"Vamos a rehacer a Ingeominas, por que es un desastre”, dice Santos

Mayo 22, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I Redacción

El actual director de Ingeominas es Óscar Eladio Paredes, quien asumió el cargo en febrero pasado en reemplazo de Andrés Ruiz. Paredes defiende la labor del instituto.

Ingeominas, ¿con los días contados? ¿Convertirla en agencia?, ¿quitarle la responsabilidad del tema minero? Responden académicos, técnicos y congresistas.

Ya es habitual que cuando ocurren tragedias que cobran vidas el Gobierno Nacional anuncia duras medidas para evitar nuevos desastres. Pasó con los 28 muertos que dejaron las explosiones de minas en Norte de Santander y Caldas a principios de este año.Una de esas medidas es la que de nuevo tiene en jaque la continuidad de Ingeominas (el Instituto Colombiano de Geología y Minería), por no actuar a tiempo y advertir sobre los riesgos que representan las minas de carbón que operan de manera ilegal en el país.El mismo presidente Juan Manuel Santos lo dijo recientemente a El País: “...vamos a rehacer a Ingeominas...la verdad es que ha sido un desastre”.El tema ha dado mucho qué hablar en estos días y hay quienes están de acuerdo con el Primer Mandatario. Otros opinan que el organismo no se debe reformar, sino acabar.Pero más allá de una profunda cirugía para recuperarlo o de una posible desaparición, vale la pena explicar qué sucede en el interior de Ingeominas, por qué está estigmatizado. Para ello académicos, técnicos y congresistas exponen sus puntos de vista.El origenLo primero que se debe decir es que Ingeominas nació con una misión específica: examinar y explorar el suelo y el subsuelo. Dicho en otras palabras, debía consultar el origen y características de los fenómenos sísmicos.Con el correr del tiempo fue asumiendo otras tareas, como la actualización del Código Colombiano de Construcciones Sismorresistentes y de microzonificación en las ciudades.Ya en el 2004 le fue encomendada una nueva misión, la de vigilar y auditar proyectos de exploración minera y otorgamiento de títulos para la explotación de minas, una labor que hacía Minercol, entidad que fue liquidada ese año.Allí comenzaron los problemas, pues académicos y técnicos sostienen que Ingeominas no tiene capacidad para hacerle seguimiento y control eficiente al tema minero.El ex director Técnico de Minas del Ministerio del ramo, Álvaro Pardo, aseveró que “la capacidad de fiscalización de las 8.900 minas que hay en el país es muy baja, apenas visita una mina cada 3 ó 4 años. Incluso hay minas que nunca ha visitado”. Ingeominas tocó fondo por la mala administración del recurso, anotó. En la parte de titulación se vio seriamente comprometida, pues otorgó títulos de explotación de minas a personas sin experiencia. “Se convirtió en la caja menor del Gobierno Nacional, en la medida en que se pagan favores políticos con títulos mineros, por eso ha caído muy bajo”, destacó Pardo.Enfatizó que como autoridad minera no cumple sus funciones y en el tema de la geología no volvió a avanzar. “Por eso hoy es un desastre”.El ingeniero José Martín Molina, de la Universidad Nacional, sostuvo que si a Ingeominas no le hubieran cambiado su vocación original se podría haber evitado buena parte de los accidentes y desastres naturales generados por la ola invernal.Puntos de vistaEl senador Jorge Robledo dijo que no ve futuro en la entidad. “Es un organismo incapaz de vigilar las cuentas de las trasnacionales de la minería y eso lo dijo la Contraloría. Ingeominas le cree a las cifras que le dan las trasnacionales, pero persigue a los pequeños y medianos mineros. Necesita por lo menos una reforma muy profunda”.Otra idea tiene el geólogo de la Universidad Nacional Julio Fierro. “La clave está en volver al pasado. Dejar la entidad como era hace ocho años, sólo de servicio geológico, pues generaba conocimiento en sismicidad”.Pero esa labor, agregó, “le fue borrada para cargarle una actividad corrupta, como es la minera en la que es absolutamente ineficiente”.Mario Valencia, director del grupo de Minería del Centro de Estudios del Trabajo y miembro de la red colombiana, también cree que el principal error fue el cambio de funciones que se le asignó a Ingeominas hace siete años.“Ingeominas es una institución técnica a la que se le dieron funciones de vigilancia y fiscalización de los recursos mineros para lo cual no estaba preparada”, indicó. Los 50 técnicos que tiene no alcanzan a vigilar la cantidad de solicitudes para la titulación de minas y que sobrepasan las 8.500, añadió.“Se otorgaron más de 8.500 títulos mineros a compañías extranjeras, que representan más de ocho millones de hectáreas en el país”, explicó.¿Convertirla en agencia?Con todos esos líos, el Presidente de la República propuso transformarla en una agencia nacional de minería parecida a la que existe en hidrocarburos, con el ánimo de que tenga un mayor control y capacidad técnica.La propuesta no fue bien recibida por el senador Robledo, quien dijo que “si va a ser como la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que es mediocre, será la misma cosa. El problema no es tanto de nombres como de políticas. Si van a hacer las mismas y le cambian el nombre no hacemos nada”. El analista Julio Fierro insistió en que “Ingeominas debe recuperar su labor como autoridad en el conocimiento geológico. Lo claro es que si no cambian las políticas y sólo nos quedamos fiscalizando la minería, pues no habrá un cambio real”.Pardo propone otra cosa: crear una superintendencia de fiscalización de minerales que se encargue de velar por el cumplimiento de todas las obligaciones legales y contractuales que adquieren los títulos mineros. La polémica está encendida y aún no se sabe si el organismo tiene los días contados.

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