Una demanda que sigue en picada

Una demanda que sigue en picada

Agosto 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Cada vez más artículos, tanto vallecaucanos como los fabricados en otras regiones, siguen desapareciendo paulatinamente de los almacenes y supermercados venezolanos.

Cada vez más artículos, tanto vallecaucanos como los fabricados en otras regiones, siguen desapareciendo paulatinamente de los almacenes y supermercados venezolanos.Las restricciones a las importaciones, combinadas con los líos políticos con la Casa de Nariño han llevado a que muchos consumidores ya no abastezcan sus hogares con productos básicos, ropa, calzado, libros, papel, químicos, dulcería, alimentos, carros, medicamentos e insumos exportados desde las fábricas colombianas.Un ejemplo de ello es que las compras de confites al Valle por parte de Venezuela cayeron de US$35 millones en el 2007 a US$16 millones en el primer semestre del 2010.Igual sucede en el ramo del cartón y el papel, ya que la facturación exportadora se desplomó a US$3,9 millones a junio de este año, tras venir de US$21 millones en 2007.En calzado, las ventas apenas sumaron US$1,4 millones en lo corrido del 2010, luego de haber alcanzado topes de US$14 millones hace tres años.También hay descensos importantes en las ventas vallecaucanas de todo tipo de alimentos, azúcar, llantas, baterías y acumuladores eléctricos, confecciones, jabones de tocador y artículos de limpieza.Las factorías de esta zona del país vendían tradicionalmente entre 3.000 y 4.000 referencias de productos e insumos en el mercado de Venezuela.Gracias a esa oferta, el comercio exterior del Valle del Cauca con Venezuela llegó a superar los US$532 millones en el 2008, que fue el mejor año, entre un total de exportaciones que sumaron US$2.286 millones durante dicho período.En concepto del analista Julio César Alonso, “es factible que el comercio grande con Venezuela vuelva a resurgir, pero primero se hará en las zonas de frontera, donde el mercado diario que hacen las familias venezolanas y colombianas no pasa por las manos ni las restricciones del Cadivi”.El jefe de estudios económicos del Emisor en Cali, Julio Escobar, va más allá. En su opinión “el futuro comercio con Venezuela debe funcionar bajo la figura del intercambio, es decir, transar alimentos por petróleo, para evitar la acumulación de deudas”.

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