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El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, afirma que por primera vez en muchos años el Suroccidente tiene una fuerte ofensiva contra las guerrillas. Aclara que no es un funcionario de zapatos Gucci.
Aproximadamente quince mil miembros de las comunidades indígenas del Cauca, marcharon hacia Popayán exigiendo el cese del conflicto armado en su departamento.
Más de mil indígenas llegaron hasta una base militar del cerro El Berlín, en el municipio de Toribío, al norte del Cauca, para exigir la salida de las tropas del Ejército, luego de que se cumpliera el ultimátum que estas comunidades le habían dado a los actores armados.
Juan Carlos Pinzón tiene la vena militar. Se le nota cuando habla con las tropas, cuando prefiere dormir en una guarnición que en cualquier hotel, cuando -cuentan sus hombres cercanos- un día a las 10:00 p.m., de visita en una ciudad, pide que lo lleven a conocer un batallón. En los once meses que lleva en el Ministerio de Defensa, él mismo afirma que ha recorrido el país como, quizá, nadie más lo ha hecho. “Me gusta estar cerca de los soldados”, reconoce al compartir un almuerzo con la cúpula militar en la Tercera División del Ejército, en Popayán.
Sin embargo, para muchos críticos su labor no ha brillado y las Farc se le salieron de las manos. Mientras esperaba el miércoles la llegada del presidente Juan Manuel Santos al Cauca, Pinzón habló con El País de la arremetida guerrillera en el Suroccidente y los desafíos que enfrenta en la región. Dice que no es un funcionario de zapatos Gucci. “Soy de botas pantaneras”.
Las Farc vienen observando que el terrorismo es el arma que les queda y que lo pueden realizar con muy pocas personas y por lo mismo les resulta su herramienta de elección, pero ese terrorismo les sigue quitando cualquier credibilidad y espacio que tengan porque están afectando a los ciudadanos más pobres. También esto demuestra debilidad en sus capacidades, al tratar de escudarse en la población.
Las Farc han recibido golpes muy contundentes. La semana pasada en Nariño tuvimos la neutralización de ocho miembros de la estructura Daniel Aldana, también fue muy importante la baja de Arley, un cabecilla de segundo nivel que llevaba casi 30 años en las Farc. El golpe al Frente Manuel Cepeda, en Buenaventura, que fue la comisión que participó en las voladuras de torres eléctricas. En la Jacobo Arenas tuvimos la baja de un individuo que llevaba doce años en la estructura y participó en las acciones en Cajibío. Todo esto empieza a reflejar la presión.
Fíjese que en el computador de alias Pacho Chino, quien huyó luego de una operación, pudimos identificar que estaban en medio de una planificación terrorista. Quiero decirle a la gente del Valle y el Suroccidente que la Fuerza Pública ha evitado una gran cantidad de actos terroristas porque las cosas que han querido hacer son muchísimas. También hay acciones en las que ha
sido necesaria la denuncia para trabajar unidos y evitar más ataques de estos criminales.
Al contrario, estamos avanzando. Aquí en el Suroccidente se han puesto en marcha tres fuerzas de tarea: Apolo, Pegazo y Poseidón, cada una de ellas está realizando una ofensiva contra los grupos terroristas y se han dado unas afectaciones que tienen a estos grupos tratando, a través del terrorismo, de quitarse la presión. Ellos buscan proteger sus corredores del narcotráfico y sus áreas base. ¿Qué se hizo? Se activó un comando sólo para el Suroccidente (Valle, Cauca y Nariño), pensando en que hay un esfuerzo grande en las fuerzas de tarea, pero es mejor tener una actividad coordinada entre Ejército Nacional, Armada, Fuerza Aérea y Policía.
Lo que se está haciendo es fortalecer cada vez más la presencia de la Fuerza Pública; aquí han llegado cerca de 2.000 hombres y seguramente serán muchos más, también se fortalecerá para diciembre la Policía de forma sustancial. Estamos dándole a la región, tal vez por primera vez en muchos años, la fortaleza que necesita para enfrentar la presencia de terroristas, bandas criminales, narcotráfico y minería ilegal.
Pues que los que deben estar rajados son las Farc, que son los terroristas y los asesinos, nosotros lo único que hacemos es trabajar sin descanso por el país, viajando todos los días y a toda hora, los resultados y las cifras están ahí. Obviamente nuestra voluntad es que ojalá no ocurriera un solo hecho de violencia, pero mientras no sea así, vamos a afrontar las decisiones y a ponerles el pecho con determinación.
En total en esta zona hay más de 3.500 torres de energía, luego alguien mal intencionado, un solo individuo vestido de civil, va en una moto, pone una carga explosiva y afecta una torre. Lo que se ha evitado frente a lo que querían afectar es mucho, pero siempre es necesario seguir fortaleciendo la inteligencia para atacar a estos individuos antes de que logren sus cometidos. La creación de un Centro Integrado contra el Terrorismo (que empezó a operar el martes en el Suroccidente) aumenta la judicialización, porque cuando los terroristas actúan de civil es necesario tener procesos que permitan su captura, incluso previa a que cometan acciones terroristas.
Bueno, aquí se venía haciendo un esfuerzo grande en inteligencia, insisto, es que todo el mundo se da cuenta de lo que pasa pero poca gente se da cuenta de lo que se evita. Yo les quiero decir que de 200 actividades que intentan, logran diez, que son muy graves y no deberían ocurrir, pero que nadie pierda de vista que la Fuerza Pública impide muchas acciones. Este año la incautación de explosivos en el país va un 30% por encima del año pasado, y esto evita muchos actos. Hay que decir que en la Vía Panamericana se querían hacer más afectaciones, pero gracias al control de la Fuerza Pública se evitaron.
Lo más importante: nunca nunca hemos estigmatizado a los indígenas, lo que hemos dicho es lo que todo el mundo sabe: que sí existen elementos que a título individual forman parte de las organizaciones terroristas y se infiltran no sólo en los indígenas, sino en distintas comunidades. Eso es importante saberlo para perseguir a quienes hagan parte de las redes de apoyo al terrorismo. Por las comunidades indígenas, todas sin excepción, lo único que tenemos es respeto y, sobre todo, la misión de contribuir a su protección.
Yo creo que hay elementos de ese grupo terrorista que tratan de manipular y de aprovecharse de las situaciones y esto obviamente no estigmatiza a los indígenas. Vuelvo y repito: nada queremos más que esas comunidades denuncien y se sientan seguras de que si hablan con su Fuerza Pública van a ser protegidas. Mire, esta semana asesinaron aquí a un líder indígena y a otro lo torturaron de una manera inhumana por no prestarse para un atentado, eso prueba que la Fuerza Pública debe hacer presencia en todo el territorio nacional.
Pues por eso está aquí el Ministro del Interior y ese es su papel. Habrá avances importantes en la negociación, lo que no va a cambiar es que la Fuerza Pública tiene que hacer presencia.
Eso es verdad y es lo que hoy nos toca asumir un poco, la carga de décadas de marginalidad y problemas sociales, pero la gente puede tener la certeza de que se están movilizando hombres, recursos, equipos, como no se había hecho en muchos años, o quizá nunca, en esta zona. Como Ministro de Defensa soy el primero que ha insistido en que la seguridad no sólo debe tratarse con soldados y policías, sino con otros esfuerzos de acción integral.
El tema de la paz es exclusivamente del Presidente de la República. Nuestro tema es perseguir terroristas, narcotraficantes y criminales de todo tipo.
De ninguna manera, yo creo que el 99.9% de la gente en el Cauca no quisiera tener más terrorismo ni narcotráfico; el ‘Sargento Pascuas’ llegó aquí hace 40 años y se ha ensañado con esta zona, por eso se ha fortalecido la presencia de las Fuerzas Militares. Yo creo que con todo este esfuerzo la región tiene que salir adelante.
Hay unos resultados muy importantes para el país. Este año tenemos la cifra más baja de homicidios de los últimos 27 años, han bajado casi todas las modalidades de hurto y el secuestro extorsivo. Los golpes que se han dado a las Farc son transcendentales: en los últimos once meses han perdido a 18 comandantes de frente y han recibido una afectación un 25% mayor
a la del 2011. De los que eran los jefes de las bandas criminales no queda ninguno, todos fueron abatidos o capturados.
Mejor de ese tema no hablo, no me meta en problemas (risas).
No, para nada, el senador Barreras ha manifestado un respaldo fuerte a nuestra labor en el Ministerio y, al contrario, yo poco de zapatos Gucci; mire, pura bota pantanera y de trabajo (risas), con esas recorremos el país como hoy no lo hace nadie más.
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