Yenyeré, el emprendedor que hizo de la música una forma de vida

Yenyeré, el emprendedor que hizo de la música una forma de vida

Febrero 19, 2018 - 07:36 p.m. Por:
Valentina Parada Lugo | Estudiante del Semillero UAO-El País
Dj John Henry González  - emprendimiento

John Henry González empezó con un viejo bafle que tenía en su casa. Hoy tiene equipos y consolas profesionales para desempeñar su labor de DJ.

Foto: Especial para El País

Cuando de música se trata, Jhon Henry González ‘le pega’ donde es. Este caleño de 42 años, más conocido como ‘DJ Yenyeré’, se ha posicionado en Cali gracias a su talento con la música y la animación de fiestas. Hace más de cinco años, decidió emprender su sueño: ser un DJ y productor exitoso. Hoy cuenta con una de las más reconocidas productoras de Cali: ‘Producciones Yenyeré’.

Con más de siete años de experiencia en la industria, Jhon Henry ha logrado crecer en la ciudad con su propio negocio. ‘Ser su propio jefe’, dice, ha sido su mayor reto. Cuenta que su más grande satisfacción es poder cubrir ahora, eventos de más de 500 personas con equipos que él mismo ha dotado.

Este caleño, profesional en Mercadeo y Comercialización del Centro de Estudios Profesionales, recuerda que en 2013 nace su productora, producto de su tesis de grado.

‘Yenyeré’, una palabra de origen africano que fue traída hasta el Pacífico colombiano como jerga para significar “rumba”, fue el nombre que decidió darle a su nuevo proyecto de vida.

Lo que pocos saben es que el camino para tener éxito en su emprendimiento ha sido largo y rocoso. John Henry, quien se desempeñó durante diez años como auxiliar administrativo del Hospital Universitario del Valle, comenta que aunque sus jornadas de trabajo eran largas y complejas, en las noches se ‘escapaba’ para asumir el rol de DJ amateur y amenizar fiestas caseras: esa era su verdadera pasión.

Para él, “de las necesidades nacen las oportunidades”, por ello, emprender fue una decisión que tomó de emergencia: “Hubo una época en la que en el Hospital empezaron a faltar los pagos y cuando la comida escasea en la nevera, empieza la necesidad. Entonces decidí dejar mi zona de confort y buscar mi propio sueño”.

No contaba con ningún equipo para trabajar. “Uno siempre arranca con muchas ideas, pero sin plata”, cuenta. Aunque muchos consideran vital el capital para iniciar un negocio, para él no lo fue, apenas necesitó de un equipo de sonido casero de marca Sony, que a precio de hoy no sobrepasaría los $800.000.

La falta de recursos económicos no fue impedimento para empezar a mostrarse, al menos en su núcleo familiar. Su primer trabajo remunerado fue, como él lo denomina, “un desastre”. Con un pequeño parlante Sony que utilizaba en su casa y dos DVD’s, comenta con humor, logró amenizar una fiesta de su propia familia a la que asistieron diez personas.

Por esa reunión, González recuerda que cobró menos de $80.000. Y hoy en día, el sonido más económico que ofrece a sus clientes es de $450.000 y este rubro puede variar de acuerdo con el número de asistentes a los eventos.

El crecimiento empresarial de Yenyeré lo ha posicionado como uno de los grandes en esa industria. En menos de diez años ha dotado su empresa con consolas profesionales, equipos de sonido, iluminación y efectos especiales que suman $100.000.000 en activos.

Confiesa que ese es “un mundo pesado, de muchas envidias, egos y competencias”, pero su secreto es vender experiencias. “Yo no le estoy vendiendo al cliente un sonido, no le vendo unas luces, no le vendo un DJ, le vendo una experiencia y una emoción”, expresa.

En su trayectoria ha atravesado diferentes crisis. La que más tiene presente fue una fiesta de 15 años en la que, por un problema de electricidad se le quemaron más de cuatro cabinas de sonido que costaban $45.000.000. Recuerda ese momento con impotencia y expresa que esa noche solo quería sentarse a llorar.

Para recuperar las pérdidas, sus amigos y colegas productores le prestaban, sin cobrarle, muchos de los equipos de ellos para que él pudiera continuar trabajando. “Fue una época muy dura, pero ahí me di cuenta de qué estaba hecho”, comenta Jhon Henry.

Para él, emprender implica entender que hay unas temporadas mejores que otras y hay que estar preparados. En su caso, el primer trimestre del año es el más “flojo”, con uno o dos eventos al mes. Mientras que el resto del año puede atender más de tres eventos por semana.

Y a pesar de esas incertidumbres, González nunca ha perdido la fe. Voltea su brazo derecho y se mira su tatuaje ‘Only God can judge me’ (Sólo Dios puede juzgarme), mientras expresa que su esperanza está puesta en Dios. Para él, Dios es su mánager, es quien le maneja la agenda y quien le dice cuándo trabajar.

La inspiración de toda esta historia tiene nombre y apellido: María Camila González. Su hija, de 17 años, es su motor para seguir adelante. “Ella es la que me ha seguido en toda esta locura”. En su tiempo libre, ella lo acompaña a cargar cables, a realizar eventos, trasnocha con él. De hecho, comenta entre risas que heredó de él su espíritu emprendedor, pues siendo tan joven, Camila ya se interesa por ganar su propio dinero.
Para John Henry, el mejor aplauso que le pueden dar a un DJ es llenarle la pista de baile. Por eso, como buen mercadólogo, analiza su público antes de poner a sonar música en las fiestas. “Si es un público de mi edad, cuarentón, puedo poner bugalú o un ‘house’ del 90, pero si es más joven, se les pone desde reggaetón hasta música tropical”, explica.

Se define como un DJ crossover, pero amante a la salsa y sus “himnos nacionales” son ‘Oiga, Mire, Vea’ de la Orquesta Guayacán y ‘Cali Pachanguero’ del Grupo Niche. Esas temas que no pueden faltar en sus eventos “y en todos, la gente me las baila”, cuenta Yenyeré.

Para este emprendedor caleño, lo más importante es que Producciones Yenyeré se siga fortaleciendo en Cali, pues esta ciudad es una de las más rumberas del país, lo que favorece la industria.

A pesar de que su más grande pasión es ser DJ, ‘Yenyeré’ en un futuro se ve delegando funciones en su empresa y disfrutando de la vida de emprendedor. Y en 5 años sueña con que Yenyeré sea la productora oficial de un Superconcierto de la Feria de Cali o de un Festival Petronio Álvarez, eventos insignia de la ciudad y que para él significarían un gran reto a nivel logístico y profesional.

Yenyeré aconseja

Tener clara la meta y entender que lo que se emprenda es para toda la vida.

Estudiar y capacitarse muy bien en el mercado.

Tener las ganas y la fortaleza para afrontar las críticas que lleguen.

Rodearse de gente buena, que aporte y que no destruya ¿Las personas alrededor son constructivas o destructivas?

Disciplina y convicción ¿Qué tan seguro está de los sacrificios que implica el emprendimiento?

Actualización constante ¿Qué pasa con la gente, cómo avanza mi mercado?

Pasión y amor por el tema. ¿Qué tan feliz soy haciendo esto?

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