¿Por qué los partidos políticos tradicionales en el país son cada vez menos influyentes?
Elecciones presidenciales 2018

¿Por qué los partidos políticos tradicionales en el país son cada vez menos influyentes?

Junio 03, 2018 - 11:55 p.m. Por:
Colprensa
César Gaviria, presidente del Partido Liberal

Durante los últimos años, César Gaviria ha estado al frente de la dirección nacional del Partido Liberal. Sin embargo, cada vez hay más ‘rojos’ que se oponen a sus direcciones.

Foto: Colprensa

El resultado electoral de la primera vuelta presidencial dejó muchas sorpresas. Una de ellas fue que el llamado candidato de las maquinarias —Germán Vargas Lleras— perdió de forma contundente; y otra, que, como pocas veces en la democracia colombiana, el voto libre o de opinión pesó mucho más y se ubicó por encima de los partidos tradicionales.

Esa situación terminó por agudizar la crisis del conservatismo y el liberalismo, como lo demuestran las cifras: entre los candidatos que recogieron la franja de los independientes e inconformes, Gustavo Petro y Sergio Fajardo, llegaron a los 9,4 millones de votos, mientras que los aspirantes de la derecha, los que tenían la maquinaria y los tradicionales, Iván Duque, Germán Vargas Lleras y Humberto De la Calle, sumaron 9,3 millones.

No es mucha la diferencia y seguramente no sirve para calcular un resultado para la segunda vuelta presidencial, pero sí evidencia que los colombianos se identifican cada vez menos con la tradición política que el país tuvo por más de un siglo, cuando era una nación de liberales y conservadores.

En próximo 16 de julio, el Partido Liberal cumplirá 170 años de existencia. Sin embargo, desde 1994 —hace 24 años— no gana la Presidencia de la República con un candidato propio, sino que ha apoyado a aspirantes que han expuesto ideas liberales en algún momento.

Un año menor, 169 años, es el Partido Conservador, que tiene al antioqueño Belisario Betancur como el último presidente de la República elegido con las banderas azules (1982), porque si bien en 1998 la Casa de Nariño fue ocupada por Andrés Pastrana, pero gracias a que para ello inauguró las coaliciones multipartidistas que hoy siguen vigentes.

El profesor Alejo Vargas sostiene que “desde el posfrente nacional los partidos tradicionales han venido perdiendo capacidad de influir en el electorado. Es un proceso progresivo, pero digamos que en lo que tiene que ver con la elección de congresistas, los partidos sí siguen siendo bastante importantes, por lo menos mientras no se cambien las reglas electorales”.

A su vez, el analista Carlos Andrés Orjuela considera que los resultados de la semana anterior demuestran “que tenemos dos partidos tradicionales absolutamente desvencijados y débiles. Sus estructuras siguen siendo mucho más regionales, locales, aunque allí hay una relativa estructura que también se ha debilitado”.

Pero mientras esa crisis de credibilidad golpea a liberales y conservadores e igualmente a algunos más jóvenes, como la U y Cambio Radical, hay otros partidos relativamente nuevos que han crecido en electorado y presencia en el Legislativo.

Uno de ellos es el Mira, que está por cumplir 18 años y es la más antigua de las colectividades cristianas del país. Hace cuatro años estuvo a punto de desaparecer tras ser víctima de un fraude que le llevó a perder sus curules en el Senado.

Su presidente, el senador Carlos Baena, sostiene que la crisis de los partidos tradicionales se debe a que “la ciudadanía hoy está mucho más informada, se está avanzando en cultura política y las redes sociales han influido para que la gente tenga un voto mucho más a conciencia”.

La presencia de los partidos, que es más evidente en las elecciones parlamentarias y locales, muestra que allí los ‘rojos’ y los ‘azules’ priman por sus líderes y no por los principios de las colectividades como tales.
“Tanto el Liberal como el Conservador son débiles en las grandes ciudades, donde está la mayoría de votantes y el grueso del censo electoral. Siguen siendo relativamente fuertes o por lo menos se sostienen en las regiones, pero ya cada vez menos, porque allá también toman calado otro tipo de partidos”, sostiene Orjuela.

Partido político Mira

Mira, que está por cumplir 18 años y es la más antigua de las colectividades cristianas del país.

Foto: Colprensa

Esas nuevas expresiones de la política, en concepto de Baena, se dan porque se es coherente con lo que se propone y se actúa. “Mira ha crecido porque quienes estamos en el partido tenemos unos principios y valores que tienen un origen cristiano, pero no basta con eso, sino que se demuestra en las prácticas políticas que se asumen. Hay un principio de servicio, porque para nosotros la política es para servir y no para servirse de ella”.

Pero aunque esa crisis de ideología parece imponerse, para el expresidente César Gaviria Trujillo, actual director del liberalismo, los partidos tradicionales se van a mantener, ya que los que han venido apareciendo en los últimos años han sido para defender las ideas de una persona pero no de una colectividad.

“El régimen de partidos de Colombia tiene una larguísima tradición. Uno de los que están más organizados es el Liberal, que tiene una organización que viene desde el Siglo XIX. Hay otros partidos que se crearon para elegir personas, no sé si esos partidos sobrevivan a este proceso. Los partidos Liberal, Conservador y Polo van a ocupar el espacio político; esos que se formaron para elegir personas, la tendencia es que van a desaparecer”, sostiene el exmandatario.

Así las cosas, lo del pasado 27 de mayo fue un campanazo para los partidos tradicionales, que vieron que los votos de opinión, en las grandes ciudades y en las regiones, pueden llegar a definir desde Presidente de la República hasta la permanencia de una colectividad en el Senado y la Cámara de Representantes.

Le puede interesar: Así han cambiado Duque y Petro su discurso de cara a la segunda vuelta

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad