Se viene revolcón en el mercado cervecero mundial

Se viene revolcón en el mercado cervecero mundial

Agosto 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | La República y AFP
Se viene revolcón en el mercado cervecero mundial

Tras la fusión de InBev y SAB Miller, la nueva megacervecera tendrá como sede a Lovaina, Bélgica.

La sede del coloso cervecero mundial que nacerá de la fusión de los dos líderes del sector -la belgo brasileña AB Inbev y la británica SABMiller- se hallará en la ciudad belga de Lovaina, confirmó el jueves AB Inbev. 

La oficina de administración funcional de la compañía se instalará en Nueva York, en un organigrama que mantiene el de AB Inbev antes de la operación. 

Se prevé además que SABMiller conserve “de forma transitoria” sus oficinas de Woking, en el Reino Unido, precisa el comunicado de AB Inbev, cuya propuesta para hacerse con el control de su principal competidor por 79.000 millones de libras (US$103.000 millones) fue aceptada a fines de julio. 

 AB Inbev anunció que las actividades del nuevo gigante se organizará “en nueve zonas geográficas”, con el objetivo de “maximizar las oportunidades de crecimiento y de explotar las ventajas de SABMiller y de AB InBev en sus respectivos mercados”.

Las operaciones de América del Norte se centralizarán en San Luis (Luisiana), las de América Central en México y las de África en Johannesburgo. AB InBev es dueña de marcas como Corona, Stella Artois, Leffe y Budweiser, en tanto que SABMiller tiene en su haber a la checa Pilsner Urquell y a la italiana Peroni. 

Los accionistas de ambos grupos celebrarán sendas asambleas el 28 de septiembre para pronunciarse sobre la fusión aprobada por los consejos de administración. Si la validan, la absorción de SABMiller por AB Inbev se concretará en 10 de octubre. El nuevo grupo cotizará principalmente en la Bolsa de Bruselas, con cotizaciones secundarias en Johannesburgo (lugar de origen de SABMiller) y en México.

Los gerentes de la cervecera Anheuser Busch InBev asumirán 18 de los 19 puestos clave en la plana directiva de la empresa que resulte tras la adquisición de su rival SABMiller, de acuerdo con detalles de la operación conocidos durante la víspera.

El acuerdo, que fue mejorado la semana pasada para ayudar a compensar la caída de la moneda británica, fue aprobado por los directorios de ambas empresas, pero todavía tiene que ser votado por los accionistas, algunos de los cuales se oponen al trato.

AB InBev es conocida por su reducción de costos y control centralizado, algo que algunos analistas han dicho que puede ser difícil de imponer en todos los negocios de SAB.

AB InBev, fabricante de Budweiser y Stella Artois, dijo que la nueva compañía que aún todavía no tiene nombre estará a cargo de equipos de “jefes funcionales” y “presidentes de zona” que deberán reportar al director ejecutivo de AB InBev, Carlos Brito. Por su parte, 18 de esos 19 puestos serán para  ejecutivos de AB InBev.

No hubo mención de los roles del presidente ejecutivo de SABMiller, Alan Clark, o del jefe de finanzas de la firma, Domenic De Lorenzo, en la nueva compañía.

AB InBev acordó la venta de las marcas de SAB en Europa occidental Peroni, Grolsch y Meantime a la japonesa Asahi. También se comprometió a vender el negocio de SAB en Europa del Este, que incluye la marca Pilsner Urquell, aunque no ha sido acordado el comprador.

Aunque no se mencionó que pasará con SABMiller en Colombia (dueña de Bavaria), todo apunta que no habrá mayores cambios en lo comercial ni administrativo.

 Lo único que se sabe es que con la venta de SABMiller, el Grupo Santo Domingo duplicaría  el valor de su inversión a US$ 14.800 millones.

Dicha suma es  superior frente a los US$7.800 millones que valió la entrada de la familia colombiana a SABMiller, una década atrás. Con esa operación Santo Domingo obtuvo una participación en SAB del 14%.

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