Alci Acosta, el rey del despecho sofisticado
ENTRETENIMIENTO

Alci Acosta, el rey del despecho sofisticado

Febrero 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Isabel Peláez R. | Reportera de El País
Alci Acosta, el rey del despecho sofisticado

"Mi actuación es de una hora, a veces alguna gente se queja, pero las cosas sabrosas deben ser poquitas, para que no se empachen", dice Alci Acosta.

El bolerista Alci Acosta es bisabuelo, sigue haciendo giras por Estados Unidos y acaba de grabar con Darío Gómez. Hablamos con él.

Según Wikipedia Alci Acosta Cervantes vive “retirado” de los escenarios en Soledad, Atlántico y “esporádicamente brinda conciertos”. Pero la realidad es otra.El bolerista se presentó en Cali, en el Club de Ejecutivos, el pasado viernes, luego de una gira por Estados Unidos. La semana entrante estará en Bogotá, el próximo mes, en Ecuador, y en mayo irá a Canadá por tres semanas. A sus 76 años sigue tan activo como su hijo Alcibiades Acosta Jr., El Checo Acosta.Ha grabado 67 producciones musicales, entre las que sobresalen éxitos como La Copa Rota, Si Hoy fuera Ayer, La Cárcel de Sing Sing, Traicionera, Tango Negro, El Último Beso, El Preso No. 9, Cinco Centavitos, El Contragolpe, Cascarrabias, Papel de la Calle, El Jornalero, Odio Gitano y Niégalo Todo. Aunque dice que su vena de compositor es “nula”, terminó por confesar que sí escribió una canción. “Mira que la única canción que he hecho se llama Eres mi Amor y se la dediqué a la que hoy en día es mi señora cuando trataba de conquistarla”. ¿Y cómo dice? “Despierta mi vida, porque quiero que sepas que mi voz hoy te llama, porque quiere tu amor. He venido a cantarte con todo el corazón porque en noches de luna tu amor se me esfuma con una canción”, canta. Es linda, le digo, ¿por qué no siguió componiendo? “Esa se la hice porque estaba tragado y todavía seguimos ahí con la vieja”. Cuenta que conoció a Ruth María cuando ella tenía 17 y él 19. Vivían en la misma acera, a cuatro casas de diferencia, ella en la esquina, él a mitad de cuadra. Él estaba aprendiendo piano y ella, en su colegio. “En el sector donde vivimos los compromisos son entre vecinos”, cuenta el cantante. Cuando se casaron él tenía 21 años y ella 19.La pena de AlciDesafiando al género que interpreta, nunca sufrió un despecho, pero sí dolor de padre. “Gracias a Dios he tenido a una señora que he querido mucho y la sigo queriendo hasta el final de nuestros días. El único momento triste, de dolor, fue la enfermedad y la muerte de mi hija Janeth, sufrió mucho. En una operación quedó ciega a los 17 años. Se fue complicando. Ella sufría y sufríamos nosotros. Me decía: ‘¿Papi, por qué me pasa esto a mí’? ¿Por qué tengo que sufrir tanto?’. Yo le decía: ‘Esas son cosas que manda Dios y hay que aceptarlas’. La operamos siete veces hasta que su corazón no aguantó más y se me fue hace 19 años, tenía 33 años”. A pesar de ese dolor, dice Alci, que su vida ha sido de mucha alegría y comprensión, “con la llegada de mis nietas, los éxitos de ‘Checo’, su hija canta, y ahora con mi nueva nieta, somos una familia muy unida. No me puedo quejar”.El pianista que cantaba bolerosEn Soledad, Atlántico, los Cervantes son músicos. Él se crió oyendo a sus tíos y primos, cantantes, guitarristas, bateristas, y a los 13 años le dio por estudiar música. Su primo hermano Ismael Cervantes le consiguió a la profesora, Ana Carrasquilla, que le enseñó a tocar piano y le buscó un cupo en Bellas Artes en Barranquilla donde estudió por cinco años piano, teoría y solfeo. A los 19 años se empezó a ganar sus “pesitos” como pianista en orquestas de Barranquilla. Tocaba guaracha, boleros, pasodobles, cumbias, porros. “En esas orquestas me ponían a cantar un bolerito, lo hacía como hobby, pero mi fuerte era tocar el piano”, cuenta. Pasó por orquestas como Los Jóvenes del Ritmo, “una especie de Sonora Matancera, guardando las proporciones”, después por la orquesta de Nuncira Machado; de Sincelejo, Los Diablos del Ritmo del maestro Peyo Torres, la Sonora Cordobesa de Simón Mendoza y la orquesta de Francisco Zumaqué; En Barranquilla, La Sonora del Caribe y la Sonora Sensación. “Por esos grupos pasé como pianista y de vez en cuando echaba mis cantaditas”, dice.En Barranquilla el compositor Cristóbal Sanjuán le dio la oportunidad de tocar el piano y cantar su primera canción en 1965, Odio Gitano. “Gracias a él llevo 49 años de vida artística, me di a conocer con sus canciones. Me llevó a Discos Tropical en Barranquilla, donde grabé mis primeros ‘long play’, discos de 78 y 45 revoluciones”.Alci aún vive en Soledad, Atlántico. De allí solo saldrá “para el otro pueblo donde uno vuelve a la vida, espero que no sea pronto, sino cuando esté cuchito”. Nació en 1938, confirmado por él. “No me da pena decirlo, ya estoy en los 76 años, gracias a mi Dios, gozo de buena salud, poco me enfermo, soy muy de la casa y quiero mucho a mi pueblo, no lo cambio por Nueva York, ni por París, ni por Bogotá, ni por Barranquilla que la tengo a diez minuticos”. “No canto despecho”“Como dice mi amigo Guillermo Henao, de Pereira, ‘Borola’, que anda conmigo hace 45 años, lo que yo canto no es despecho. Despecho es música popular, lo que cantan Darío Gómez, El Charrito Negro y el amigo Posada. Las mías no son de despecho, son boleros, para la gente que le gusta la bohemia”, dice Alci, quien con sus canciones ha entrado a muchas partes donde la música de despecho no entra. En dos ocasiones le cantó al entonces presidente César Gaviria, en el Palacio de Nariño. Además ganó el Premio Mides en Cannes por ventas, en 1967, al lado de artistas como Raphael y Roberto Carlos. “Para mí representa cualquier cantidad de discos de oro, habidos y por haber”. La música también le ha regalado amistades como la de Julio Jaramillo. Se conocieron en Medellín en 1967, en Codiscos, hicieron un dúo, “nos salió bien bonito, se grabaron tres ‘long plays’. Eso todavía lo siguen machacando”. También ha hecho dúos con la fallecida Helenita Vargas, con Andrés Cepeda, Leo Dan, y con su hijo ‘Checo’. “Y acabo de hacer un par de numeritos (temas) con Darío Gómez”. Aunque Alci no cayó en la bohemia, porque ha sido poco tomador, aún con 49 años de estar cantando asegura que antes de salir del escenario todavía no puede controlar sus nervios, “no puedo subir al escenario a ‘palo seco’”. “Cuando estaba más muchachón tomaba aguardiente, pero me descubrieron que soy hipertenso. Entonces hoy en día antes de mis actuaciones me tomo un poquito de whisky con agua, como decía un amigo, para sacar las telarañas de la garganta. Canto máximo 20 canciones, porque son boleros y tengo que tocar el piano, el desgaste es el doble”. Orgullo de padreSu hijo ‘Checo’: “Checo comenzó cantando desde muy muchacho baladas de Camilo Sesto. No porque sea mi hijo, pero canta de maravilla. Ya lleva como 25 años y le ha ido muy bien con su orquesta. Normalmente tiene uno o dos discos pegados para los Carnavales. Hoy está en Miami porque tiene una presentación de un baile de Carnaval para una gente costeña que sigue allá. Después sigue en los precarnavales”. Imitadores: “Para mí es un honor, un orgullo que me imiten. Los dos que hubo antes en Yo me Llamo se han defendido, lo que pasa es que para imitarme tienen que tocar el piano y es complicadito. Mi hijo Checo, trata de cantar como yo, pero nunca es igual a mí, a pesar de que en algunas canciones toca el piano”.“Mi meta es cumplir los 50 años cantando y retirarme con honor, no cuando ya la garganta no me dé, cuando ya se me olviden las canciones, cuando para llegar al escenario me tengan que cargar entre dos personas. Que la gente me recuerde como fui yo y no por lástima”. “Con mi señora con quien en abril cumplimos 54 años de casados, tuvimos tres hijos: Janeth de Jesús, le sigue Checo y mi hija menor que se llama como su mamá, Ruth María”.

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