Vamos de mal en peor en la interminable, atroz y cruel guerra interna que, hace décadas, carcome la sociedad colombiana. Los ataques terroristas de la guerrilla a Tumaco, Villa Rica, Miranda, y Pradera dejaron un sombrío mensaje; la solución a la confrontación insensata y brutal está más lejos que nunca. Los cilindros bomba, la última modalidad terrorista, acaban con lo que se ponga por delante y dinamitan las posibilidades de paz. Civiles que no tenían nada que ver con la contienda, murieron en los ataques a esas poblaciones.
Tienen razón analistas del problema nacional número uno cuando afirman que la paz está en su peor hora y la voluntad para un diálogo que concrete no existe. La Nación parece acostumbrada a la terrible confrontación. Que evoluciona a una guerra interminable sin vencedores ni vencidos, donde todos perdemos. El Estado no ha logrado acabar con la guerrilla. Que tampoco ha logrado su propósito de llegar al poder por la vía de las armas. Así las cosas, cabe preguntarse: ¿La guerra será eterna? Vaticinar sobre un tema tan complejo y lleno de aristas, es muy difícil. Pero hay algo cierto. En la paz no se avanza: se retrocede todos los días. Poco se habla de acabar el conflicto, ni se pide diálogo, ni se hacen acciones concretas para lograr conversaciones. La guerra es el pan nuestro de cada día. Viene y va como un aguacero maldito.
En 24 horas murieron 11 civiles ajenos al conflicto -incluido un niño- por efecto del cilindro mortal. El asalto se registra en las primeras páginas de los diarios, la radio y la televisión, y santas pascuas. A otra cosa. Que el nuevo ataque ya vendrá.
Hemos llegado a un punto en que los enfrentamientos se han convertido en algo cotidiano. Y -por supuesto- vienen adquiriendo formas cada vez más salvajes. Por el macabro desarrollo de esa lucha de décadas, se llega a pensar que Colombia está destinada a ser la nación más perturbada de todo el continente. Ahora y en el futuro. La contienda está en una de sus etapas más sangrientas y en ninguna de las partes se oye una voz por un diálogo para la pacificación. No hay ambiente propicio.
La opinión pública está dormida en este punto clave para el futuro de una nación con semejante estigma. La paz -el supremo bien- está muy distante en medio de atentados tan terribles como los de la semana pasada. Donde murió gente pacífica que nada tenía que ver con el atroz conflicto.
¿Hasta cuándo? ¿Hasta que el infierno se congele?...

Abogado en ejercicio, especializado en Derecho de Sociedades, Comercial, Financiero y de Negocios Internacionales, con Postgrado de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Analista Económico. Catedrático de las universidades Javeriana, Valle, Icesi y Pontificia Bolivariana. Columnista de El País desde 2005.
Empresario con experiencia en el sector público y en el privado. Ex alcalde de Cali, ex presidente de Ecopetrol y ex presidente de Carvajal S.A. De profesión economista y administrador con estudios universitarios en Colombia y en el exterior. Columnista de El País desde hace varios años.
Empresario editorial,ex parlamentario por el movimiento cívico 4 años, en la actualidad, columnista periódico El Tiempo, hace 23 años, columnista de El País y revista Aló hace 17 años, comentarista de televisión hace 21 años todos vigentes.Es autor de un libro sobre García Márquez, colaborador ocasional de revistas. Reside en Bogotá hace 45 años.
Me pregunto como celebrara las Farc cada vez que cometen un ataque criminal como el de Villa Rica, '... si le dimos a esos pendejos, dimos de baja a diez civiles y a un niño, si bravo, pa' que les duela, brindemos por nosotros, brindemos por la patria, si, si ...' Pobres miserables. A tal 'ilustre' guerrilla la respuesta a tal pregunta sobra: 'Que es peor la ignorancia armada o una armada ignorante?'
No puedo creer,... ni me puedo explicar cómo el presidente Juan Manuel Santos (JMS) que fue el Ministro de Defensa del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez NO SEA CAPAZ DE ENFRENTAR ¡¡¡CON TODA LA BERRAQUERA!!! A ‘la far’ y hacer lo mismo que hizo contra estos NARCOTERRORISTAS cuando fue su Ministro. ¿Qué será lo que le está pensando?..., ¿Hasta cuando los NARCOTERRORISTAS de 'la far' seguirán con sus ataques al pueblo colombiano?..., ¿Es que no hay un hombre en el gobierno con los ¡SUFICIENTES COJONES! para acabar, terminar, c'est finí, con estos NARCOTERRORISTAS?..., porque Álvaro Uribe Vélez sí que los tuvo durante su GOBIERNO, y de sobra, y aún los tiene para seguir enfrentando a sus detractores. Y JMS, CON LA MINISTRA DE RELACIONES EXTERIORES A LA CABEZA, MAS PREOCUPADO PORQUE CUBA NO VA A ESTAR EN LA PROXIMA CUMBRE DE LAS AMERICAS. ¿Seguirá únicamente el presidente de la ‘amplia sonrisa y daga bajo la capa’ aplicando la ‘DIPLOMACIA BABOSA Y MELIFLUA’?
La opinión pública es indiferente. La muerte de inocentes no estremece.Los medios que "mueven masas", no rechazan estos actos violentos, simplemente se remiten a dar la noticia, a leerla, a informar.
Somos intolerantes en cosas sin importancia, pero qué tolerancia la que hemos desarrollado para que no nos conmuevan ni los atentados, ni las masacres.
La época de violencia partidista es pálido reflejo ante la situación que hoy vivimos.
Perdón, continuó en la Gobernación del Valle mucho tiempo después de la transición a la Junta Militar, lógicamente debido a su gran desempeño.
Poco entiendo de las nuevas leyes, gracias a que cada rato se les da la gana a los padres de la Patria de cambiar la Constitución y me pregunto: Porqué no designar ALCALDES MILITARES en los pueblos de alto riesgo? Esto dió muy buenos resultados pacificando municipios enteros. Que le impide al Gobierno Nacional hacerlo. Algunos Alcaldes y Concejales no les queda otro camino que convivir con los grupos al Margen de la Ley, llámense PARACOS, GUERRILLOS O NARCOTRAFICANTES. Yo ví pueblos en el Norte del Valle, pacificados por estos Alcaldes, incluso el Brigadier General Alberto Gómez Arenas,continu
¿Y por que no mas bien apoyarlos militarmente?. Las funciones administrativas de un alcalde no son parte de las habilidades militares.
Esta bien, pero no se si el dialogo sea el camino correcto, ya bastante dialogo existió en el periodo de Pastrana y Colombia seguía desangrándose; era necesario intentar con el contraataque, lo que ocurre es que hay que mantenerse firme y si se decide atacar hay que hacerlo hasta vencer, por que si se baja la guardia el enemigo usara nuevas tácticas y en esto esta fallando el gobierno y claro! la población mas vulnerable paga por las flaquezas de los que están tan rico y tan bien acomodados en el gobierno.
"mientras haya hambre,miseria,exclusion.marginamiento,priemros lugares en el mundo en desigualdad social y economica,LA PAZ seguira siendo la capital de BOLIVIA!.SI EL REGIMEN Y EL MODELO ECONOMICO no cambian jamas habra PAZ, ahi esta la muestra,decian que eliminando los cabecillas de la guerrilla se lograba la PAZ,que ha sucedido?.
que con la desmovilizacion de los paramilitares y extraditando alos jefes se lograba la paz!. y que ha sucedido?.
no sera mejor el camino de la justicia social?lo digo porque ya llevamos mas de 50 años matandonos entre colombianos para que la esquiva paloma de la paz se establezca con su ramita de olivo en el pico como un simbolo de una paz real y no como una ficcion de paz que nos vendio BELISARIO! sus antecesores y suceros en la presidencia!.
...LA PAZ NUNCA LA ENCONTRAREMOS MIENTRAS SIGA TOCANDO SOLO A LOS POBRES.... los ricos se enriquesen mas con la guerra....
Cada vez que la guerra está cerca de terminarse, reviven las acciones terroristas de todos los bandos. La razón: Colombia entró en un sistema de vida donde la guerra alimenta grupos económicos con identidad. Por ejemplo, la droga e sun negocio para todos, menos para el poblados que sufre la violencia. El que cultiva gana, el que fumiga gana, el que erradica gana, el que recoge la cosecha gana, el del laboratorio, el que la exporta, el militar que gana prima de orden público, el dueño del concesionario que vende mas Audi y BMW, el estado que recide dólares que activan la economía. ¿A escuchado la relación paras-minería? ¿O paras-Palma Africana? ¿Entonces? A NADIE con poder la interesa el fin de la guerra. Y lo peor, el gobierno anterior oficializó la violencia y consideró que era el medio para salir de la violencia. No creó un imaginario de paz que NUNCA existió pro que "dejaron trabajar" y la guerrilla y los paras llegaron a a cuerdos locales para sacra la droga.
¿La solución?. Sencilla: Primero hay que romper el esquema de negocio que significa estar en guerra. Si eso se logra, la guerra se termina sin disparar un solo tiro.