Venezuela, en rojo con los exportadores del Valle

Venezuela, en rojo con los exportadores del Valle

Octubre 10, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra | Reportero de El País

Importadores del vecino país deben a empresas locales US$136 millones. Muchas ya no quieren vender en ese mercado.

Si hay algo que mortifica a un empresario exportador, que busca expandir sus negocios en otros mercados es que le queden mal en el pago de sus productos. Y ese malestar lo padecen desde hace cuatro años, 36 de las más importantes compañías vallecaucanas frente a Venezuela, una plaza comercial cuyo atractivo ha ido debilitándose paulatinamente. Sólo a las industrias manufactureras de esta región colombiana, los importadores del vecino país les adeudan US$136 millones, de una cartera nacional pendiente de US$752 millones.En Colombia, 386 son las compañías que esperan con ansia que esa nación petrolera les pague, según la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana. Y precisamente cuando muchos creían que el diálogo Santos-Chávez el pasado 10 de agosto, el cual restableció las relaciones entre ambas naciones, aceleraría el pago de esas obligaciones, la verdad es que la solución monetaria sigue avanzando, pero de manera lenta.¿Cuál es la razón? La Comisión Administradora de Divisas, Cadivi, de Venezuela continúa restringiendo la aprobación de dólares a los empresarios del vecino país, para que honren las deudas con sus proveedores en Colombia.“En estas condiciones no es posible seguir exportando, porque esos incumplimientos y demoras resquebrajan más la confianza de los empresarios locales”, sostiene Rodrigo Salazar, director de Acopi Valle. Grandes empresas como Centelsa, Carpak, Aldor, Incauca, Cartón de Colombia, Carvajal, Propal, La Maravilla, Multipartes y MAC, entre muchas otras, esperan que les paguen sus viejas facturas. Hasta el momento, Venezuela ha girado US$104 millones para cubrir obligaciones a las aerolíneas y US$100 millones a firmas farmacéuticas, químicas y de plásticos. En un segundo turno, según la comisión de deuda creada por ambos países, vendría la cancelación de exportaciones a las empresas manufactureras. No hay plazos, pero sí incertidumbre.Pese a dicho panorama el presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz, confía en que los pagos se cumplirán. Asegura que el Cadivi aprobó recientemente 2.000 operaciones de divisas. “Quisiera que estos procesos fueran más rápidos. Nos hemos esperado un buen tiempo, ya que las deudas vienen desde 2006”, dice. Por su parte, la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, reportó que están aprobados otros US$115 millones para atender importaciones ordinarias. A través de esa entidad, 268 empresas radicaron certificados de deuda para ser apostillados ante la Cancillería colombiana para su posterior envío al Cadivi.Aún con tales anuncios, el presidente de Asopartes, Tulio Zuloaga, es escéptico. Afirma que los pagos a los exportadores del sector por parte de Venezuela “vienen bajando por las escaleras y no por ascensor”. Sostiene que las deudas ascienden a US$50 millones de los cuales no se han recibido adelantos ni para el Valle del Cauca ni en el resto del país.Precisamente el sector autopartista regional tiene embolatados a la fecha US$16,1 millones, mientras el que de mayor cartera venezolana es el metalmecánico con US$37,7 millones, según registros de Analdex.Esa acumulación de facturas en mora ha llevado a que en gran medida las exportaciones vallecaucanas al vecino país sigan en picada. Entre enero y julio las ventas se desplomaron en 39,9% al caer a US$152 millones cuando un año atrás eran de US$251 millones en ese mismo periodo.“Es una situación complicada porque, aunque Venezuela es nuestro mercado natural, ya nadie quiere vender a crédito sino de contado”, recalca Gustavo Vivas, director de la Corporación para el Desarrollo Productivo del Cuero y el Calzado en el Valle.A las factorías de calzado de la región, Venezuela les adeuda US$3 millones, aunque algunos registros citan sólo US$159.283 a escala nacional.Lo cierto es que para las empresas de la región que surten de casi 900 productos a ese país —desde jabones, pasando por autopartes, alimentos, llantas, ropa y maquinarias— Venezuela aún no genera confianza porque la plata no llega. ¿Volver al trueque?La prolongada tardanza en el pago de las deudas a los exportadores colombianos por parte de Venezuela ha puesto a pensar a los analistas en muchas soluciones audaces. Y una de ellas es volver al ‘trueque’ que funcionó como mecanismo de negocios y pago en la antigüedad. Es decir, el intercambio de artículos, alimentos y bienes por otros.Según Julio Escobar, director de Estudios Económicos del Banco de la República en Cali, Venezuela podría cubrir parte de esos compromisos con petróleo y gasolina.Para ello se requeriría la creación de un fondo comercial bilateral manejado por Pdvsa y Ecopetrol. Ecopetrol vendería el combustible entregado en dación de pago por parte de Venezuela, y con su producido pagaría las exportaciones de bienes de consumo final e intermedio, lo mismo que de alimentos a las empresas nacionales.“Eso frente a nada es mejor”, recalcó el economista, al señalar que un monto de US$1.000 millones al año por esa vía podría ser una solución a la demora en los pagos.Y, como dice un empresario local, así es imposible seguir exportando.

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