Tener casa propia todavía es una utopía para muchas familias caleñas

Mayo 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Tener casa propia todavía es una utopía para muchas familias caleñas

La vivienda creció en el mes de junio un (0,36%) del PIB.

Estudio del BID indica que unos 240.000 hogares en Cali no tienen cómo adquirir una vivienda. Gremios dicen que se necesitan más subsidios.

El estudio que acaba de publicar el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, sobre la situación de la vivienda en América Latina y El Caribe desnudó una vez más la problemática de ciudades como Cali.Según la investigación, tener vivienda propia es casi imposible para el 44% de los hogares caleños (240.000 familias) porque no les alcanza el dinero. En el caso de Bogotá la cifra llega al 35% de los hogares y en Medellín al 40%.Para gremios y empresarios de la capital vallecaucana, estos resultados no están alejados de la realidad, pues consideran que la ciudad tiene un grupo alto de informales que no tienen cómo acceder al crédito y por ende no pueden comprar una vivienda.Según cifras del estudio de Oferta y Demanda de Vivienda en Cali elaborado por Camacol Valle para el año 2010, el 20% de los hogares caleños devengan ingresos inferiores a 1,5 salarios mínimos ($850.000), lo cual hace que estos hogares puedan acceder a una Vivienda de Interés Prioritario, VIP, sólo si existe la figura  del subsidio a la tasa de interés. Otro 20% devenga entre 1,5 y 2 salarios mínimos legales ($1.133.400); es decir, son hogares que podrían comprar una vivienda VIP sin subsidio a la tasa, pero si tienen acceso a la banca.Para Alberto Gaviria, presidente de la Junta Directiva de Camacol, lo que evidencia esta información es la importancia de continuar con la política del subsidio a la tasa, que garantiza un cierre financiero en los hogares caleños de menos recursos.Alberto Moreno, gerente de IC Prefabricados, reconoció que muchos caleños no tienen capacidad de pago, pero sobretodo no tienen cómo cumplir las exigencias crediticias de la banca.“Es un tema que afecta a los sectores informales, porque en general los formales tienen unas prestaciones sociales, una caja de compensación que les ayuda a cumplir con los requisitos para un crédito”, explicó.A su juicio, las familias pobres sí pueden tener unos recursos disponibles para pagar una cuota, porque de alguna manera ya cancelan un arriendo, pero no tienen cómo demostrar capacidad adquisitiva ante los bancos. En Cali, por ejemplo, según el Dane en febrero había 1.010.000 personas ocupadas, de las cuales 508.000 eran informales.Coincidió el empresario en que el subsidio a la tasa es un instrumento importante para acercarse a las familias de menores ingresos a la banca, pues con este programa el valor de la cuota mensual disminuye.El ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, confirmó la semana pasada que se incorporarán $1,4 billones para reiniciar el programa de subsidio a la tasa. Sin embargo, se teme que esos recursos apenas alcancen para unos 20.000 hogares en todo el país.Emma Berón, secretaria de Vivienda de Cali también reconoció que gran parte de los hogares caleños no gana ni dos salarios mínimos, lo que los aleja de la posibilidad de comprar vivienda. Por eso dijo que la administración actual está empeñada en desarrollar proyectos sociales para llegar a los más pobres.

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