El jefe de sicarios de Sinaloa, que fue capturado esta semana, logró escalar hasta convertirse en el heredero de un poderoso cartel. Nexos con Colombia.
La detención de ‘La Barbie fue realizada por un grupo especial de agentes entrenados en el extranjero y no hubo ni un solo tiro.
’La Barbie’ fue detenido en la entrada de una finca en el municipio de Lerma, en el estado de México, donde localizaron teléfonos, una computadora y memorías USB. También hallaron fusiles y pistolas.
‘La Barbie’, Édgar Valdez Villareal, el capo capturado el lunes pasado, pasó de ser un sicario a convertirse en el heredero del Cartel de los hermanos Beltrán Leyva, una de las agrupaciones que se disputa el control del narcotráfico en México.
De ojos azules, cabello rubio, nacido al otro lado de la frontera: Laredo, Texas, jugador de fútbol americano en la escuela, bilingüe y miembro de una familia de clase media, ‘La Barbie’ se convirtió en uno de los sicarios más sanguinarios, primero al servicio del Cartel de Sinaloa y cuando éste se dividió tomó el bando de los hermanos Beltrán Leyva.
Dice un corrido -las canciones de música norteña que le cantan a los narcos- que “Arturo Beltrán (muerto en un enfrentamiento con la Marina) lo quería como a un hijo”.
De la mano de este capo, reconocido por sus relaciones con los carteles colombianos, Valdez escaló en el narcotráfico hasta convertirse en el jefe de un grupo que traficaba una tonelada de coca mensual a Estados Unidos.
Valdez comenzó su carrera delictiva en Nuevo Laredo, México, en los años 90 y rápidamente logró abrirse paso hasta las primeras filas del narcotráfico mexicano.
De acuerdo con datos oficiales, comenzó como matón, enfrentando a ‘Los Zetas’, antiguo grupo armado del cartel del Golfo y que hoy también está organizado como cartel.
La Procuraduría General de República (fiscalía federal mexicana) tiene registrado que formó un cuerpo de seguridad denominado ‘Los Negros, que protegía a ‘El Chapo’ Guzmán, después de que el jefe del Cartel de Sinaloa se fugara del penal de alta seguridad de Puente Grande, en el 2001.
En el 2005, Arturo Beltrán, quien para esa época hacía parte de Sinaloa, lo comisionó para que manejara los sicarios de la organización en Acapulco, estado de Guerrero.
En Acapulco se hizo conocido por ser cliente de las discotecas de moda, moverse en carros lujosos, vestir camisas Versace y siempre ir acompañado de mujeres hermosas. Dicen que en la lista de conquistas de ‘La Barbie’ figuran varias famosas.
Pero detrás de su perfil fiestero y de narco elegante se esconde uno de los más sanguinarios sicarios mexicanos.
Con ‘Los Zetas’ y ‘El Golfo’ libró una guerra que dejó miles de víctimas en Guerrero, Tamaulipas y el estado de México.
En el 2008 el grupo de los hermanos Beltrán Leyva se separó del cartel de Sinaloa porque señalaron al ‘Chapo Guzman’ de ser la persona que entregó a Alfredo Beltrán Leyva, ‘El Mochomo’.
En venganza de la supuesta delación, Édgar Guzmán, el hijo del ‘Chapo’, fue acribillado con fusiles y una bazuca, en mayo del 2008, en un centro comercial en Culiacán (Sinaloa). Detrás del ataque sicarial estuvo, según organismos judiciales mexicanos, ‘La Barbie’.
Pero la lista de víctimas del reconocido sicario es larga. A Valdez le atribuyen una serie de asesinatos en Guerrero y Morelos, donde aparecieron hombres decapitados o colgados de árboles, junto a las llamadas ‘narcos mantas’ que los señalaban de pertenecer a ‘Los Zetas’ -uno de los más violentos grupos fundado por militares al servicio del Cartel del Golfo que luego se independizó-.
También lo sindican de la autoría de un video que apareció en el 2005 en YouTube en el que él mismo interrogó a cuatro integrantes de ‘Los Zetas’.
En diciembre pasado, el capo Arturo Beltrán Leyva murió en un violento enfrentamiento con la Marina mexicana, en el marco de un operativo para capturarlo.
Tras el suceso, Valdez Villarreal comenzó una lucha por el control del cartel y por la plaza de Morelos, en contra de Héctor Beltrán, ‘El H’, hermano del fallecido Arturo.
Según las autoridades mexicanas, la disputa se balanceaba para el lado de ‘La Barbie’, quien tenía el control de los sicarios de la organización.
Pero la detención de uno de sus socios hace menos de un mes fue un golpe duro para el nuevo capo. El lunes lo sorprendieron en una lujosa casa del Estado de México.
En un interrogatorio de la Policía Federal mexicana, alias La Barbie reconoció que los carteles colombianos le surtían de coca. La ruta, dijo, arrancaba en las poblaciones del Pacífico y pasaba por Panamá y Costa Rica.
Justo un día después de la detención del narco mexicano, en Cali, Buenaventura, Bogotá y Medellín, las autoridades arrestaron a once presuntos enlaces del capo.
Esta organización se dedicaba a comprarle la droga al Frente 30 de las Farc, que tiene laboratorios en el Naya y zona rural de Buenaventura.
Luego por lanchas la sacaban hacia Panamá o Costa Rica. El enlace entre la organización era, según la Policía, Luis Carlos Neiva, jefe de finanzas del frente guerrillero.
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