé tenga gripa, aunque el bebé sea feo, es el hijo nuestro y hay que cuidarlo. Ese ingrediente maternal y esa pasión, a veces un poco irracional, que le ponemos a ese empeño, ha sido muy importante. Y yo me siento acompañada por un batallón de hombres, la verdad.Lo que piden las escuelas:Luis Alfredo Arango, de Fedesalsa, dice: “Pedimos al Gobierno apoyo a las escuelasde baile, tenemos problemas de infraestructuray en todas las capacitaciones de los bailarines”.Carlos Fernando Trujillo, Asosalcali. “Las asociaciones presentamos el proyecto ‘Escuela Apoyada’ al Alcalde y a la Secretaría de Cultura de Cali el año pasado. Este año nos llamaron, pero habían cambiado el proyecto. Queremos que nos ayuden para que las escuelas de salsa no se acaben, están pasando por un período lamentable. Pedimos que entidades profesionales hagan un inventario de la cantidad y calidad de artistas de salsa en Cali, prepararlos y programar un circuito de presentaciones anuales; que no nos consideren empresarios, sino sectores culturales, y que se de un dinero mensual a cada escuela, reflejado en becas”.Vea aquí el espectáculo Mulier con el que Delirio le rinde homenaje a las mujeres caleñas

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