Pobreza: 190 mil pesos alcanzan sólo para alquilar una pieza

Septiembre 18, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Pobreza: 190 mil pesos alcanzan sólo para alquilar una pieza

Más allá de quién es pobre o no, los caleños consideran que estos recursos no le permiten a nadie suplir sus necesidades. Historias de quienes sobreviven en Colombia.

Aracelly Escobar es una mujer de 37 años que vende jugos en una calle de Cali. Ella no sabe qué es la línea de pobreza, pero su rostro demuestra el cansancio y a veces la desesperación de quienes todos los días salen de su casa en busca de ingresos para sobrevivir junto con su familia.“¿Que una persona devengue $190.000 al mes no es pobre?. Eso es injusto”, dice. “Yo pago $200.000 sólo en arriendo, en un pequeño lugar de estrato dos”, agrega.Aracelly, quien hasta hace tres meses trabajaba en un restaurante (ganaba $15.000 al día), decidió emprender su propio negocio. Le regalaron una licuadora y consiguió un carrito con el que montó un puesto de jugos.¿Qué puede comprar con $190.000?. Ella hace un mercado quincenal, generalmente de $100.000 en la galería Santa Elena, buscando siempre el lugar donde le salga más barato y paga entre $60.000 y $70.000 de servicios públicos.Su hogar lo conforman dos hijos, de 20 y 19 años, quienes no terminaron el bachillerato, y dos nietos de 3 y 2 años. Todos viven juntos y sus hijos no tienen una ocupación fija. “Trabajan en lo que salga y aportan algunos ingresos que de pronto pueden superar los $190.000, en algunas ocasiones, pero que igual nunca alcanza para nada”, afirma.Para Colombia esta familia no es pobre. Según la nueva metodología que implementó la Dirección Nacional de Planeación para medir la situación económica de las familias, es pobre quien reciba menos de $187.000 al mes.“Yo me siento pobre, por lo menos si tuviera una casa, o la forma de surtir bien el negocio, las cosas, de pronto, serían diferentes”, dice Aracelly.Pero más allá de la línea entre los que son o no pobres, ¿para qué alcanzan unos ingresos de $190.000?. Una familia popular con 4 personas consume en promedio mensual 20 libras de arroz que valen $24.000. En carne, si los recursos lo permiten, serían 12 libras y otras 8 de pollo para un total de $80.000 al mes. A esto hay que sumarle los granos, huevos, aceite y elementos mínimos de aseo. La pensión de un colegio en un barrio popular vale $45.000 y un jardín infantil , en un sector estrato 2 cuesta $35.000 al mes; una persona invierte mensualmente $60.000 en transporte en Cali. O sea, que un hogar con ingresos mínimos o comen, o estudian o pagan arriendo, pero difícilmente pueden cubrir todas sus necesidades.Karina Guerrero, es vendedora de helados y su hogar lo conforman 4 personas. Tiene un salario promedio de $1.000.000, recursos que considera no le alcanzan para cubrir los gastos de su familia.“Con $190.000 al mes nadie vive, tal vez solucionará algunas necesidades, pero eso sólo vale el alquiler de una pieza en estrato uno ¿y la alimentación, los servicios y el transporte?”, pregunta.Por ejemplo, su familia gasta $300.000 quincenales en alimentos, incluyendo los productos para las loncheras de sus dos hijos. Una vez al mes compran artículos de aseo. Opinan analistasMientras que muchas familias caleñas piensan que esos $190.000 no alcanzan para mucho, los economistas consideran que esa cifra, que generó polémica esta semana, está dentro de los estándares internacionales.Alejandro Gaviria, decano de Economía de la Universidad de los Andes, opina por ejemplo, que la línea de pobreza en Colombia es relativamente alta en el contexto regional. Es así como, el ingreso diario de una persona que esté en la línea de pobreza, en Ecuador es de US$2,08, es decir, $4.000 al cambio de Colombia y de Argentina US$3,78 ($6.800), mientras que en el país sería de unos $7.900 (US$4,42).Juan Carlos Ramírez, director de la Cepal en Colombia, considera que estar unos ‘pelos” por arriba de la línea de pobreza hace que estadísticamente se esté fuera de esa condición, pero no quiere decir que haya vencido los riesgos y las situaciones que le permitan verdaderamente superarla, pues al mes siguiente por cualquier hecho, se pueden perder los ingresos y volver debajo de esa línea.“Tener $20.000 o $30.000 más en el bolsillo este mes, no significa que haya superado para siempre mis condiciones de pobreza, ni que las personas se sientan mejor. En ese sentido los riesgos de la pobreza van allá de ese 37,2% de la población colombiana que hoy vive bajo esa condición”, explica.Para Blanca Zuluaga, profesora del departamento de Economía de la Universidad Icesi, la polémica que se ha generado se justifica por dos razones: “Con la nueva metodología, algunos hogares que hoy son considerados como pobres, dejarían de serlo de manera automática, sin que haya habido ninguna mejora en sus condiciones de vida”.Explica que el tema de la medición de la pobreza no debería desviar la atención del problema más importante: que la reducción de este flagelo, independientemente de la metodología empleada, ha sido muy bajo en los últimos años. “Es decir, el esfuerzo en materia de eliminación de la pobreza que el actual Gobierno debe hacer es muy grande, no importa cuál de las dos líneas de pobreza se emplee. Armando Micolta, por ejemplo, es un embolador de más de 65 años que poco sabe de mediciones de pobreza, pero su preocupación es salir todos los días en busca del dinero que le permita tomar un alimento.A veces gana $7.000 al día o cuándo le va bien hasta $10.000. Ese dinero para él, es sólo un aporte que puede hacerle a su hija para que tengan algo con qué comer y para que le pague a su nieto el costo de la guardería. “Si tuviera que vivir con esa plata, que en ocasiones es más de $190.000 no tendría cómo pagar un arriendo o la alimentación. Con eso sólo le puedo ayudar un poco a mi hija”, comenta.Irónicamente y cuando el país habla de pobreza y de ingresos mínimos de la mayoría de los colombianos, esta semana el senador Juan Manuel Corzo, que devenga con descuentos unos $16 millones al mes, dijo que a los congresistas tampoco les alcanzaba el dinero para la gasolina.

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