Se desploman los beneficios sociales para los europeos

Agosto 27, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diego Muñoz, corresponsal de El País en España
Se desploman los beneficios sociales para los europeos

La crisis toca las puertas de los subsidios al desempleo, la educación y la salud. Panorama

No hay nada que cause más miedo que las crisis. Eso lo tiene claro Carmina, una jubilada de Iberia que vive en el barrio de Chamartin en Madrid con su hijo Francisco de 42 años. Las ha vivido antes y las ha pasado antes, pero cree que la de ahora es la peor, por una sencilla razón: no hay trabajo para los jóvenes. Los dos viven de la pensión, que no es muy alta, pero pueden hacerlo gracias a que la casa es propia. “Mi hijo no se ha ido de casa porque hace rato se ha quedado sin oportunidades. Los trabajos que ha tenido nunca duraron más de un año y nunca pudo independizarse. Hoy no tiene trabajo, y lleva cuatro yendo de un lado para otro sin nada concreto. No sé qué será de los jóvenes, no tienen futuro y si no hay trabajo, tampoco hay quien asegure ni las pensiones, ni el Estado de Bienestar para ellos”.Este concepto, el Estado de Bienestar, fue acuñado por las ciencias políticas y económicas para designar la cantidad, calidad de servicios o garantías sociales que el Estado es capaz de brindar a todos sus ciudadanos.Pero ahora, con la crisis económica que viven varios países europeos, tiende a desaparecer o por lo menos a reducirse en un alto porcentaje. A la crisis se suma una serie de factores que hacen pensar que el Estado de Bienestar se convierta ahora en un sueño para las nuevas generaciones. Y no es para menos, pues a raíz de las complicaciones financieras de varios países de Europa, los gobiernos se han visto obligados a recortar los beneficios que genera el llamado Estado de Bienestar para subsistir.El asunto es que tales recortes podrían permanecer por tiempo indefinido, dada la magnitud de la crisis. Las economías de España, Francia, Italia escasamente crecieron en promedio 0,2% en el segundo trimestre del 2011. La situación es compleja. El recaudo de impuestos ha caído notoriamente.No es fácil“Lograr un Estado de Bienestar como el que han logrado varios países de Europa, dice Antonio Rua Saelices sindicalista de la UGT, es una tarea difícil. Conlleva muchos años de lucha y sacrificio. Hemos ido eliminando los grandes males que con anterioridad han asediado la vida social de los hombres hasta hacer que los servicios sociales logren cubrir a toda la población, desde los básicos como la educación y la sanidad, hasta otros como la recreación y las vacaciones pagadas”. Para la economista española Lourdes Lomas Molina, si bien el país tiene un buen Estado de Bienestar, cada vez será más difícil sostenerlo. “Aunque la verdad es que hoy Europa tiene un estado de bienestar envidiable en muchos aspectos, por ejemplo, la sanidad está cubierta. Tanto que muchos inmigrantes de Inglaterra se han venido a establecer a España en busca de un mejor tratamiento médico, que no lo hay en su país o no de manera gratuita como lo ofrece España. La pregunta es hasta cuándo durará”.Ese interrogante cobra cada vez mayor interés, dado que naciones como Grecia, Portugal, Francia, España, Italia e Irlanda, entre otras, están echando para atrás las conquistas sociales. Algunas han ampliado la edad de jubilación y de asegurar el pago de las mesadas hasta cierto tiempo. De allí en adelante no se sabe qué va a pasar con los futuros pensionados. También se habla de que la salud (en algunos casos) ya no será subsidiada y de que el período vacacional ya no será tan largo como sucede ahora ni cubierto económicamente. En razón a esos factores, algunos analistas dicen que el futuro de esos beneficios sociales no es claro. Los gobiernos aquejados por la crisis optaron por recortar esos logros de tantos años, lo que afectará la paz social, tan necesaria para que las sociedades funcionen, al igual que se corta el desarrollo económico. “Cuando los jóvenes saltan en París para protestar, cuando queman coches y forman barricadas para llamar la atención o cuando ocurre lo que ha ocurrido en Londres es porque están sintiendo que los gobiernos están dejando de invertir en sus programas básicos como la educación, la sanidad, la integración de las comunidades marginadas, programas que son la base del Estado de Bienestar”, explica la economista.Valeriano Gómez, ex secretario de Empleo del Psoe, recordó que hace 50 años el gasto en pensiones equivalía en España al 1,5% del Producto Interno Bruto. Hoy, se acerca al 8,5%. Y las proyecciones para el año 2050 dicen que rondará el 15%. Otra razón para repensar los estímulos a la comunidad.¿Se salvarán?El profesor de la Universidad de Londres Costas Lapavistas, dice que no era necesario un recorte en seco del crecimiento de los países que se han visto obligados a un rescate de la Unión Europea, como han sido los casos de Grecia y Portugal. Sin embargo, la presión que recae sobre ellos es muy fuerte, agrega.“Una vez que aceptaron poner en marcha planes de austeridad como prioridad para recuperar sus economías, la dinámica es imparable. Vamos hacia decisiones drásticas que eran inimaginables tan sólo unos años atrás, es difícil creer lo que ha pasado en apenas tres años. El mundo empresarial, incluyendo el capital financiero, ha querido reducir la protección social como una forma de debilitar el mundo del trabajo y quieren utilizar la crisis para conseguirlo”, señala.El ex secretario de Empleo del Psoe piensa de otra manera. “Es cierto que hay una crisis, que el déficit y la deuda se han disparado en toda Europa, que los ingresos de los países se han desplomado y que la financiación se ha encarecido, pero aún así considero que el Estado de Bienestar no va a desaparecer”.Agrega que la receta está en hacer más eficiente el gasto público, reducir el consumo interno y no deprimir los ingresos públicos. Con ello se puede seguir con el Estado de Bienestar.Ignacio Zubuiri, catedrático de Hacienda Pública en la Universidad del País Vasco, considera que el Estado del bienestar en España es pequeño, pero es insostenible si no se afronta en serio una reforma fiscal que nos acerque a Europa. Estamos a más de diez puntos de países como Dinamarca, pero la presión recae sobre los asalariados de renta media”, expresa.España aparece con un gasto público en protección social equivalente al 20% del PIB, lejos de Suecia (31%), pero también de la media (26%). Sólo en prestación por desempleo se gasta por encima de la media si se mide en unidades de poder de compra por habitante.

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