Noticias de Cali, Valle y Colombia - Viernes 19 de Diciembre de 2014

Opinión

opinion | columna |  mario-fernando-prado - Julio 09 de 2012 - 23:44
  • 21Comentarios
  • Imprime
  • Reporta un error

La CVC tiene la palabra

Los responsables o irresponsables del color cobrizo y la contaminación química del río Aguacatal son las carboneras que desde Golondrinas hacen lochas y panochas sin que nadie les diga nada. Ellos son los culpables de la alteración que se produce por la caparrosa y que corresponde a minerales del suelo que al entrar en contacto con el agua producen oxidación. A lo anterior súmenle el daño ecológico que producen las canteras de Saratoga, Rocales y El Chocho que no están actuando como es debido.

Así lo pudo establecer el pajarraco en torno al color que adquiere nuestro río tutelar cuando en el sector conocido como Entrerríos le desemboca el susodicho Aguacatal, vertiendo sus inmundicias y contagiando un cauce que viene más o menos limpio pese a que es la cloaca de la invasión de La Fortuna (ante la cual sólo Ramiro Tafur cuando fue alcalde se le midió a desalojar a los invasores a los que al poco tiempo el alcalde Ospina les otorgó patente de Corso para que se asentaran nuevamente y crecieran de manera geométrica).

Empero y para ser más justos, al Aguacatal a su vez le cae un afluente al que le descargan la caca y el chichí cientos de familias pobladoras de Montebello. Total, el coctel está servido: los unos ponen los químicos y demás tóxicos envenenadores además del color mier… y los otros ponen la ídem revuelta con orines...

Hay que anotar que Emcali tiene un proyecto para dotar de alcantarillado a los pobladores de la orilla del afluente que ojalá se cristalice próximamente. Sin embargo, lo que no tiene control ni doliente ni menos autoridad es lo que han hecho, siguen haciendo y seguirán haciendo las ya mencionadas minas y canteras: ellas y sólo ellas son las responsables del color y la contaminación química del río que hasta hace poco no presentaba esa coloración que -insisto y repito- es una verdadera vergüenza en las propias narices del CAM y de quienes aún decimos que Cali es un sueño atravesado por un río.

La ciudad no puede seguir a merced de unos explotadores de las entrañas de la tierra que se benefician y de qué manera de una actividad lícita hasta cierto punto porque no es legal, ni mucho menos, perjudicar a toda una ciudad y máxime a un hito de nuestra caleñidad, hoy atarbanciada por unos negociantes que burlan las leyes y creen que nada les va a pasar.

¿Cómo es posible entonces que no se tomen cartas en el asunto? Y es ahí en donde tiene la palabra la CVC, como única autoridad que puede y debe tratar este asunto y creo que su Directora, que vive y quiere a Cali y que seguramente ha visto el color de su río, está en mora de llamar al orden a los contaminadores, darles un plazo perentorio para que subsanen este atentando ecológico, o en su defecto les clausure las minas hasta tanto no cumplan con un deber medioambiental que en otros países sería un delito de grandes proporciones.

Ahora, si la CVC nada hace como es su deber, propongo una Acción Popular que obligue al organismo pertinente a actuar conforme a lo que determinen las leyes y la Justicia colombianas.

¡La CVC pues, tiene la palabra!

Para nosotros es indispensable respetar las opiniones que nuestros lectores expresan.

Por ello te pedimos no hacer comentarios que agredan a otros usuarios.

Para opinar, debes ser un usuario registrado. o regístrate.

cerrar Seudónimo o email: *

Contraseña: *

Sirirí

  • 21Comentarios
  • Imprime
  • Reporta un error

Servicio al cliente

Clic aquí. Teléfono 685 50 00
Diario El País S.A. Copyright (C) © 2014 www.elpais.com.co | Cra. 2 No. 24-46 Tel. (572) 8987000 Cali - Colombia Política y tratamiento de datos | Aviso legal | Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia