“Todos queremos la paz, pero no a cualquier costo”, Francisco Lourido

Junio 24, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Judith Gómez Colley | Editora de Poder, El País

El exgobernador del Valle y asesor de la SAG, Francisco Lourido, dice que aunque respaldan los diálogos necesitan saber más sobre lo acordado en el tema agrario, ya que hay mucha inquietud.

Este martes, la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Valle del Cauca, SAG, realizará en Cali su asamblea regional, donde sus agremiados aspiran a conocer cómo avanza el proceso de negociaciones entre el Gobierno y las Farc, de viva voz de Humberto De la Calle, jefe del equipo estatal en La Habana.En ese encuentro, según dice el asesor de la SAG, Francisco Lourido Muñoz, los agricultores esperan despejar muchas dudas, pues aunque el gremio lo respalda el proceso, es innegable que tiene temores.Sobre ese tema y la situación de los agricultores, Lourido habló con El País.¿Qué expectativas tienen en la asamblea de mañana?Es una asamblea que quisimos que fuera un momento de reflexión para todo el sector agropecuario. Nosotros hemos padecido los rigores del conflicto armado. El sector ha sido, tal vez, uno de los más afectados por toda esta cantidad de fuego y de violencia que se ha dado en el país. En los últimos dos años la zona donde se han generado las mayores muertes y atentados contra civiles ha sido el Valle y la cordillera Occidental.Por eso la Junta Directiva de la SAG tomó la decisión de que se invitara al doctor Humberto De la Calle y al grupo negociador en La Habana, para que nos contara qué se ha acordado y qué nos espera en este proceso de paz, porque uno escucha demasiadas cosas y posiciones radicales de la guerrilla y le da temor, queremos saber hasta dónde ha llegado el Estado. ¿Cómo ven las negociaciones?Lo vemos con esperanza, pero con cierto temor porque entendemos que el tema agrario se ha superado, pero cada vez que se oyen declaraciones de las Farc, que vuelven sobre este tema, nos preguntamos: ¿sí ya está acordado porque vuelven a hablar de lo mismo? Ahí es donde se genera la inquietud. Todos queremos la paz, pero no a cualquier costo. La paz es importante, pero también es importante que se respete la ley y la Constitución. No podemos pensar que la paz sea un acuerdo, que en un momento dado venga a cambiar el modelo económico, no creemos que eso se pueda negociar de nuevo en La Habana. Pero el Gobierno dijo que el modelo económico no se negocia. ¿Creen que ha sido así y que se ha mantenido esa línea o tienen dudas? Por la expectativa y la desinformación hay inquietud. Con este conversatorio es importante que despejemos dudas, que se reafirme la posición del Gobierno. La gente sabe de los seis puntos del acuerdo macro y leyéndolo, creo que todos los colombianos estamos de acuerdo, simplemente lo que queremos es que las conversaciones no se salgan de allí y que se siga trabajando en no moverse de ahí, porque es lo que la opinión pública, empresarios y gremios han respaldado.¿Realmente sí creen en el proceso y que finalmente se va a lograr un acuerdo? Nosotros si creemos en el proceso y de hecho es así, estuvimos y participamos en las mesas de trabajo del foro agrario en Bogotá, donde se fijó la posición de la Sociedad de Agricultores, hicimos propuestas para que de verdad se genere una dinámica agropecuaria diferente en el sector y haya más desarrollo. ¿Cuál es el mayor temor de los agricultores?Creo que es por la posición de la guerrilla, que en un momento dado no tenga el mismo deseo, la misma voluntad que tiene el Gobierno. Las dudas se generan por un montón de circunstancias que se han venido dando, porque cambian los discursos y ahí es donde nos enredamos. Cuando ya has superado una etapa y te devuelves, piensa uno que, de pronto, no hay seriedad suficiente de la contraparte.¿Temen que el Gobierno conceda mucho en Cuba?No creo. Los negociadores son muy serios y de prestigio y si se estuviera haciendo algo de ese tipo, ellos serían los primeros en retirarse de la mesa. Ellos no son ajenos al modelo económico. Usted dice que creen en el proceso, pero se nota escepticismo cuando escucha hablar a los agricultores...No diría que soy escéptico, trato de ser realista y creo que los empresarios en general tratan de ser realistas. Lo que pasa es que cuando se ha fallado en tantos procesos de diálogos con las Farc, tienes un pedacito de desconfianza por todo lo que ha sucedido.¿Qué puede aportar la SAG al proceso y en el postconflicto, de lograrse un acuerdo con las Farc? Muchísimo. Creo que si hay un sector que pueda aportar es el agropecuario. Lo importante es generar puestos de trabajo y el sector es el llamado a crear ese caudal de empleos que se necesita. Podemos ser un dinamizador importante y en eso estamos trabajando.¿Y hasta dónde están dispuestos a llegar por la paz?Creo que todos los colombianos están dispuestos a llegar a hacer lo que cada uno deba, desde el empresario, que tiene que generar empleo y buenas condiciones de trabajo hasta el colombiano común. Cada uno de los sectores tiene que aportar trabajo y dedicación para que esto sea sostenible. El tema agrario ya se acordó y gira sobre el acceso la tierra, la seguridad alimentaria, infraestructura, salud, educación, etcétera, ¿qué piensan ustedes de lo poco que se sabe?Esos aspectos son fundamentales para el crecimiento agropecuario, beneficia al país. Si no tenemos vías en el sector que produce, es imposible el desarrollo. Necesitamos vías, salud, educación, para tener la mano de obra adecuada y créditos y acompañamiento. La asistencia técnica es fundamental.¿De lograrse un acuerdo final, se puede implementar el tema agrario sin Fedegán, que es crítico del proceso?No, en un momento dado vamos a necesitar de todos los sectores, incluido Fedegán. Todos los gremios tienen que estar participando de esto. El mensaje tienen que ser claro, todos estamos comprometidos después de que se respete la Constitución y la ley. Eso no puede estar en discusión. Por eso nos aportamos de la Constituyente que piden las Farc y que el Gobierno ha sido radical en negarla. Eso es abrir una caja de Pandora que no se sabe cuando se va a cerrar.¿Qué porcentaje de tierras improductivas hay en el Valle?En la zona plana es muy poca, en la ladera, bastante, que puede estar mal utilizada, porque aquí hay que hacer una reconversión. Esa tierra podría usarse en actividades más rentables. ¿Qué piensan de la creación del Fondo de Tierras y qué tantos predios podría aportar el Valle ?Hay mucha tierra importante que es la incautada a narcotraficantes que entran a sumar al sistema productivo. En un momento se hablaba de 15.000 hectáreas. Ese banco se puede enriquecer muchísimo, pero lo importante es acompañarlo de procesos productivos, que sean inducidos y agremiados. Ahí es donde está el aporte que puede hacer el sector la paz.¿Qué palpan entre el campesino sobre las negociaciones?El campesino cree muy poco en un acuerdo de paz, duda mucho. Ha sido el que más ha padecido y ha sentido los rigores de la guerra. Infortunadamente su credibilidad es baja, sienten que es un engaño más. Eso es grave, porque debemos darle un pedacito de credibilidad al proceso para que siga. Por eso queremos escuchar sobre cómo va y cuándo acaba, porque este no puede ser un proceso eterno y debe tener un fin rápido. No se puede seguir matando mientras están en Cuba negociando.¿O sea que cree que debe haber un cese el fuego?Eso no se puede dar hasta que termine y en eso el Gobierno ha sido claro. ¿Cuál es la situación hoy del campo en el Valle? Estamos viviendo una época muy especial, donde hay mucho interés por la región. Uno escucha en el exterior que Colombia está de moda y el Valle también. A la gente de otros países le atrae mucho esta región y despierta interés en gente que quiere venir.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad