La memoria de los hombres es extensa. Dura hasta donde alcancen los recuerdos. Los historiadores son los urdidores del pasado y a ellos compete la crucial labor de organizar y seleccionar los eventos. De tanto en tanto las sociedades se estremecen con los recuerdos de hechos que no debieron haber sucedido, pero que —la realidad es cruel— sà pasaron y fueron injustos y hasta atroces.
Una cosa es la memoria de los hombres —tan extensa como se quiera— y otra la gestión del Estado —tan precisa y reglada como se pueda—. Francia acaba de aprobar una ley en la que se eleva a categorÃa de delito la negación del genocidio cometido hace un siglo por TurquÃa contra sus pobladores de origen armenio. Como era de esperarse, esta grave confusión entre la órbita de la historia y el campo de la acción polÃtica del Estado ha comenzado a traerle sinsabores a Francia. El Primer Ministro turco no vaciló en recordarle a ese paÃs sus masacres en la descolonización de Argelia, hace apenas medio siglo.
Y qué tal el conflicto que surge en el Sur del continente americano, donde los argentinos otra vez recuerdan la ocupación de facto de las islas Malvinas que marinos ingleses hicieron, hace ahora 180 años. Por supuesto que los ingleses entraron a la fuerza y allà se quedaron. Pero el tiempo que ha transcurrido desde entonces ha construido una realidad que los argentinos sensatos no pueden ni siquiera intentar desconocer. SerÃa tanto como reabrir el fin de la colonización española en estas tierras, que culminó más o menos por la misma época.
Por eso las instituciones jurÃdicas y polÃticas han moldeado el concepto de prescripción. El tiempo de los funcionarios del Estado es siempre escaso. Y lo más útil para la sociedad es que su actividad se dedique a resolver los problemas actuales y del inmediato futuro. Lo que sucedió hace más de 20 años pertenece al pasado; y su análisis y valoración dejan de ser temas jurÃdicos o polÃticos para entrar en el terreno sin lÃmite de las valoraciones históricas. La civilización se funda en el olvido oficial de las tragedias. ¿Alguien podrÃa entender la actual Unión Europea si Francia y Alemania no hubieran hecho un pacto de perdón y olvido de sus múltiples y mutuas agresiones?
No faltan, desde luego, mesiánicos irredentos como el juez español Baltasar Garzón que resuelven por sà solos abrir las heridas que la gran mayorÃa de un pueblo resolvió cerrar. Ahora mismo a Garzón se le juzga por haber decidido investigar los crÃmenes de la era franquista, contra la expresa voluntad de una ley estatal que prohÃbe hacerlo.
Algo asà va a pasar en Colombia si no aplicamos el bálsamo sanador del olvido. Por no declarar prescripciones obligatorias se presentan exabruptos indefendibles como la reciente sentencia de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, en la cual un grupo de vÃctimas del Palacio de Justicia hizo que los jueces olvidaran hasta a qué jurisdicción nacional pertenecen. La condición de vÃctima es a todas luces respetable. Pero ella no puede hacer volar por los aires la paz de los paÃses.

Abogado en ejercicio, especializado en Derecho de Sociedades, Comercial, Financiero y de Negocios Internacionales, con Postgrado de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Analista Económico. Catedrático de las universidades Javeriana, Valle, Icesi y Pontificia Bolivariana. Columnista de El PaÃs desde 2005.
Empresario con experiencia en el sector público y en el privado. Ex alcalde de Cali, ex presidente de Ecopetrol y ex presidente de Carvajal S.A. De profesión economista y administrador con estudios universitarios en Colombia y en el exterior. Columnista de El PaÃs desde hace varios años.
Empresario editorial,ex parlamentario por el movimiento cÃvico 4 años, en la actualidad, columnista periódico El Tiempo, hace 23 años, columnista de El PaÃs y revista Aló hace 17 años, comentarista de televisión hace 21 años todos vigentes.Es autor de un libro sobre GarcÃa Márquez, colaborador ocasional de revistas. Reside en Bogotá hace 45 años.
Son los abogados ambiciosos, junto con los familiares de las victimas, que quieren esquilmar al estado con jugosas indemnizaciones. ¿A donde están los jueces que jusgaron a Plazas Vega?...R/: Disfruntando de 'la palada' que les tocó por ese juicio.
Puess la columna se configura mas bien como apologÃa al delito y complicidad. Que tal que no se pueda recordar a los Correcercas del Valle, o que los depauperizados negros no le puedan reclamar la indemnización que merecen a los descendientes de los atroces esclavistas?. El tapa-tapa hace mas daño que la verdad y la verdad siempre nos hará libres.
?HACER UN JUICIO DESPUES DE 25 AÑOS?
Si en su momento no se pudo,menos ahora,pero lo mas chistoso es que no se da la justicia al(los) que cometio(cometieron) la masacre.
Efectivamente la prescripción es solo para algunos vivos y revivirla para algunos "bobos". Cuando deseamos olvidar el holocausto del Palacio de Justicia, y cuando creÃmos que ese Juicio habÃa terminado, vuelven a "restregar" una herida que pensábamos habÃa sanado.Que tal si volviéramos A la época del Sanguinario Chispas,Sangrenegra,Pájaro Verde, Pájaro Azul ect., ect., esta guerra serÃa interminable. PARA DIRIMIR UN PLEITO SE NECESITAN DOS, LO MISMO QUE PARA CONCILIARLO.