Para evitar los efectos de la crisis europea hay que ahorrar: Minhacienda

Junio 17, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García I Elpais.com.co
Para evitar los efectos de la crisis europea hay que ahorrar: Minhacienda

Juan Carlos Echeverry, ministro de Hacienda.

Ministro Juan Carlos Echeverry dice que el Gobierno está preparado para enfrentar un coletazo de la crisis en la UE. Pero hay que tomar medidas.

A pesar de que la economía colombiana está hoy mejor protegida que en épocas pasadas, el coletazo de la crisis europea la tocará de una u otra forma. Así lo admite el propio ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, al señalar sin embargo, que el Gobierno está preparado con inversiones y ahorro suficiente para enfrentar sus efectos en lo que resta del 2012 y lo que vendrá en el 2013.¿Cuál podría ser el efecto de la crisis europea en la economía colombiana y qué tanto se ha preparado el Gobierno para enfrentarla?Todavía hay mucha incertidumbre sobre el tamaño de lo que pueda suceder. No existe una claridad sobre lo que le pasará a Grecia y al euro. Evaluar desde ahora cuáles pueden ser esos impactos, es aún difícil. Lo necesario es mantener la economía colombiana lo más sólida posible, y que no necesitemos deuda para no estar expuestos a salir a navegar en unos océanos que van a estar probablememente muy picados. Debemos, por el contrario, refugiarnos en una bahía de ahorro y de estabilidad que nos permita seguir creciendo y generando empleo. De eso dependerá nuestro crecimiento para lo que resta del año y en el 2013, y de la situación de las familias colombianas y de cuánto crezca el consumo, de la inversión local y de los capitales extranjeros que están llegando y creciendo al 25% del PIB. De manera, que sentiremos algo de oleaje, pero creo que estamos bastante sólidos.¿Qué tan necesario es ese ahorro público para blindar la economía, cuándo muchas voces afirman que lo que requiere el país es más inversión, sobre todo en infraestructura?No he utilizado la palabra blindaje porque no es posible blindarse del todo. Esto es como un barco que se mueve con el oleaje internacional, pero la idea es llevarlo a una bahía donde se mueva menos. La clave del ahorro en este momento es que uno no necesite salir a buscar deuda (créditos). Por eso, estamos reduciendo la deuda del sector público, para disminuir la exposición a los vaivenes de los mercados externos, y eso nos pueda dar solidez.Colombia puede enfrentar cualquier crisis porque su economía es sólida, tiene la confianza internacional y un Gobierno con credibilidad, unas instituciones muy fuertes y una inflación del 3%, una de las más bajas del mundo, al igual que unas finanzas públicas saneadas, ya que su déficit fiscal será este año apenas del 1,2%. ¿Pero si hay recursos suficientes para invertir?La no exposición a los mercados de deuda, no significa que el Gobierno no tenga un plan de inversiones importante. En lo que falta de este año, por un lado con las regalías se van a realizar inversiones cercanas a los $6 billones, y adicionalmente hay $12 billones en recursos con ese mismo objetivo. Esas inversiones se harán en vías, infraestructura, vivienda y en aumentar el pie de fuerza en 20.000 hombres, igualmente en fortalecer la justicia y el programa Familias en Acción.Son inversiones que van a entrar a la economía para compensar los efectos internacionales. Es una mezcla entre invertir más y aprovechar la bonanza minero-energética para ahorrar y darle mayor solidez a la economía colombiana.¿Si estos esfuerzos se quedan cortos, cabe la posibilidad de aplicar medidas excepcionales para que la economía no se desinfle drásticamente?Sí. En función de la severidad de los efectos que vienen de afuera se puede contemplar por parte del Banco de la República una reducción en la tasa de interés. Y por parte del Gobierno un plan de inversión más agresivo. Pero eso lo iremos definiendo en la medida en que se revele cuál la magnitud de la crisis internacional este año. Recordemos que en todo el 2011 se habló de crisis, y al final del día fue un año muy bueno para Colombia y que arrojó un crecimiento económico del 6%. Hay muchos temores e incertidumbre, pero la realidad es que la situación ha sido menos drástica. Pero este año parece que la crisis se va a materializar en Grecia, y nos tocará esperar para saber cuál es su magnitud.Usted habla de la posibilidad de reducir las tasas de interés. ¿Es eso posible pronto o habrá que esperar?Lo que hemos hecho en el Banco de la República es subir las tasas desde un 3% hasta un 5,25% en buena parte para enviarle a las familias un mensaje de que deben ser cautelosas y prudentes en sus planes de gasto y no excederse. Lo fundamental es evitar un sobrecalentamiento sobre todo en los jefes de hogar para que no lleguen luego descalabros que todos lamentemos. La prudencia debe residir en gastos que podamos pagar. ¿No es muy optimista el Gobierno en seguir apostándole a un crecimiento del 5%, aún con el coletazo que recibiremos de Europa?Nosotros seguimos creyendo en un crecimiento económico que oscilará entre el 5% y el 6%. Hicimos las cuentas fiscales con un 4,8%, que sería un crecimiento económico muy bueno, si se tiene en cuenta que el Producto Interno Bruto, PIB, de América Latina, crecerá menos del 4% este año. Seguiríamos siendo uno de los países líderes y más dinámicos de Latinoamérica y hasta del mundo, porque la economía mundial va a crecer por debajo del 3% en promedio. Si logramos llegar al 5% me daría por bien servido.España es un país cuya economía y sociedad siempre van ligadas a la vida colombiana. ¿Se ha medido el impacto de la crisis financiera ibérica en nuestro país?Colombia no tiene unos nexos de comercio ni de financiación fuertes con España, ni con Europa. Colombia es probablemente uno de los países en América Latina más independientes de Europa. No somos Argentina, Chile y Brasil que son naciones que exportan más que nosotros a la Unión Europea.Pero eso no significa que no pueda haber un efecto, ya que una crisis española podría reducir todas las disponibilidades de crédito a escala mundial. Ese sería el canal por medio del cual se manifestaría ese efecto.La variable que inmediatamente reflejaría la crisis española en Colombia sería en la tasa de cambio, como ha sucedido. La tasa ha venido fluctuando, lo cual es un reflejo de las presiones macroeconómicas internacionales. Tenemos que estar muy pendientes de esos efectos. A propósito de tasa de cambio, ¿cree que es la apropiada para los exportadores en la actual coyuntura, ya que muchos de ellos aseguran que la actual los podría arruinar?La tasa de cambio fluctuante tiene una gran ventaja al reflejar lo que está pasando cada día en el mundo. Le transmite a los nacionales la información más precisa de lo que sucede y de la fortaleza de la economía colombiana. A ustedes les consta que yo le pedido al Banco de la República tener una intervención más agresiva en el frente cambiario para evitar una volatilidad extrema de la tasa de cambio.La verdad es que el dólar está en la mitad de dos mundos: es bueno que fluctúe, pero no es positivo que lo haga tanto. El principio sencillo es como dice el refrán: Ni tanto que queme al santo, ni tampoco que no lo alumbre.¿No teme el Gobierno que la llegada de inversión extranjera se frene drásticamente por el contagio europeo?Lo más importante aquí es el ahorro. La plata que queda para invertir es lo que uno se ahorra. Por eso he sido un abanderado del ahorro porque de allí sale el dinero para las inversiones. Creemos que la inversión en Colombia va a estar cerca del 28% del Producto Interno Bruto, PIB, casi un nivel asiático. Son niveles casi idénticos como los que tuvieron Japón, Corea y Hong Kong en su momento. Es decir, inversiones que estaban alrededor del 30% del PIB. Nos toca ahora es preocuparnos para que la calidad de esa inversión extranjera sea muy alta, es decir, que se destine bien en activos productivos y que el Gobierno invierta positivamente en vías, salud y educación para que ello nos permita crecer más.¿Caben las reformas económicas –entre ellas la tributaria— en esta coyuntura, o habrá que aplazarlas por ahora?Nosotros hemos estado trabajando durante un año en la reforma tributaria y la idea es presentarla al Congreso en el segundo semestre. La segunda es una reforma digital para que todos los colombianos se vinculen a los medios electrónicos de pago, lo tercero sería la venta de un porcentaje de Ecopetrol, entre otras cosas.La reforma pensional quedará para después porque es indeseable presentarla conjuntamente con la tributaria, ya que se trata de reformas muy fuertes que necesitan tener un espacio individual para su debate y estudio en el Congreso de la República.

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