Noticias de Cali, Valle y Colombia - Jueves 19 de Enero de 2017

Opinión

opinion | columna |  mario-fernando-prado - Enero 09 de 2017 - 23:18
  • Comentarios
  • Imprime
  • Reporta un error

¿Las babillas, inofensivas?

Vi un documental muy serio de Animal Planet acerca de la invasión de los caimanes en la Florida y de cómo hay ejércitos de caza-caimanes en muchas ciudades que padecen la presencia de estos reptiles, de los que se aseguró en un principio que eran inofensivos y que hoy se han convertido en una peste ya casi imposible de erradicar.

Los gringos que son bien dados a los extremos y ante el peligro de un ataque de tales bichos, han propuesto su exterminio a punta de veneno y plomo, lo que ha despertado en la comunidad defensora de los animales enérgicas protestas. No basta solo con inmovilizarlos, dijo un energúmeno ciudadano. Hay que fumigar las extensas zonas donde nacen para evitar su reproducción, puntualizó.

Llegar a esa matazón sería inaudito y merece todo el rechazo del mundo. Pero como allá impera la ley del rifle, no faltarán los francotiradores disparando contra estos animalitos que “no matan ni una mosca”.

Sin embargo, el riesgo es creciente y el problema no es de poca monta. Esperemos a ver qué sucede, porque por estos lares le estamos dando patente de corso a la ‘babillización’ del Lago de los Cisnes, en donde aseguran hay como mínimo media docena de estos parientes de los cocodrilos.

A pesar de que se ha afirmado que se trata de ‘mansas palomas’ y que un niño podría meter su cabecita dentro de esas bocas de dientes afilados, nadie ha hecho el intento y ojalá que no lo haga porque semejantes mandíbulas trozarían el cráneo del conejillo de indias.

Es más, el mismo Dagma informó hace más de tres meses que iba a sembrar plantas rastrojos en el susodicho humedal para aislar las babillas de los habitantes del sector. No obstante y según dice El País del pasado sábado, ese control no se ha efectuado. O sea que las babillas andan como Pedro por su casa en los alrededores del lugar donde habitan.

Lo anterior es un riesgo que no se debe correr. Estos reptiles, que se reproducen como cuyes, deben tener ya sus docenas de retoños que se multiplicarán geométricamente y que solo serán visibles cuando tengan uso de razón y entonces será tarde. No habrá donde enviarlos y sería un crimen exterminarlos.

Creo que aún estamos a tiempo de parar la explosión demográfica de estos también distinguidos familiares de los caimanes, que repito no son ningunas joyitas y que como anotaba inicialmente se han convertido en un dolor de cabeza en el estado de la Florida.

No es que se ponga en duda la seriedad del Dagma respecto a la supuesta inofensividad de tan horripilantes reptiles, pero estimo que esa presunción no deja tranquilo a nadie y ojalá no suceda lo de siempre: que aparezca un niño mutilado o una adolescente con la cara desfigurada por una babilla, para que se tomen las medidas del caso.

Lo escribí hace varias meses: hay que sacar estos animales de ese lugar y enviarlos a quién sabe dónde pero lejos de sus confiadas víctimas que hoy se toman fotos con ellos y mañana les tomarán fotos a ellos por andar acariciando a quienes de un mordisco les recodarán, que como buenos animales salvajes no respetan ni Dios ni ley.

Sirirí

Para nosotros es indispensable respetar las opiniones que nuestros lectores expresan.

Por ello te pedimos no hacer comentarios que agredan a otros usuarios.

  • Comentarios
  • Imprime
  • Reporta un error