El retorno de Hugo Rafael Chávez Frías, se anticipa en Venezuela y el subcontinente americano, como “un milagro”, de acuerdo a los últimos reportes de prensa que aseguran, estaría en franca recuperación.
De otro lado, los menos optimistas, creen que “Chávez hace rato murió” y por el contrario, de acuerdo al estilo tradicional de los regímenes comunistas, el anuncio de su deceso es guardado de manera hermética, tregua necesaria para reacomodar sus cuadros de poder.
Chávez ha recaído en al menos tres ocasiones, y de ellas ha salido ileso. El chamanismo latinoamericano atribuye estas mejorías a los rezos, ceremonias y ofrendas que por su buena salud hacen comunidades indígenas y grupos consagrados, en Cuba, a los Orishas.
Para nadie es un secreto que la isla caribeña encierra lo que se denomina la ‘masonería africana’, el culto de los Yorubas o Nagós de la cuenca del Níger, los mismos que tienen en Changó al Dios del trueno y de la guerra, y a Yemayá, como reina de las aguas. Los santeros consagrados son denominados ‘babalaos’, una jerarquía que equivale en la organización de la iglesia católica, a los ‘obispos’.
Al inicio de la revolución cubana, Castro y sus barbudos quisieron acabar con estas expresiones religiosas, con la premisa marxista que, asegura, “la religión es el opio del pueblo”. Sin embargo, los babalaos habaneros no pudieron ser extirpados, y permanecen con sus cultos y su música, la misma que tiene toques precisos para cada santo. La religión yoruba asentada en Cuba, contempla una música que es interpretada con tambores consagrados, denominados ‘batás’. El Iyá, o Madre de los Tambores, es el más grande; tienen luego un tambor mediano, denominado ‘Itótele’, y finalmente, el más pequeño, ‘Okónkolo’.
A diferencia de los ritos del vudú haitiano que asegura el retorno de los muertos, los denominados ‘muertos vivientes’, la santería afrocubana hace ofrendas en especie, da alimento y oración a sus santos y pide, al igual que el catolicismo, por la salud de sus deudos.
No se conoce que Chávez pertenezca a alguna secta Abakuá, pero sí es reconocido su acendrado catolicismo. Sin duda un fenómeno político en Suramérica, pues Chávez nunca renunció al Padrenuestro, al tiempo que elevó, desde su discurso, una ideología socialista acomodada a su pensamiento, reconocida como el ‘Socialismo del Siglo XXI’, una especie de cóctel político en el que caben Jesucristo, Marx, Lenin, Fidel, Mao, Malcom X, María Lionza, Changó, Evita Perón, el Che Guevara y la Madre Teresa de Calcuta.
El diario El País de Madrid, en reciente edición, anotaba:
“Como si fuera el regreso de Napoleón a París desde la isla de Elba, las últimas informaciones sobre la salud del presidente Hugo Chávez, recluido por enfermedad en Cuba, hablan de una vuelta triunfal anticipada.
Se rumorea acerca de los preparativos para recibir a Chávez en el Hospital Militar y en el llamado hospitalito de Fuerte Tiuna, el principal cuartel del Ejército, ambos en Caracas…”.
El músico puertorriqueño Willie Colón, acaba de enfrentarse a su compatriota, El Residente, de Calle 13, al decir en su cuenta de Twitter: “Venezuela tiene dos presidentes; uno maduro y otro podrido…”
El Residente ripostó con un jab de izquierda y le dijo: “No es correcto burlarse de un enfermo de cáncer”; trató a Colón como “un viejo”, y le dedicó la melodía ‘Camaleón’ de Rubén Blades: “Qué es lo pasa camaleón, calma la envidia que me tienes/ aunque tú cambies de color, yo siempre sé por dónde vienes… Yo te conozco camaleón/ lo que te está volviendo loco/ es que tú has visto poco a poco que tu maldad no me hace daño…/ que estoy más fuerte cada año, y eso te está rompiendo el coco…”
