¿Por qué cerrar 13 horas diarias la vía al mar?

Junio 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Henry Delgado | Editor de Activos

Muchos aún se preguntan por qué se tiene que cerrar la vía a Buenaventura durante este lapso tan largo. ¿Qué responde el Consorcio responsable de ese corredor vial?

[[nid:437847;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/thumbnail-infografia-cierre-via-al-mar.jpg;full;{Desde el 8 de julio la vía Loboguerrero – Mediacanoa será cerrada en un tramo de 22 kilómetros por cerca de ocho meses para concluir las atrasadas obras de la Doble Calzada hacia Buenaventura. Radiografía sobre las obras, sus efectos y el plan de desvíos para los conductores.Reportería: Germán Alonso González - Video: Jhonatan Herrera, Carlos Salinas, Alvaro Pio - Diseño: Jose Reyes}]]

Cuando la ministra de Transporte, Natalia Abello Vives, anunció que la construcción del último tramo de la doble calzada a Buenaventura obligaba a cerrar la vía 13 horas diarias durante seis meses, el Valle quedó ‘bloqueado’. Lea también: Cierre de la Doble Calzada a Buenaventura reducirá el ritmo del turismo

 Gremios, empresarios, transportadores de carga y comunidades que habitan en ese corredor vial no salían del asombro, pues cerrar esa carretera por tanto tiempo significa también cerrarle las puertas al comercio exterior y al turismo hacia el pacífico colombiano.

Diariamente transitan por esa vía alrededor de 2.300 camiones, de los cuales la mayoría (el 80%) corresponde a tractomulas, el resto son furgones o camiones pequeños. Entre todos mueven el 50% de las exportaciones e importaciones del país. “Por ello, el solo hecho de pensar que esa carretera la cerrarán tantas horas al día y durante un semestre, es dejar sin salida al comercio exterior y por lo tanto, la competitividad del Valle del Cauca se frenará”, dijo Juan Carlos Rodríguez, presidente de Colfecar (gremio que agrupa a los transportadores de carga).

 Pero la Ministra tiene un  punto de vista diferente. “El Gobierno está con el Valle del Cauca y está pensando en la competitividad de la región, pero para que sea mayor es necesario que se hagan esas obras en el tiempo que hemos planeado, teniendo en cuenta los requerimientos que  ha señalado el consorcio Malla Vial del Valle del Cauca y Cauca”, indicó.

Recalcó  que las  obras que se harán en ese  tramo de la carretera demandarán el uso de explosivos para hacer la nueva carretera y retirar más de cuatro millones de metros cúbicos de tierra y piedra.

 “Se trata de un tema de seguridad de las personas, de la vía, tenemos que hacer excavaciones y voladuras que exigen ese tipo de restricción”, puntualizó la Ministra.

Inicialmente, el cierre de la vía estaba previsto  para que comenzara el 1 de julio y se extendería hasta finales de este año. Sin embargo, después de varias reuniones con  delegados de los transportadores de carga, de la Andi, de la Cámara de la Infraestructura y de los terminales portuarios, entre otros, la señora Abello Vives aceptó que se aplazara el plan hasta el 8 de julio  y se hiciera una reducción en  los horarios de cierre para minimizar el impacto que provocará en la movilidad de la carga de comercio exterior.

  Ya no se cerrará la vía durante 85 horas semanales, sino por 63 horas. Aún  así, los voceros del Valle del Cauca expresaron gran preocupación por el ‘golpe’ que se sentirá en la economía.

   Los gremios y los transportadores se preguntan ¿por qué la vía debe cerrarse tantas horas al día si en los otros tramos que se ha construido la doble calzada no ha habido necesidad, incluso  también se han registrado voladuras con dinamita?

La respuesta a este interrogante la entregó el concesionario Malla Vial del Valle del Cauca y Cauca, que ejecuta la doble calzada desde el corregimiento de Mediacanoa, en Yotoco, hasta  Loboguerrero, jurisdicción de Dagua. En total son 47 kilómetros en doble calzada.

[[nid:437335;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/cierre-buenaventura-interna.jpg;full;{Las obras que obligarán al cierre de la vía Mediacanoa - Loboguerrero, fueron ordenadas por el Ministerio de Transporte para finalizar la doble calzada hacia Buenaventura, las cuales llevan seis años de retraso. Foto: Hroy Chavez | El País}]]

Las obras que realiza el consorcio empiezan  después del kilómetro 86, ubicado en la vereda Tableros, que pertenece al municipio de Restrepo, y terminan en el kilómetro 64, en el corregimiento de Loboguerrero. 

    De acuerdo con el concesionario Malla Vial del Valle del Cauca, las obras se harán  a lo  largo de 17 kilómetros y tomarán casi 20 meses de duración, por lo tanto deberá estar terminado y puesto en operación en diciembre del 2016.

¿Pero por qué un trayecto de solo 17 kilómetros toma tanto tiempo en ejecutarse? Por las difíciles condiciones del suelo, según el concesionario.    

Entre los kilómetros 86 y 64  hay dos tipos de suelo, uno es tierra normal y el otro es un terreno bastante montañoso conformado por  piedra. Retirar esa roca implica un trabajo arduo y la puesta en escena de  maquinaria pesada y de otros equipos especializados. Por eso Malla Vial del Valle del Cauca pidió ese tramo en tres zonas.

La primera se encuentra entre el kilómetro 81 y el kilómetro 76  en el sentido Mediacanoa – Loboguerrero. En este sector el suelo está compuesto de tierra y por tratarse de ese material el retiro del mismo no representa mayor dificultad.

      La segunda zona es la más complicada y está comprendida entre el kilómetro  76 y el kilómetro 66. Son diez kilómetros de roca  y la  altura de este terreno rocoso llega hasta  62 metros.

“Son taludes que requieren un tratamiento especial para  retirarlos o  cortarlos. En este sector se requiere además el uso de dinamita para poder fragmentar la roca y abrir el espacio necesario para construir la vía. Los trabajos tomarán más tiempo y es por ello que se habla de un cierre de la vía de por lo menos 13 horas diarias, pero no solo por las explosiones, sino por el tiempo que tomará el retiro del material que caerá sobre la vía”, explicó una fuente del concesionario.

De acuerdo con los cálculos del consorcio, la obra exige una  volqueta cada 45 segundos para sacar los más de cuatro millones de metros cúbicos de material que se generarán diariamente, lo que implica  por lo menos tres horas  únicamente para dicha extracción.

Y la tercera zona es la que llega a Loboguerrero. Está comprendida entre el kilómetro 66 y  64. Si bien este terreno montañoso está compuesto de tierra, no generará ningún obstáculo porque  allí se construirán los viaductos.  Aproximadamente se harán alrededor de doce.

En relación con los más de cuatro millones de metros cúbicos que se deben evacuar, ingenieros consultados por El País expresaron que es imposible retirar esa cantidad de material en los seis o siete meses que plantea el Gobierno.

      Los cuatro millones de metros cúbicos de tierra y piedra equivalen a llenar por lo menos 1.560 piscinas olímpicas y pensar que en seis meses se puede hacer es  imposible, consideran los expertos. 

   “Eso quiere decir que es  muy probable que una vez terminen los siete meses de cierre, el Ministerio de Transporte vuelva a expedir una resolución para prorrogar el mismo”, expresó un ingeniero, quien pidió reserva de su identidad.

Señaló asimismo, que existe una alternativa para tratar de minimizar el impacto que generará el cierre de la carretera, la cual sería  revisar el trazado inicial de la doble calzada y pensar en la posibilidad de hacerle ajustes con el fin de evitar el corte de la zona montañosa, especialmente donde hay roca.

Los empresarios del Valle  reconocen que se debe poner una alta cuota de sacrificio para que se terminen las obras de la doble calzada hasta Buenaventura en el tiempo que estima el Gobierno Nacional, diciembre del 2016, y por ello debe hacerse el cierre de la vía. De no hacerse, la terminación de la doble calzada se prolongará cuatro años más. Tiempo que se sumaría a los seis años de atrasos que tuvo este corredor vial por todos los problemas con las comunidades de la zona para que el Gobierno obtuviera los permisos  ambientales.

  Pero insisten en que el sacrificio se traducirá en unas pérdidas que superarán los $150.000 millones,  pues dejar parqueados los camiones a un lado de la vía y entregar tarde la carga en el puerto o salir tarde del mismo  causará un impacto muy grande en la actividad del comercio exterior.

   Por ello le pidieron al Gobierno Nacional que toda la cadena logística que opera en Buenaventura  (aduana, Dian, bancos y Policía, entre otros)  trabaje todos los días de la semana durante las 24 horas del día.

Por ahora todo está previsto para que la carretera sea cerrada en unos 10 días, el Gobierno y el consorcio dicen estar listo para que empiecen las obras, pero en el Valle esa obra tiene en vilo a todos los actores del comercio y el turismo.

El tipo de suelos   El consorcio Malla Vial del Valle dividió en tres sectores los trabajos que hará entre  el kilómetro 86 (vereda Tableros del municipio de  Restrepo) y el kilómetro 64 (en Loboguerrero).  Sector A:  el tipo de suelo en esta parte de la montaña está compuesto por tierra, así que el retiro de se material no requiere de equipos especiales.   Sector B: Este tramo es el más complicado de todos porque la montaña es totalmente rocosa y requiere de gran maquinaria y de explosivos para ser retirado. Son 10 kilómetros de pura piedra.   Sector C: Aquí el tipo de suelo vuelve a ser solo tierra.
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