"Una tregua de cuatro días no es nada", Marta Lucía Ramírez
Elecciones presidenciales 2018

"Una tregua de cuatro días no es nada", Marta Lucía Ramírez

Mayo 18, 2018 - 11:50 p.m. Por:
Olga Lucía Criollo / Reportera de El País 
Marta Lucía Ramírez, política.

Marta Lucía Ramírez, política.

Colprensa

"Yo jamás me he tomado los cargos como un honor a la persona ni como un culto al ego ni al narcisismo. La de la Vicepresidencia es una gran responsabilidad en la que uno no tiene ninguna opción de fallarle a Colombia, y así la asumiré, como todas en el pasado, dedicada al trabajo, al servicio y a demostrar que en la medida en que podamos fortalecer las instituciones, el Estado, la economía y generar empleo, a este país lo vamos a sacar adelante”.

Así asume Marta Lucía Ramírez la posibilidad de convertirse en la primera vicepresidencia de Colombia.

¿Cuál es el aporte que usted le ha hecho a la campaña de Iván Duque?

Creo que para los colombianos es evidente que yo he llegado a esta fórmula con una votación propia importante, de todas esas bases del conservatismo y de ese voto independiente que me ha acompañado. Segundo, llego con un nombre propio, con una experiencia de muchos años de servicio en el sector privado y en el sector público, y con un conocimiento y una capacidad de complementar a Iván Duque. Por eso estoy segura que en el Gobierno de él, con su liderazgo, vamos a tener un maravillo equipo, que le va a servir a los colombianos.

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¿Pero ya está claro cuál sería su papel en eventual Gobierno de él?

Yo le dicho que le quiero ayudar en todas las áreas que conozco, para que tenga un gobierno muy exitoso y al servicio de los colombianos... Soy muy poco dada al bla, bla, bla, estoy siempre muy enfocada en obtener resultados, en todo lo que él requiera voy a estar lista para poder ayudarlo con una gran dedicación, con una entrega absoluta al país y con una gran lealtad hacia el Presidente.

Algunos dicen que usted está mejor preparada que él para la Presidencia...

Creo que él es un hombre con muchísima preparación también. Lo importante es que somos dos personas con una muy buena formación académica y muy estudiosos. Sin duda yo tengo una vida más larga y por lo tanto una trayectoria más larga, pero creo que él tiene una trayectoria muy valiosa en comercio exterior, en el conocimiento de la economía y una visión al final del día mucho más moderna sobre esas áreas de la economía que queremos poner a crecer en Colombia. Somos dos personas con experiencia, con una gran formación y conocimiento, pero sobre todo con una vocación infinita de servicio al país, y nos vamos a complementar.

Pero muchos soñaban con que usted ganara la consulta de marzo...

Cuando uno de verdad quiere a Colombia, tiene que aceptar lo que fue la decisión del pueblo colombiano. Siempre dijimos que quien quedara primero en esa votación de marzo sería el candidato a la Presidencia, y el segundo a la Vicepresidencia, así que el 11 de marzo habló la voz del pueblo, pero para mí también habló la voz de Dios. Yo soy una persona creyente y puse en las manos de Dios el resultado del 11 de marzo y lo he aceptado con toda la convicción de que así también le sirvo a Colombia. No importa que uno sea presidente o vicepresidente, cuando la vocación de servir es auténtica, uno lo hace desde cualquier lugar que sea.

Usted tiene muchas posibilidades de ser la primera vicepresidenta de Colombia, ¿cómo asume eso?

Yo jamás me he tomado los cargos como un honor a la persona ni como un culto al ego ni al narcisismo. Es una gran responsabilidad en la que uno no tiene ninguna opción de fallarle a Colombia, y así la asumiré, como todas en el pasado, dedicada al trabajo, al servicio, a demostrar que en la medida en que podamos fortalecer las instituciones, el Estado, la economía y generar empleo, a este país lo vamos a impulsar y lo vamos a sacar adelante.

Esta semana usted escribió en Twitter que la democracia en Venezuela y la paz en Colombia son una sola. ¿A qué se refiere?

Porque sabemos que en Venezuela hay una dictadura que está amparando al ELN, guerrilla terrorista de Colombia, a las supuestas disidencias de las Farc y al narcotráfico de Colombia. ¿De qué paz podemos hablar nosotros, si sabemos que es una dictadura amparando lo peor de la criminalidad colombiana? Por eso estoy convencida de que tenemos que abogar internacionalmente, en todos los escenarios, porque se exija el restablecimiento de la democracia en Venezuela, pedirle a Dios que haya democracia allá, porque será la única manera en que los dos países puedan combatir juntos, el narcotráfico y esa presencia de actores criminales en la frontera, y tener paz y democracia en ambos países.

¿Qué pueden esperar los guerrilleros rasos que están en las zonas veredales del Gobierno Duque?

Creo que a toda esa guerrillerada, a la base, le debemos mantener las condiciones que le ofreció el Acuerdo con las Farc. Eso significa dejarlos por fuera de cualquier riesgo de volverse al monte y, eso sí, hacerle ajustes al Acuerdo en cuanto a la participación en política de los principales cabecillas de esa organización, porque el tema de fondo es: queremos ver o no como presidentes de la República o alcaldes el día de mañana en Manizales, Medellín o Bogotá a unas personas que tienen en su prontuario condenas de 40 años por crímenes de lesa humanidad.

¿Pero cuando una guerrilla firma la paz no es para participar en política?

Es que una cosa es hacer un acuerdo para darle a un grupo la posibilidad de participar en política, y yo estaría de acuerdo en que las Farc tengan su partido, pero otra bien diferente es terminar una negociación dándole una bofetada a todo el pueblo colombiano al decir que aquí los únicos miembros de ese partido que pueden llegar al Congreso y tener los cargos de elección popular son los que han sido condenados en la justicia ordinaria por crímenes de lesa humanidad... Uno no puede tener una actitud tan ingenua, porque estamos hablando de indolencia, de negligencia en lo que significa el futuro de largo plazo para Colombia.

El Presidente anunció que quiere firmar un acuerdo marco con el ELN antes de agosto, ¿qué opina?

Es la misma posición que tuve siempre frente al Acuerdo con las Farc: es inconcebible que a estas alturas de la vida nos estén hablando de dejar un acuerdo ya casi que cocinado, cuando todavía no hay ningún tipo de exigencias concretas al ELN, en cuanto a que ellos tienen que suspender de manera unilateral e indefinida delitos tan condenables como el reclutamiento de niños o el secuestro de colombianos.

¿Entonces, qué le diría al Presidente al respecto?

Que una tregua de cuatro días realmente no es nada, es un saludo a la bandera. Ahí se está tratando de coger de ingenuos, a los colombianos para que salgan a agradecerle que se pudieron hacer las elecciones. Y, a los señores del ELN, que si realmente quieren mostrar algún interés en una eventual negociación con Iván Duque cuando sea presidente, que suspendan unilateralmente de aquí al 7 de agosto y si ese día se comprometen a concentrarse en un solo sitio, a suspender el reclutamiento de niños, el secuestro y las acciones terroristas, podremos hablar de una negociación, de lo contrario, no.

En el llamado episodio de los bikinis, usted pasó de acusadora a acusada. ¿Cuál es su versión?

Cuando vi las fotos, que me llegaron por cinco fuentes distintas, de mi puño y letra escribí un tuit diciendo que qué triste futuro les esperaba a las mujeres en Colombia en un gobierno de Germán Vargas porque las iban a utilizar como cosas. Segundo, en un primer momento dijeron que las fotos eran falsas, un montaje, ¿pero por qué no volvieron a decir absolutamente nada de eso? Creo que tiene que investigar el Consejo Nacional Electoral, el Google, Twitter, todo el mundo, para ver realmente si las fotos son un montaje, pero lo más curioso que Germán Vargas dijo ya estaba enterado de que había unas niñas que estaban poniendo en Santa Marta y en Barranquilla a hacerle promoción a su campaña para hacerle daño a él, y yo pregunto: ¿por qué no salió y rechazó contundentemente esa promoción y la desautorizó? Pero tuvo que esperar a que yo pusiera un tuit criticando el uso de las mujeres para reaccionar.

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Siempre que se trate de defender a la mujer colombiana, me van a oír dando la pelea con él que sea, porque a mí no me intimidan, yo a las colombianas las voy a defender siempre.

Pero su campaña fue acusada...

Lo que dijeron los muchachos que manejan las redes en mi campaña fue: esa crítica nuestra a las fotos, volvámosla tendencia, y eso es legítimo.

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