¿Qué se viene para la economía colombiana tras rechazo de acuerdos y desplome petrolero?

¿Qué se viene para la economía colombiana tras rechazo de acuerdos y desplome petrolero?

Octubre 10, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Qué se viene para la economía colombiana tras rechazo de acuerdos y desplome petrolero?

La incertidumbre política generada por el triunfo del No en el plebiscito afectará la economía colombiana en el último trimestre de este año.

Analistas prevén que último trimestre del 2016 será complejo por incertidumbre política y admiten que el Premio Nobel a Santos mejora imagen del país. Piden reforma tributaria amigable con la inversión.

Esta semana el Fondo Monetario Internacional, FMI, y el Banco Mundial rebajaron al 2,2% y 2,3%, respectivamente, sus previsiones de crecimiento de la economía colombiana en el 2016 por la incertidumbre política generada por el triunfo del No en el plebiscito y el desplome de su renta petrolera.  Lea también: FMI no prevé cambios en la economía de Colombia tras rechazo de acuerdos de paz

Todo ello llevó a los analistas a proyectar un último trimestre del 2016 más complejo de lo esperado en materia de crecimiento, volatilidad del dólar, consumo e inflación.

Pero luego llegó el Premio Nobel de  Paz al presidente Juan Manuel Santos, que aunque mejora la imagen del país, no tendrá un impacto significativo para las cifras de la  economía.   

Sin embargo, no todo está perdido, ya que asuntos espinosos como una próxima reforma tributaria amigable con la inversión y las empresas, podrían  jalonar  la estabilidad. E incluso fortalecer los indicadores a partir del 2017, sustituyendo en parte lo perdido con los ingresos petroleros.

  Por lo menos así lo señala Daniel Velandia, director de estudios económicos de la firma Credicorp Capital, quien recalca que “la reforma tributaria es lo importante, y ante todo que sea creíble y eficiente, y  permita recaudar a nuestro juicio entre uno y dos puntos porcentuales del Producto Interno Bruto, PIB, en los próximos cuatro o cinco años”.

Y frente a los enemigos que tiene ese proyecto, recordó lo dicho por el presidente Juan Manuel Santos, quien señaló que independientemente de lo que suceda con el proceso de paz, la agenda económica no se alterará. 

En otras palabras que  no está en juego la sostenibilidad fiscal del país, y por lo tanto será una reforma clave para los impuestos que hoy pagan empresas y personas. 

Preocupa, sin embargo, que en las últimas las cuentas del FMI la economía nacional haya perdido valor. En 2014, todo el PIB de Colombia costaba US$378.544 millones y hoy es de US$274.135 millones.

En otras palabras, se han esfumado por culpa de la desaceleración y el desplome de los precios del petróleo unos US$100.000 millones. Se necesitará un gran esfuerzo para recuperar ese capital.

El jefe de estudios económicos de Serfinco, Alejandro Reyes, señala que “el premio al presidente Santos no tendrá un efecto sobre la actividad real de la economía y la incertidumbre que hay los negocios, aunque si habrá un efecto sobre la imagen del país”.

 “Aquí lo que hay esperar es lo que viene con el proceso de paz, pues algo adverso podría afectar los fundamentales de la economía”, anotó.

Aun sí se hubiera dado el Sí, subrayó Reyes, la implementación de los acuerdos habría sido lenta, es decir, sin impacto para la productividad y el desarrollo económico del país en el corto plazo”. 

Además de que el fisco debe superar el déficit fiscal por la vía de la nueva reforma tributaria hay otro fantasma a derrotar: la inflación. Y eso se está logrando, ya que en septiembre pasado el Índice de Precios al Consumidor fue de -0,05% por segundo mes consecutivo. 

Sin embargo, el FMI y los analistas —debido al impacto del paro camionero y la sequía— calculan que la inflación terminará 6,7% en este año, superando la meta del Banco de la República de entre 2% y 4%.

Pese a lo anterior, el IPC podría volver a niveles menores en 2017, siempre y cuando la ola invernal no afecte la agricultura.

El analista Julio Escobar anota que otro dilema a superar es de la inversión, ya que debido a la incertidumbre política, muchas decisiones se han aplazado. “Es clave que esos proyectos de negocios  en curso y la llegada de nuevas empresas se mantengan. Es decir, que no se posterguen más”,  añadió.

En eso coinciden los economistas Daniel Niño y Daniel Velandia al resaltar que “lo que más puede ayudar a reactivar la economía es la inversión y  esto se puede dar por los proyectos de infraestructura y por lo que puedan hacer las empresas”.

Este último aspecto se podría lograr a través de las inversiones en las regiones —sobre todo de vivienda— ya que a la fecha hay proyectos a ejecutar por $3 billones.

Y allí jugarán un papel clave en el 2017 los alcaldes y gobernadores que iniciaron su periodo este año con la contratación de nuevas obras.

Otro aspecto que preocupa es la tasa de cambio. El dólar está hoy ‘navegando’ entre $2.800 y $2900. Si por alguna circunstancia se trepa a los $3000 y se sostiene allí, por ejemplo, si suben las tasas de interés en Estados Unidos o se daña el proceso de paz, las empresas podrían resultar perjudicadas al aumentarse sus costos.

 Según Velandia, el 2016 debería terminar con una tasa de cambio no más allá de $2900 para que  sea competitiva  para el  mundo de los negocios. 

Las últimas alzas en las tasas de interés por parte del Emisor han frenado algo el consumo de hogares y empresas. Tanto que la tasa de usura será de 32,99% para el último trimestre. 

 Pese a ello, el presidente de Bancolombia, Juan Carlos Mora, pone de presente que “la banca está en la obligación de generar confianza y no ser amplificadores de la crisis”.

Mercados y consumidores esperan que las tasas bajen en 2017, pero es poco probable por ahora. Por eso, los interrogantes a solucionar están a la orden del día.

¿Qué viene para el Valle? Para Pavel Vidal, profesor de la Universidad Javeriana Cali, el Valle —pase lo que pase— seguirá con mejores cifras de crecimiento económico frente a los registros nacionales.  “Tuvimos un muy buen primer trimestre (4,6%) y uno menos favorable de abril a junio (3,4%). Para el tercer y cuarto trimestre se esperarían registros menores, debido a la desaceleración que ya se apreciaba en las exportaciones y la industria”, señala.Sin embargo, anota que “debemos comenzar a pensar en los costos económicos del “No” en el plebiscito para el Valle”. Al respecto, Julio César Alonso, director del Cienfi, de la Universidad Icesi, destaca que el Valle mantendrá un crecimiento del PIB, pese al momento complicado y la incertidumbre política.Al igual que sus colegas, el Premio Nobel a Santos, es positivo para la imagen del país en el exterior.
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