"No es ninguna pretensión decir que somos decentes": Aída Avella, candidata al Senado
Elecciones al congreso 2018

"No es ninguna pretensión decir que somos decentes": Aída Avella, candidata al Senado

Febrero 16, 2018 - 11:55 p.m. Por:
Jessica Villamil Muñoz / Reportera de El País
Aída Avella

Aida Avella, candidata al Senado por ‘la lista de la decencia’, visitó Cali esta semana.

Giancarlo Manzano / El País

Aída Avella, presidenta de la Unión Patriótica y candidata al Senado por la 'lista de los decentes', dice que espera que pronto en Colombia llegue el momento en que se pueda hacer política sin agresiones: “Confiamos en construir un país distinto, tolerante, donde podamos tener diferencias, pero nos sentemos a hablarlas”.

Asegura que autodenominarse decente no es una pretensión porque esa es una cualidad humana, pero debido la alta corrupción que hay en el país, toca dejar clara esa diferencia.

A su paso por el Valle del Cauca, presentó sus cinco propuestas que consisten en la defensa del agua, la lucha por la pensión universal, el empleo digno y la reconciliación entre los colombianos.

¿Cuáles son sus cartas para estas elecciones?

Tenemos varias, pero la defensa del agua es la que más me gusta. Si no hay agua no hay vida y si no hay vida no hay ningún otro derecho. Es una de las cosas más amenazadas en Colombia: los páramos, los humedales, los ríos y también los mares. Pienso que nunca ha habido una política de la defensa del agua, pero además, de la creación de trabajo que produce el agua en cualquiera de sus entornos, sobre todo mar. El Valle del Cauca tiene costa, tiene el mayor puerto del país y creo que toda la industria de mar ha sido desaprovechada, los gobernantes de este país no saben que existen dos océanos de frontera, no hay trabajo de mar en Colombia, no hay apoyo a los pescadores artesanales, hacen lo que pueden con las barcazas, no hay una política de ayuda al pescador para que tenga un mejor desempeño, no hay defensa de aguas territoriales, ni un convenio bilateral.

Lea también: 'Delincuencia, el principal riesgo para las elecciones en el Valle'.

¿Por qué apostarle a esos temas que no tienen tanta exposición mediática o atraen votos?

Porque es el bienestar de la gente. Porque en eso coincido con Gustavo Petro: primero lo humanos, nosotros tenemos que mirar a nuestros habitantes, a nuestros ciudadanos. Yo creo que un papel fundamental del congresista es ese. Muchos congresistas llegan a pelear migajas para sus regiones, nosotros lucharíamos por el bienestar de todas la gente porque para eso es el Senado. Claro, hay necesidades particulares en cada departamento.

¿Usted cree que en estas elecciones va a cambiar la composición del Congreso para poder volver realidad esos proyectos?

La idea es que nos ayude la prensa, la prensa mediana, la prensa alternativa. Nosotros no tenemos pautas publicitarias en los grandes canales.

Los grandes medios empezaron a hablar de la 'lista de los decentes' cuando nos la iban a quitar; el Consejo Nacional Electoral intentó borrarnos de la lista al Congreso con el criterio de que no estaba reglamentada, una leguleyada barata. Yo creo que todos los partidos nos quejamos: el Polo, la ASI, la Unión Patriótica, MAIS, porque eso es un atentado contra la democracia.

¿Cuál es su capital político, con qué votos piensa llegar al Senado?

Teníamos un potencial electoral hace 25 años, muchas alcaldías, muchos parlamentarios y nos asesinaron por estar diciendo casi lo mismo que estamos diciendo ahora. Cuando uno ve y analiza este país pareciera un país fallido donde lo único que ha importado a quienes lo han dirigido —dicen que con mayorías en el Congreso— es aumentar sus fortunas. Qué queremos los decentes: si sale un decente elegido, echamos un corrupto, así de sencillo.

Estamos llamando a la ciudadanía a reflexionar sus votos y estamos diciendo que la miseria y la pobreza la han tenido siempre quienes han llegado al Congreso y a los órganos de dirección del Estado como un caldo en el cual se nutren para poder seguir en el poder. Si usted tiene a la gente sin salud, sin educación, desesperada, llega un político de esos y les dice: el combo de voto $200.000 y $250.000 en el Meta o en el Eje Cafetero. Ese es un aprovechamiento de la miseria. Entonces, lo que me parece es que hay una democracia desdibujada.

Aquí nos tienen acostumbrados a los grandes electores, a los varones electorales. Yo diría que son los grandes compradores de votos en este país y eso es lo que tiene las grandes mayorías, eso es una democracia traficada y desfigurada porque el que llega con votos comprados, entra robando, como decía Carlos Gaviria. La miseria y la pobreza contribuye a que ellos se mantengan en el poder.

Es la manera en que nos tienen acostumbrados, unos la hacen con carrielados de plata, nosotros la hacemos con ideas.

Usted es una de las pocas sobrevivientes del exterminio de la Unión Patriótica, en esta campaña ya tuvo un ataque en Medellín ¿por qué insistir en hacer política en este país?

No es gente, es un grupo de personas con una camiseta azul y unas marcas (Ordóñez, decían). Y un señor muy exaltado, creo que es de la extrema derecha. A mí no me disgusta que reparta sus volantes, lo que me disgusta es que sean agresivos con la gente. Eso fue lo que pasó. Un incidente que para mi no fue un incidente mayor, por el contrario la gente nos recibe con respeto, con afecto.

Yo pensé que ese hombre estaba bajo efectos de la droga, en fin, creo que nosotros estamos en la vida política porque creemos que a este pueblo hay que darle lo que es. Y que el pueblo no puede seguir en manos, primero de ladrones de cuello blanco y segundo, de gente que no piensan en el país sino en sus negocios particulares y esto hay que sacarlo de la política porque cuando los negocios particulares interfieren de esa manera no hay política; hay un aprovechamiento del electorado, de los votos comprados para lucrarse personalmente.

Yo creo que en el Congreso hay gente buena, yo sacaría un 20 %. No solo son los del Polo, hay gente decente en los verdes, entre los liberales; incluso en el partido Conservador.

Usted que ya vivió esa experiencia de violencia política, ¿cómo analiza la campaña actual, siente que se parece a la de hace 25 años?

Yo creo que hay que establecer unos límites de qué es una protesta y qué es una agresión. Todo mundo tiene derecho a la protesta, que salgan, que lleven volantes. Pero de ahí a agredir a la gente hay un trecho grande, entonces a mí me parece que la tolerancia en este país no se impone porque es un país manejado con violencia y para mí la violencia siempre ha venido del poder. Llevamos 200 años en guerras declaradas y no declaradas. No hay conflicto que no se haya resuelto sin el diálogo, creer que van a matar a todo el que piensa distinto es imposible, en ningún país del mundo puede ocurrir eso; tenemos una paz imperfecta que ha salvado muchas vidas y la gente debe participar en la política, los unos y los otros.

Nosotros como Unión Patriótica esperamos que algún día un empresario dijera: pagué por los asesinatos de varios sindicalistas de la Unión Patriótica o que un militar nos dijera perdón: 'Yo contribuí a hacer el 'baile rojo', la 'operación exterminio'', pero eso no pasa.

No nos vamos a trancar en eso, vemos al futuro, vemos en construir un país distinto, tolerante, donde podamos tener diferencias, pero nos sentemos a hablarlas.

¿Qué le responde a quienes dicen que son muy pretenciosos al autodenominarse lista de la decencia?

Pensamos que aquí hay una gente decente. No es ninguna pretensión. La decencia es una cualidad humana, si los otros no quieren ser decentes es su problema. Ser decente es lo normal. Ser indecente y ladrón es lo que no cuadra en ninguna sociedad y por eso dije: llamémonos decentes, pudiéramos habernos llamado de otra manera.

Estados Unidos nos hizo algo bueno —que fue descubrir la corrupción del exgobernador Alejandro Lyons y el zar anticorrupción que era más corrupto que los corruptos— antes de las elecciones, no nos imaginábamos que iba a pasar esto, pero claro, con todos estos indecentes, corruptos y ladrones de cuello blanco toca hacer una diferencia. No tenemos ninguna pretensión, simplemente somos del común y la gente del común en este país es decente.

¿Usted cree que los colombianos están preparados para asumir el cambio del sistema en la manera de gobernar?

No. Si rueda tanta plata, es imposible. Pero creo que en el país va a haber un momento en el que se va a parar y va a decir: basta de tanto abuso. Porque abusan por todas partes. Cómo en un país donde la Constitución tiene un artículo donde dice que no puede haber monopolios, ahora haya oligopolios. Cómo un persona concentra prensa, bancos, constructoras, hotelerías, megaindustria, baldíos. ¿Cómo puede pasar esto es un país democrático?

Lea también: 'Ley Seca se mantendrá en Cali durante elecciones al Congreso: Alcaldía'.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad