Noticias de Cali, Valle y Colombia - Sábado 25 de Octubre de 2014

El pastor John Milton Rodríguez habla sobre pacto que firmó con Roy Barreras

El líder cristiano John Milton Rodríguez dice que no es homofóbico y que a su iglesia van travestis y lesbianas. “No tengo aspiraciones políticas”.

Por: Judith Gómez Colley | Editora de Poder Domingo, Abril 28, 2013
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El pastor John Milton Rodríguez habla sobre pacto que firmó con Roy Barreras

John Milton Rodríguez, quien orienta la iglesia cristiana Misión Paz a las Naciones en Cali.

Elpaís.com.co

John Milton Rodríguez, quien orienta la iglesia cristiana Misión Paz a las Naciones en Cali, ha estado en los últimos días en el ojo del huracán debido al acuerdo que suscribió con el senador Roy Barreras para las elecciones del 2010 y mediante el cual el entonces candidato al Congreso se comprometía a no promover el matrimonio entre parejas del mismo sexo, ni el aborto, entre otros temas.

Pero más allá de eso, el apóstol Rodríguez (cargo que ostenta en su comunidad) es un hombre que además de su gran poder religioso también se mueve en las esferas del poder terrenal. Aunque dice que no tiene aspiraciones políticas porque su misión es el trabajo social, cuenta con gran capital: una inmensa feligresía, que envidiaría cualquier político, y una organización que funciona como una empresa, donde el gran ejecutivo es él.

Usted en el 2010 hizo un acuerdo con el entonces candidato al Senado Roy Barreras y con el aspirante a la Cámara José Luis Arcila. Allí se hicieron unos compromisos de parte y parte. ¿Qué tanto se ha cumplido eso?

El compromiso se hizo con el candidato al Senado Roy Barreras y el espirante a la Cámara José Luis Arcila. No lo hicieron directamente conmigo sino con el comité político y social de la Fundación Misión Paz, de la que yo hacía parte.

Lo que se hizo ahí fue un compromiso de trabajo, donde lo que encontramos fue coincidencias en principios y valores, que nosotros creemos y defendemos, como por ejemplo, respetar la integridad del matrimonio entre un hombre y una mujer. También había coincidencia en la parte social, pues el Valle del Cauca es un departamento con población muy vulnerable y ese es nuestro foco de trabajo como Misión Paz a las Naciones.

¿Era la primera vez que hacía un acuerdo con ellos?

Anteriormente no teníamos una experiencia en la dinámica de candidaturas y lo que quisimos hacer fue un compromiso de trabajo. Personas de diferentes partidos se acercaron y les dijimos que todos los compromisos había que ponerlos por escrito, porque este es un tema de comunidad y mis actuaciones y las de Misión Paz siempre han sido públicas y transparentes, pero los únicos que dijeron sí, lo ponemos por escrito, fueron Roy Barreras y José Luis Arcila.

En el acuerdo hay el compromiso de promover candidaturas de personas de Misión Paz a futuro. ¿Eso se ha concretado?

No, porque lo que queríamos era tener acceso a un partido para el aval en un futuro. Hoy en día no tenemos partidos cristianos. Veíamos el Partido de la U como una opción, por la coincidencia en valores y en lo social, veíamos que futuros aspirantes de nuestra iglesia pudieran tener el aval de ese partido y, obviamente, podíamos consultar con ellos el desarrollo de candidaturas. Hasta este momento no tenemos candidatos, no podemos decir que no los podamos tener más adelante.

¿Qué tanto le ha aportado el senador Barreras al Centro Internacional de Desarrollo Social, Cids, que construye en Yumbo, y a su universidad?

Ha sido un acompañamiento importante desde el punto de vista metodológico y para la universidad, que es para la región Pacífico. Tanto con él como con empresarios del Valle hicimos un análisis sobre qué podría potenciar al Valle a nivel de carreras.

Identificamos mercadeo y negocios internacionales, que ya iniciamos, identificamos la parte logística, la competitividad y nos enfocamos allí. El aporte ha sido importante porque él conoce para dónde va el país en cuanto a proyectos, acuerdos, alianzas con otros países y ha sido importante su asesoría y acompañamiento, sobre todo en la parte conceptual y académica.

El documento suyo con Roy Barreras se conoció a raíz del debate del matrimonio gay en el Congreso. Se asegura que se hizo público para obligar al senador a cumplir el acuerdo de no votar por la unión de parejas del mismo sexo...

Eso es falso. Ese documento es público desde enero del 2010. Era de conocimiento de toda la comunidad cristiana, porque, a solicitud del senador Barreras, que pidió que se hiciera público, lo dimos a conocer, para que la gente supiera lo que se estaba haciendo.

Efectivamente, lo sacaron en el momento en que se debatía el tema del matrimonio igualitario, cuando estábamos yendo al Senado a hacer lobby, porque si se lee la ponencia del matrimonio igualitario no respondía a lo dicho por la Corte Constitucional y violaba la Constitución del 91. Creo que lo hicieron para intimidarme a mí, más que a Roy Barreras.

Pero el documento se conoció por un pastor que presentó una demanda contra Barreras...

Sí, pero de hecho no conozco al pastor (Luis Correa) que hizo esa demanda, que ni preguntó si nos cumplieron o no, por lo cual no la comparto, porque a mí no me han incumplido. No me siento ni engañado, ni falseado.

¿Qué opinión le merece que Barreras hubiera firmado un compromiso con ustedes para no promover el matrimonio gay, pero también apoyara manifestaciones a favor, entre ellas el besatón? ¿Les estaba faltoneando?

Pienso que no. Entiendo que él, como Presidente del Senado debe guardar la ecuanimidad y no permitir la parcialización, lo que antecedió a eso fue una parcialización al otro extremo, no lo justifico, ni lo comparto, pero trato de entender la posición de las personas. Para mí, en política, lo que importa es la votación, cómo vota la persona, él votó (Roy) en contra del proyecto.

¿Qué otros compromisos hizo que no quedaron consignados?

No, ninguno. Todo lo que nosotros hacemos es por encimita y clarito.

El proyecto del matrimonio gay se va a volver a presentar. ¿Seguirán su batalla contra esas uniones?

En el tema del matrimonio igualitario yo vi con preocupación un desconocimiento en el contenido de la ponencia. Se le ha presentado a la población LGTBI, por parte de unos líderes políticos y algunos de la misma comunidad, como que se les están vulnerando los derechos porque el matrimonio igualitario no se aceptó, pero ocurre que la propuesta no habla de derechos, no responde a lo que la Corte Constitucional pidió, que era una reglamentación y legislación para esas parejas y suplir la inseguridad para ellos, pero la ponencia hablaba de reformar la Constitución, que solo se puede hacer por acto legislativo o referendo. No había forma, a través de un trámite ordinario, de que esa ley pasara.

El punto nuestro es este: seguiremos en la posición de salvaguardar el matrimonio y la familia, no somos homofóbicos. Lo que pasa es que eso se polarizó y no debemos polarizar.

¿En su iglesia recibe homosexuales?

Claro, vienen travestis, homosexuales, lesbianas, les servimos, les amamos, les respetamos.

¿No es contradictorio entonces oponerse al matrimonio igualitario?

La oposición no es a los derechos, estamos de acuerdo con que se le garantice a toda la población Lgtbi en su parte civil, herencia, salud, patrimonio. El tema es que la palabra matrimonio no puede ser forzada a lo que no dice la Corte, la palabra matrimonio significa calidad de madre, y eso no cubre la relación de hombre con hombre.

¿Ha vislumbrado crear un movimiento político?

En Colombia, más que eso, se necesitan escuelas de pensamientos que vinculen principios y valores con el trabajo por la comunidad más vulnerable. Partidos ya hay muchos. Me gustaría que hubiera eso, no tengo intereses políticos, pero aspiraría a que más adelante personas montaran escuelas de pensamiento social con principios y con valores.

Dice que no está interesado en hacer política, sin embargo, usted además de tener un gran poder religioso también está formando un poder político. Un ejemplo de ello es que tiene un secretario en la Gobernación que es de su congregación...

No tenemos la idea de formar un partido político, pero sí necesitamos que gente cristiana o católica o de cualquier religión, con fuerzas y principios en valores ocupe esas instancias, pero que sepa lo que es gobernar, qué es la política, que tenga preparación académica para eso, porque a veces llega gente con buen corazón pero sin experiencia y conocimiento de lo público. Para llegar a eso no necesariamente debemos ser un partido político, no lo creo necesario.
Creo que la gente cristiana sí debe lanzarse a esos temas.

El Gobernador del Valle le cedió la Secretaría de Desarrollo Social a una persona de Misión Paz, que es una de las dependencias más importantes y donde precisamente se mueven los proyectos sociales y en su iglesia ese es uno de los estandartes. ¿No hay allí un conflicto de intereses?

No, porque el Gobernador le preguntó al grupo pastor de la ciudad qué trabajo se podía hacer por el departamento.
Nosotros le mostramos la experiencia que teníamos y una propuesta que se llama ‘Unidos transformando’, a él le gustó y nos pidió a alguien que se dedicara a ese trabajo. Le dijimos que no éramos movimiento político, ni tenemos una intención política sino de trabajo social y que si nos respetaban esa parte, sin compromisos y votos, podíamos considerarlo y él accedió.

La persona que está desarrollándolo es Diego Obando, que ha dedicado toda su vida al tema social, lo está haciendo bien y no hemos tenido ninguna presión política ni nada.

Una de sus cualidades es el don de la palabra, el poder de convencimiento y además conoce de finanzas, lo que ha hecho, usando un término político, que cuente con una gran ‘maquinaria’ cristiana que es apetecida por cualquier político. ¿Eso lo cultiva para, a futuro, aspirar a cargos de elección popular?

La verdad, no. El resultado es más testimonial, porque puedes predicar lindo y te dejas convencer, pero si lo que dices no lo pones en práctica en tu vida, no hay un resultado, no pasará mucho. Los principios que están en la palabra de Dios se los llevamos a las personas de una manera que la gente lo asimile y practique bien. Lo que ha pasado es que la gente ha visto cambios. Lo otro es el compromiso adquirido para trabajar por la comunidad. Tenemos 4000 grupos de ayuda en Cali.

Si fuera por la parte política, hace rato tendríamos concejales, diputados, pero no los tenemos. Creo que debe llegar el momento en que la misma comunidad debe generar soluciones para el tema empresarial, educativo y social, que ya hemos avanzado. Sobre el tema de gobierno, creo que llegará el momento en que las personas deban aspirar a esas instancias. Ahora, decir que la iglesia va a apoyar un candidato específico, no puedo hacerlo, porque aquí vienen del Polo Democrático, liberales, conservadores, de todas las líneas políticas, es imposible comprometerse en eso.

Aseguran que su feligresía vota por el que usted les diga…

No es tan cierto. Hoy día la iglesia es diferente, está conformada por empresarios, profesionales, jóvenes, universitarios, que son muy críticos. Creo que uno como pastor se expone en su liderazgo donde les diga vote por este o aquel. La gente hoy día no le jala a eso.

Para muchos, su trabajo social con la administración pública no es gratuito, sino que tiene una contraprestación. ¿Qué recibe usted a cambio?

Lo que estamos haciendo ahora como iglesia cristiana es romper con esos vicios viejos que ha tenido la comunidad, de que hago algo si me das algo a cambio. Nuestra motivación es servir; todo lo que podemos hacer para cubrir la necesidad de la población vulnerable, lo vamos a hacer, por eso tenemos una universidad, la Cudes, donde el 80 % de los estudiantes tienen beca o descuentos. Eso lo suplimos con las ofrendas y los diezmos. También con ofrendas hacemos los bancos de alimentos, la academia de artes. Es un llamado de Dios para servir a la comunidad y a eso nos vamos a dedicar toda nuestra vida.

¿Su iglesia se sostiene solo de diezmos y ofrendas?

Sí, se financia con los diezmos y las ofrendas.

Y la primicia, ¿qué es?

La primicia (de lo que recibe la persona en un primer salario o negocio) son aportes que voluntariamente la gente presenta, no hay una obligatoriedad, ni documentos firmados que obliguen, ni una presión, digamos desde el punto de vista emocional, para que lo haga.

¿Ese aporte es obligatorio?

No se obliga a nadie. Se enseña la Biblia como está escrito y ya cada persona toma la enseñanza, pero nadie está obligado y ninguna persona de la iglesia está autorizada a preguntar a alguien cuánto gana.

¿Por qué dicen que personas que han estado en su iglesia han entregado casa, lotes o carros?

Que me las muestren. No ha sido así. Sí ha habido casos donde personas han ofrendado cosas, pero nosotros no aceptamos ofrendas en especie, si toda la familia de los que vienen a la iglesia no están de acuerdo, no lo aceptamos.

El departamento jurídico se encarga de eso. Ningún pastor de la iglesia está autorizado para recibir donación en especie, a no ser que pase por el departamento jurídico y que haya un acuerdo de voluntades de las personas. En 14 años ha habido como 2 terrenos que han donado y como 3 o 4 vehículos.

Está construyendo el Cids, que vale US$40 millones. ¿De dónde salen los recursos para eso?

Hay varias fuentes. Lo primero es hacerlo con paciencia, porque no queremos endeudarnos con bancos, hemos conseguido las cosas poco a poco. Compramos un primer terreno, lo pagamos, luego otro. Ahora estamos haciendo movimiento de tierra y cimentación. Lo que hacemos en la iglesia es ponernos de acuerdo en cómo captar las finanzas, primero recogemos el cemento y la gente, voluntariamente, dice yo coloco un bulto, dos y así.

¿Se les pone de tarea traer un bulto?

No, cada persona dice qué quiere dar, de acuerdo con sus capacidades. Cumplido lo del cemento, empezamos con la etapa del hierro, igual, paso a paso.

¿Por qué en su iglesia hay datáfonos, es esa una manera de asegurar o presionar a los fieles a que donen?

No, fue la misma feligresía, por seguridad, la que los solicitó, hoy la gente no quiere andar con plata en el bolsillo.

¿No cree que esos datáfonos hace que vean la iglesia como un negocio?

No, donde la gente compra ropa, vestidos, hay datáfonos. En un lugar donde se edifican vidas no tiene por qué haber misterios, estamos en el Siglo XXI, donde el dinero es prácticamente plástico.

Usted pasó de ser un empleado del sector privado a apóstol. ¿Cómo hizo para ascender tan rápido en la Misión Paz en 14 años que lleva allí?

Yo trabajé en Colcueros, luego en Castilla Riopaila, luego en el grupo de Lloreda Grasas y después pasé a la iglesia y empecé la labor como pastor.

¿Por qué ascendió tan rápido desde que dejó su historia de empleado?

Pienso que hay un llamado de Dios. Hay gente que me hace malos chistes y dice que ser pastor es muy bueno, pero no es tan así. Si no está la mano de Dios en esto, es imposible, porque hay que congeniar con personas de diferentes estratos, gustos, pareceres, esto no ha sido por mí mismo, sino a pesar de mí mismo, creo que ha sido por la gracia y misericordia de Dios.

Se le crítica que con la iglesia ha creado una empresa familiar y que en los diferentes proyectos las cabezas son sus hijos y yernos, y que la convirtió en un negocio. ¿Qué responde a eso?

No es cierto. Lo que la iglesia tiene hoy en día es para cumplir con sus objetivos de universidad, fundación, banco de alimentos, atención de consejerías de familia, lo que es en la parte del proyecto de construcción y las diferentes sedes, se tienen 150 empleados, de esos, solamente somos seis de la familia, 144 no lo son. La universidad tiene un consejo directivo, el rector no es familiar mío. La parte sacerdotal está dividida en dos.

Para la atención de personas hay un grupo de 4000 mentores y de esos son solo seis de la familia. La parte corporativa la dirige César Emilio Palacios Delgado, que no es familia; la gerente financiera es Lucy González, que tampoco es familiar y en atención pastoral, está mi familia para atender las almas.

Los que lo conocen aseguran que su congregación mueve cada fin de semana millones y millones de pesos y cada día se expande más y por ende capta más recursos, pero también le reconocen que se ha rodeado muy bien, especialmente de empresarios y que eso le ha ayudado a mostrar una imagen distinta a lo que realmente es. ¿Qué piensa de eso?

Yo me siento muy cómodo de ser visible, de que gente del empresariado, que ni siquiera es de la iglesia, sepa de mi vida, que toda la comunidad la conozca, no tengo problema con eso. Lo importante para nosotros es comprender que la plata es un medio para servir.

La plata no puede ser para nosotros un objetivo en la vida, se gasta mucho en atender la gente, la universidad es una cosa impresionante, el banco de alimentos para 2000 niños es una locura, la demanda de gastos es alta, gracias a Dios tenemos el apoyo del Icbf que nos calificó como uno de los mejores comedores infantiles del país. El tema del dinero no me molesta, ni me incomoda que digan cosas, porque se gasta.

Pero lo ven como un hombre muy rico.

Gloria a Dios, eso no me molesta, yo no vivo de la apariencia ni del qué dirán. Cuando uno es público está expuesto a todo eso. Lo importante es tu coherencia, que respetes lo que está establecido y a los demás. Lo que digas que se va a hacer se hace. En mi parte de ingresos no tengo problema en decir que llevo tres años con el mismo salario, hace tres años con mi familia decidí que de mi salario, dono el 40 % y dejo de percibir, inclusive lo que la iglesia me ha asignado, un 30 % más, del 100 % que debía recibir, yo vivo con el 23 %.

La palabra apóstol es sinónimo de humildad, sin embargo, hay personas que lo describen como amigo de la ostentación y hasta vanidoso…

Mi gusto como persona es diferente, en eso discrepo. Yo conozco algunas personas con Mercedes Benz con una sencillez espectacular y conozco a otras en bicicletas, orgullosas. Yo creo que es cuestión de gusto. Me gusta vestirme bien, vivir bien. Me gusta que mis hijos estén bien, que mis empleados ganen bien, que la gente que me rodee esté bien.
Es mi forma de ver la vida, Jesús vino a darnos una vida buena, no mala. Me duele ver sufrir la gente. Lo que pasa es que hay desconocimiento de la Biblia, hay mucho conocimiento de la religión y muy poco de la palabra de Dios. El libro de Isaías 23-18 dice que los que estamos delante de Dios, tenemos derecho a comer bien y vestir bien.

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