Nació en Barbacoas hace 36 años. Los primeros 5 años de su vida se vió arrullado por el rumor del rÃo Telembà y los cantos de las aves silvestres en los montes circundantes. Fue una infancia feliz, pese a las privaciones y la pobreza.
Estas mismas circunstancias impulsaron a su padre a trasladarse al Valle del Cauca, para buscarse el sustento en uno de los oficios más exigentes del mundo: cortero de caña. Con él su familia, entre la que se contaba el pequeño Fabio Melecio.
Vió a su padre afilar el machete todas las mañanas, antes de trasladarse al corte, y llegar agotado a la casa, cuando caÃa el sol. También lo vió trastearse de ingenio en ingenio, pues el trabajo nunca era estable. Y vió a muchos hombres más dedicarse al mismo trabajo agobiante y pasar penurias a fin de mes, porque la plata de los salarios no alcanzaba.
Por fortuna encontró en el dibujo y en los talleres que se dictaban en la Casa de la Cultura de Palmira, un espacio para dar rienda suelta a su creatividad y salida a su talento. Complementó aquello con estudios formales de artes plásticas en el Instituto Departamental de Bellas Artes, en Cali y también se empleó como obrero en una fábrica de icopor en Palmira, la ciudad donde reside.
Con algo de formación académica por su paso por el Idba y mucho de autodidacta, fue atraÃdo por la obra conmovedora y la vida azarosa de Vincent van Gogh. Participó en algunas convocatorias artÃsticas, con buen suceso. Entre ellas los Salones regionales de Arte, el Salón de Octubre y los Festivales de Performance en Cali. Pero no podÃa dejar de escuchar los sonidos de los machetes al ser afilados por los corteros de caña, cuando salÃa el sol. Metal contra piedra, en una melodÃa estremecedora.
Aquellos sonidos Ãntimos, que le pertenecÃan porque eran los que su padre hacÃa antes de salir a trabajar, finalmente se impusieron y lo llevaron a componer una obra que llamó Bamba 45, y que alude al pesado machete que acompaña a los corteros. De allÃ, de un sonido ancestral y de una idea persistente, trabajada durante años, viene la obra BMR (Bamba, Martillo y Refilón) con la que Fabio Melecio Palacios logró varios milagros: ser escogido como finalista del Premio Luis Caballero, para muchos crÃticos el más importante del paÃs en el terreno de las artes, y luego ser el ganador absoluto, poniendo de acuerdo a todo el mundo.
Un orgulloso Fabio M. Palacios recibió el pasado 16 de diciembre de 2011 el galardón principal. Con ello se convirtió en el primer vallecaucano en ganar el prestigioso premio y también en el primer afrodescendiente en hacerlo. Comenzó a escribir historia en el mundo de las artes visuales colombianas.
A mi manera de ver, éste fue el acontecimiento cultural más importante del año que pasó, en Colombia. Y, aunque lo sabemos barbacoano, es un sÃntoma de que el arte vallecaucano tiene el potencial suficiente para volver a la vanguardia artÃstica del paÃs, como ya lo hizo en las décadas encantadas de 1950 y 1960, con MarÃa Therereza Negreiros, Lucy y Hernando Tejada, Jan Bartelsman y Omar Rayo, entre otros.
Ya tenÃamos a Oscar Muñoz, uno de los mejores del mundo, y ahora tenemos además a Fabio M. Palacios, uno de los mejores de Colombia.
Ojalá las principales galerÃas de Cali, entre ellas La Tertulia, nos den la oportunidad de apreciar Bamba, Martillo y Refilón, en las mejores condiciones.

Abogado en ejercicio, especializado en Derecho de Sociedades, Comercial, Financiero y de Negocios Internacionales, con Postgrado de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Analista Económico. Catedrático de las universidades Javeriana, Valle, Icesi y Pontificia Bolivariana. Columnista de El PaÃs desde 2005.
Empresario con experiencia en el sector público y en el privado. Ex alcalde de Cali, ex presidente de Ecopetrol y ex presidente de Carvajal S.A. De profesión economista y administrador con estudios universitarios en Colombia y en el exterior. Columnista de El PaÃs desde hace varios años.
Empresario editorial,ex parlamentario por el movimiento cÃvico 4 años, en la actualidad, columnista periódico El Tiempo, hace 23 años, columnista de El PaÃs y revista Aló hace 17 años, comentarista de televisión hace 21 años todos vigentes.Es autor de un libro sobre GarcÃa Márquez, colaborador ocasional de revistas. Reside en Bogotá hace 45 años.
Si La Tertulia no programa la exposición de esta obra, confirmará las sospechas de que es una institución que sufrió un entierro de tercera.
Bella historia no importa de donde se nazca ,la vida nos sorprende con estos seres que no se incomodaron frente a las dificultades y asomaron su deseos a una nueva oportunidad , creo como alguien dice que cali es mas que salsa señor Valverde ,seguir insistiendo en eso es condenarnos a un monotematico ciclo de cultura ,como esas matas de caña que aburren los parajes del valle del cauca por su mono paisaje.
A veces se argumentan las circunstancias de un entorno difÃcil como justificación para empuñar un arma. Su hermosa columna enseña que empuñado un machete o un pincel se puede salir adelante con decencia y dignidad; tambien se infiere de su escrito que la poesÃa se puede encontrar en los sitios más insospechados o cotidianos.
Señor Rodrigog,le asiste mucha razon y muy buena,cuando pide nuevos escenarios "para hacer que la gente se acerque a otras manifestaciones que alimenten el espiritu y abran los ojos a otras expresiones".Lo que no comparto es la descalificacion implicita (o explicita?)de la llamada "salsa".No es culpa de la salsa,del jazz,del tango,de la ranchera,etc etc,al menos a mi parecer,de todo lo que los hombres construyan o destruyan a su alrededor.Quiza sabe usted que a don Hitler le "enloquecia" Wagner y su musica y esa musica inundaba Europa, y sabemos todo lo que se destruyo por hombres cobijados con esas bellas melodias.Sigamos exigiendo posibilidades,alternativas del disfrute del espiritu,nos los merecemos,yo le apoyo.
que bueno saber que en mi tierra no todo es salsa, que todo lo ha corrompido. es hora que cali tenga un museo o sala de arte de verdad, que sea universal, moderna y funcional, para hacer que la gente se acerque a otras manifestaciones que alimenten el espiritu y abran los ojos a otras expresiones.Felicitaciones al senor Palacios