¿Le interesa una coalición con el uribismo? Germán Vargas Lleras se confiesa con El País
Elecciones presidenciales 2018

¿Le interesa una coalición con el uribismo? Germán Vargas Lleras se confiesa con El País

Enero 21, 2018 - 07:45 a.m. Por:
Redacción de El País
Germán Vargas Lleras, candidato presidencial.

Germán Vargas Lleras, candidato presidencial en la elecciones de 2018.

Foto: Bernardo Peña / El País

Germán Vargas Lleras no quiere entrar en polémicas con sus competidores. Su campaña se basa en presentar y explicar las 25 propuestas que piensa materializar si es elegido presidente.

Eso sí, admite que él ya cayó en la polarización porque "veo con horror que sectores de extrema izquierda asuman el control del Estado. Haré lo que esté a mi alcance para evitar que eso ocurra".

Sus competidores están buscando formar coaliciones y a usted no se le ve en ese plan. ¿Eso no está dentro de sus objetivos?
Yo estoy concentrado en divulgar las propuestas que le estoy proponiendo al país. Son 25 grandes propuestas sectoriales y nacionales. La mecánica política es importante, pero tendrá su momento, y yo concibo que tenemos que esperar hasta que pasen las elecciones legislativas.

¿Qué tanto van a pesar en las presidenciales esas elecciones?
Mucho. Yo aspiraría a que el próximo Congreso esté integrado por sectores que puedan conformar una mayoría para darle tranquilidad al país, porque veo la política colombiana en extremo polarizada.

Yo me encuentro dentro de aquellos que ven con enorme preocupación que un sector de extrema izquierda pueda asumir, bien el control del Legislativo o bien llegar a la Presidencia de la República. Las legislativas marcarán si esas tendencias se confirman o no.

Usted trabajó tanto con Santos como con Uribe, ¿qué puede pesar más para sus aspiraciones: ser exsantista o ser exuribista?
Ninguna de las dos. Ya ambos fueron presidentes. En el año 2002 acompañé al doctor Álvaro Uribe, de lo cual no me arrepiento. Era un país que en ese momento estaba agobiado por la subversión.

Basta recordar que más de 600 municipios carecían de la presencia de la Fuerza Pública. Y luego tuve oportunidad de trabajar en el Gobierno Santos, en tareas específicas. Me siento orgulloso de haber puesto en marcha una nueva política de vivienda, que es de los mayores logros que le reconocen hoy los colombianos al Gobierno.

Este año se terminan de entregar 450 mil nuevas unidades de vivienda, un hito en este país. Cuando lanzamos el programa de vivienda gratuita nadie creyó en él, y se materializó en muy poco tiempo. Eso ha sido una revolución y yo le agradezco al actual Gobierno que me haya permitido ejecutar ese programa.

Creemos que es posible construir un millón 200 mil viviendas en el próximo cuatrienio, por supuesto no todas de interés social, pero sí dándole continuidad a esta política, a través de figuras como el subsidio a la tasa.

En estos tres años entregamos en el Valle 125 proyectos, inversiones que superaron los $390.000 millones. Vamos a llegar en cobertura de servicios, en todos los centros urbanos del Valle, al 95 % y del 75 % en materia de alcantarillados.

Sus contradictores dicen que es ridículo que después de que usted se inscribió por firmas, ahora su partido, Cambio Radical, salga a apoyarlo públicamente. ¿Qué opina?
Que no tienen razón. Yo hice una convocatoria para inscribir mi candidatura por firmas, porque recibí invitación de muchos dirigentes que no pertenecen a Cambio, sectores sociales que quisieron acompañarme, pero que no están vinculados al partido.

Millones de colombianos avalaron con su firma la inscripción de mi candidatura y eso no evita que otros partidos puedan irse sumando, lo hizo Cambio Radical, al programa que he venido presentando, pero una y otra no son excluyentes.

Decía que le preocupa la polarización y que no caerá en ese juego...
Ya caí en él, yo hago parte de la polarización. He expresado que veo con horror que sectores de extrema izquierda asuman el control del Estado. Haré lo que esté a mi alcance para evitar que eso ocurra.

Uno de los 'peros' que le ponen a su candidatura es que usted simboliza la tradición política del país y del deterioro de la política...
Mis vínculos con la política tradicional han sido en lo bueno. Llevo 30 años haciendo política y no me quiero poner ahora el rótulo de antipolítico. Durante mi paso por el Legislativo me tocó afrontar los desafíos más grandes que haya vivido cualquier parlamentario en este país.

Muchos no recuerdan, pero soy el autor y ponente de los dos estatutos Anticorrupción, valiosos instrumentos que ha tenido el país y cuyas normas aún no se han aplicado a fondo, fui autor y ponente de más de cien proyectos de ley que hoy hacen parte de las normas que rigen en Colombia en muchos frentes.

¿Qué les dice a quienes cuestionan el hecho de que mientras usted lideraba toda esa gestión de la infraestructura, Odebrecht haya entregado sobornos en Colombia por más de 80 millones de dólares?
Les puedo decir que durante mi presencia en la Vicepresidencia, Odebrecht se postuló para cinco contratos del plan de inversión del Invías y no ganó uno solo. Participó en varias licitaciones del programa de concesiones 4G y no se favoreció de ninguna de ellas, y también que desde el día en que me posicioné en la Vicepresidencia paralicé todos los giros de recursos al contrato de Ruta del Sol Dos, por eso hoy en la fiducia existen $800 mil millones.

Y le agrego que si usted revisa el contrato de Ruta del Sol Dos, se adjudicó en el anterior Gobierno.

Uribe le declaró la guerra a las Farc y Santos quiso hacer la paz, ¿qué va a hacer usted?
Yo tengo un programa muy amplio. Quiero que me recuerden como el presidente de las ejecuciones, de las realizaciones. Creo tener la credibilidad para que todo lo que estoy proponiendo la gente tenga la percepción de que se puede lograr.

Creo ser un gran ejecutor, una persona que no solo piensa en lo macro sino en lo micro, no de otra manera hubiera podido entregar tantas realizaciones, y lo que le demostré al país que pude hacer en vivienda, agua e infraestructura lo quiero extender a otros sectores: salud, educación, seguridad ciudadana.

¿Y qué cambios le haría a la implementación de la Paz?
Mi percepción es la siguiente: celebro que las Farc se desmovilizaran y que entregaran las armas, pero como todo buen negocio, tiene que terminar bien.

Tenía unas preocupaciones, algunas se han despejado, otras no. ¿Cuáles no se despejaron? Celebré la decisión de la Corte Constitucional que establece que perderán los beneficios que recibieron en los Acuerdos, cuando reincidan en la comisión de delitos.

"Me siento muy satisfecho de haber cumplido la tarea que me propuse en el sector de vivienda, de agua potable y en el de infraestructura".

Tenía también otra preocupación sobre los temas de la justicia transicional, porque nunca entendí que un sistema que se hizo para juzgar delitos atroces y de lesa humanidad nos fuera a cobijar a 48 millones de colombianos cambiándonos nuestro juez natural, en ese aspecto la Corte Constitucional ya fijó límites claros.

Me asalta la duda de si todas las que hoy figuran como disidencias de las Farc en verdad lo son, porque no es entendible que un partido que se dice lícito, preserve una retaguardia narcomilitar, y denuncié cómo aún subsisten no menos de seis disidencias. Sobre la implementación del proceso hay que tener mucho cuidado porque no queremos exponer al país a un balance en donde sí se desmovilizaron algunos de ellos, pero los problemas persistieron en el territorio.

Una de las críticas que se le hace a este Gobierno es que es muy bogotano. Usted es tan bogotano como Santos. ¿No corremos el riesgo de tener otro Gobierno bogotano si usted es presidente?
Lo mismo podríamos decir de los paisas. Pero para mí los conceptos de ordenamiento territorial, descentralización y delegación de funciones, son muy claros.

Quiero recordar que durante mi paso por el Ministerio del Interior fui quien después de 20 años logró la expedición de la Ley de Ordenamiento Territorial prevista en la Constitución, que no ha sido desarrollada. Fui yo quien impulsé la nueva Ley de Áreas Metropolitanas y también la de Distritos, con un régimen propio para Buenaventura. Me ocupé de la reforma al Código de Régimen Municipal.

Tenemos dos temas pendientes, la reforma a las Corporaciones Autónomas y la expedición de un Estatuto Departamental que llevé al Congreso, que me aprobaron en dos debates y que luego, cuando abandoné el Ministerio, se frustró.

¿Cuáles son los virajes que en materia económica implementaría?
El país tiene que tomar un nuevo rumbo, hemos venido sosteniendo al Estado a punta de endeudamiento, que llegó a unos niveles inaceptables.

La deuda interna y externa del país suma $490 billones, representa el 54,9 sobre el PIB, no puede seguir creciendo y tampoco podemos seguir incrementando el déficit fiscal, que ya llegó al 4 % sobre el PIB.

Para lograr un mayor crecimiento económico hemos presentado una propuesta estratégica en cinco sectores: el fortalecimiento de la industria y de la manufactura con vocación exportadora; segundo, una nueva política agraria, que estoy plasmando en un modelo que creo que es viable, muy similar al que adoptaron en el Perú con extraordinarios resultados; el tercero, la infraestructura, que es un factor de desarrollo que hay que seguir estimulando; el cuarto, la vivienda, muy importante, y el sector del turismo, que ha venido creciendo y que podría duplicar su nivel de ingresos en el próximo cuatrienio.

¿Y en el tema tributario?
No podemos seguir con las tasas impositivas que tenemos. El informe del Banco Mundial o el del Doing Business dicen que ocupamos el muy deshonroso puesto 169 entre 172 países evaluados.

En América, tan solo Argentina, que ya está tramitando una reforma, nos supera. Competimos con unas tasas impositivas muy complejas, cuando países como Chile tienen un impuesto de renta del 30 % es natural que muchas empresas e industrias estén prefiriendo ir a establecerse en México, Chile o Perú y mandar su producto terminado, porque los impuestos son la mitad de los que les cobramos en Colombia.

Esto hay que reformarlo. Le estoy proponiendo al país unas reglas claras en materia tributaria: tenemos que llevar el impuesto de renta al 30 %, que tienen los otros países, no es posible para Colombia atraer inversión extranjera y preservar los patrimonios de quienes aquí trabajan.

Debemos establecer tarifas razonables, que no sean confiscatorias, que nos frenen el éxodo de capitales y que estimulen a quienes desean regresar, sino también para ir formalizando el recaudo en Colombia. No se puede seguir gravando los patrimonios.

Usted en los Estados Unidos puede tener mil millones de dólares y no paga sino sobre la utilidad que eso tenga anualmente. Entonces, tenemos que ajustar las tarifas y además creemos necesario aprobar un conjunto de medidas que pueden estimular a muchos sectores.

Preservar en el sector turismo un impuesto del 10 %, que es una gran apuesta, y hacerlo extensivo no solo al sector hotelero sino a todos los servicios complementarios. También creemos que en el sector agrícola hay que establecer una norma clara que no supere el 10 % en el impuesto para nuevos proyectos agroindustriales.

A los demás sectores, establecer un impuesto único de renta del 30 %, pero único, volver el IVA descontable, no eliminarlo, el ICA y todos los impuestos de rango municipal, que no es posible eliminarlos, pero para las empresas y los negocios, volverlos deducibles.

¿Su salud, cómo está?
Bien, ¿usted cree que yo estaría comprometido en esta campaña si no estuviera al ciento por ciento?

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