El enfrentamiento entre el ex presidente Gaviria y el presidente Uribe tiene sentido. Es inoportuna la adhesión de Gaviria a Santos con una carta donde critica ferozmente al gobierno Uribe. El debate polÃtico se dio en la primera vuelta. Pardo, como candidato liberal, representó en la elecciones esa tendencia polÃtica –liberal antiuribista– y fue derrotado abrumadoramente, obtuvo sólo 630 mil votos.
El triunfo de Santos es el fruto del gobierno Uribe; es la respuesta de una sociedad que cree en la polÃticas de seguridad democrática, confianza al inversionista, consejos comunales, entre otras cosas que le dieron su prestigio. Las crÃticas en una adhesión a pocos dÃas de las elecciones son ridÃculas. Si el ex presidente Gaviria tiene una visión negativa del gobierno Uribe hace mal en apoyar a Santos. Santos representa lo que representa.
Aún asÃ, la jugada de Gaviria es polÃticamente interesante. Pretende apuntalar a Santos como un candidato que representa a varias colectividades, y con ello garantizar el juego del Partido Liberal en el siguiente gobierno, dando un sentido de que el Partido está fuerte. Al enviar esa carta, Gaviria está sacando a Santos de la bolsa uribista y lo está comprometiendo pasivamente con los postulados de sus lÃneas. Es una pirueta donde el fracaso de su posición polÃtica queda reparado; y se presenta a Santos como una nueva solución que no representa a Uribe; sino a un colectivo que incluye a los liberales antiuribistas.
La reacción de Uribe –que es un polÃtico atento y hábil– es coherente. Él como el gestor de los cambios que vio Colombia con su mandato y que dan lugar a que Santos llegue a la Presidencia no puede aceptar la usurpación. Cuando se gana una batalla como la ganó al presidente Uribe con la elección de Santos, es natural no permitir que los derrotados pretendan apropiarse del éxito. Desdibujarlo. Desfigurarlo.
Dicen algunos que es un intento por mantener la polarización polÃtica, y eso no es malo. Es importante que el paÃs no vuelva a caer en esos tiempos donde todas las ideologÃas, todas las posiciones daban lo mismo. La polÃtica se trata de tener convicciones, de que los electores sepan por qué ideas están votando. No es razonable ese empalagoso enredo de que perder es ganar y de que Santos no es uribista.
Otros han sugerido que se trata de una intervención en polÃtica del Presidente. Sea este el momento para criticar una interpretación asà de la norma. Una cosa es prohibir que la estructura estatal sea utilizada para apoyar un candidato, que con dinero oficial, bienes oficiales, o amenazas soportadas en el poder se presione a la hora de votar; y otra muy distinta, es que quienes ostentan cargos en el Estado no puedan expresar sus opiniones polÃticas. Ese serÃa un escenario inconstitucional y atroz. Los cargos de elección popular corresponden a personas comprometidas con los debates polÃticos, que deben estar atentas a los resultados porque han visto en la polÃtica el mecanismo para transformar la sociedad y obtener las mejorÃas que se esperan. Desentenderse de ello es negar la naturaleza de la polÃtica.
Mañana serán las elecciones y cada uno votará de acuerdo a sus interpretaciones sobre lo que nos conviene, y será la oportunidad para que la Nación entera tome parte en el diseño del futuro. A veces, un voto no parece significativo, pero es como los electrones que siendo invisibles consolidan la materia.

Abogado en ejercicio, especializado en Derecho de Sociedades, Comercial, Financiero y de Negocios Internacionales, con Postgrado de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Analista Económico. Catedrático de las universidades Javeriana, Valle, Icesi y Pontificia Bolivariana. Columnista de El PaÃs desde 2005.
Empresario con experiencia en el sector público y en el privado. Ex alcalde de Cali, ex presidente de Ecopetrol y ex presidente de Carvajal S.A. De profesión economista y administrador con estudios universitarios en Colombia y en el exterior. Columnista de El PaÃs desde hace varios años.
Empresario editorial,ex parlamentario por el movimiento cÃvico 4 años, en la actualidad, columnista periódico El Tiempo, hace 23 años, columnista de El PaÃs y revista Aló hace 17 años, comentarista de televisión hace 21 años todos vigentes.Es autor de un libro sobre GarcÃa Márquez, colaborador ocasional de revistas. Reside en Bogotá hace 45 años.
Excelente columna. Imparcial, objetiva, clara.
LA MEJOR COLUMNA DEL DIA. GAVIRIA ES OTRO DE LOS DINOSAURIOS LIBERALES QUE ACABO CON ESE PARTIDO DE LADRONES JUNTO A SERPAJUDO Y SAMPER... ENCIMA Y COMO POSTRE DE LIXIVIADOS TIENEN A LA APATRIDA Y DETESTABLE PIEDAD CORDOBA JUA JUA JUA, SOLO UN IGNORANTE O GUERRILLO PUEDE VOTAR POR EL LIBERALISMO HOME.
Cada vez me convence mas, esta siendo muy imparcial y es muy agradable su lectura. Felicitaciones!
César Gaviria y Piedad Córdoba son las peores manchas del Partido Liberal. No se sabe cuál de los dos es peor. Otro defecto de Gaviria es la inmensa envidia que le tiene al mejor Estadista de la historia colombiana: El honorable Presidente Uribe. Colombia es un paÃs muy atrasado en cuestión de polÃtica y leyes obsoletas. En Estados Unidos, el presidente puede hacer campaña a favor de candidatos al Congreso y gobernación de los estados.
El candidato presidencial que nos conviene es Juan Manuel Santos. Mockus no tiene un pelo de estadista y sospecho que tampoco sirve como profesor universitario
Gracias, Paloma, por la excelente nota de hoy.
En Colombia no es secreto que el ex presidente Gaviria es una persona extravagante y adicto a `mañas` de la orilla falsa.
Excelente columna, muy bien pensada y bien escrita. La Dra PALOMA VALENCIA hace verdaderos anälisis polÃticos, pensados en profundidad, realistas pero equilibrados...sin caer en la ingenuidad por estos dias tan de moda.. FELICITACIONES, ADELANTE, SIGA ASI DOCTORA.
Una cosa es que quienes ocupan cargos en el Estado puedan expresar sus opiniones politicas y otra muy diferente es que utilicen sus cargos en el Estado y la maquinaria Estatal para favorecer la elección de un candidato, como lo hace abierta y descaradamente Uribe a favor de Santos. Por mucho menos que eso fué condenado AbadÃa. ¿Talvez porque se estaba aprovechando de privilegios que solo se le toleran al presidente?
Las elecciones son cosa de colombianos y tu aqui no pintas para nada, quedate en Caracas a ver si llueve y les quitan el apagon de la ineptitud del gobierno venezolano!
mejor Lechuguino se volvio Gaviria,peor que Noemi que cambiaba de partidos politicos, para llegar al poder, pero por lo menos no pidio lagartismo a Santos, protopipo de politico lagarto, por no decir politico descontinuado, dignidad es lo que les falta a nuestros politicos, aceptar las derrotas con valentia, con orgullo, hoy en dia nadie vota por partidos politicos, sino por Personas y que no sean Lechuguinos,acordemonos como llego su persona a la presidencia, por meritos de otra persona.