Obras viales que reclama el país

Obras viales que reclama el país

Noviembre 29, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Obras  viales que reclama el país

Mejorar las vías del país, así como la educación y mayor inversión en tecnología son los puntos que debe optimizar Colombia para ser competitiva.

Las conexiones hacia Ecuador y el oriente son prioridad de la Nación. En el Valle se insiste en el proyecto de la carretera Mulaló-Loboguerrero.

Colombia contará con cuantiosos recursos para invertir en infraestructura en los próximos años, provenientes de la venta de un porcentaje de las acciones de Ecopetrol y de los nuevos ingresos por regalías y esto enfrenta al país a un gran reto como es desarrollar un nuevo plan de obras para la competitividad.Vea el mapa de la infraestructura vial y portuaria de ColombiaLas apuestas iniciales es que se termine lo que hoy está en marcha como por ejemplo, la autopista ruta del Sol que conecta Villeta, Cundinamarca, Puerto Salgar hasta Valledupar, los sistemas integrados de transporte, la transversal de las Américas (Chocó, Córdoba y César), la autopista Bogotá-Villavicencio, la autopista de la Montaña y el túnel del segundo Centenario, pero sobre todo los consensos entre empresarios, gremios y Gobierno apuntan a que las nuevas inversiones logren la integración de las obras para tener corredores continuos. La Nación cuenta con un plan maestro de transporte y gremios como la Cámara Colombiana de la Infraestructura, CCI, han propuesto seis obras que deben empezarse a planear para que se complemente la red vial nacional como son: el segundo túnel de la Línea (sentido Buenaventura-Bogotá); la carretera Marginal de la Selva que conecta Quito-Bogotá-Caracas; el rescate del Ferrocarril Central para el transporte de carga; la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena, incluyendo el Canal del Dique; la vía Tumaco-Pasto Mocoa, que incluye la variante de San Francisco y la Transversal Bogotá-Puerto Carreño por la importancia de la zona para el desarrollo de la explotación de hidrocarburos y el desarrollo estratégico de la frontera nororiental del país.Pero más allá de estos grandes proyectos los empresarios plantean como estratégico para el país, la ampliación y construcción de los accesos, tanto portuarios como para las grandes ciudades. Edgar Higuera, director de la Cámara Logística de la Andi, aseguró que hoy en día esos accesos son deficitarios y generan costos adicionales.Por ejemplo, considera vital que se ejecute la ampliación del puente del Piñal, en Buenaventura que se constituye en un cuello de botella, los accesos al túnel de la Línea y de la ciudad de Bogotá. Asimismo, en Barranquilla se debe terminar la vía de acceso a la zona portuaria, en especial el puente sobre el río Magdalena que conecta el puerto. En el caso de Venezuela, considera que hay que revisar la carretera hacia Cúcuta, pues aún cuando el volumen de negocios ha bajado, es posible que el comercio se reactive y se debe tener lista esa infraestructura. “En general la idea es que se cierren esos cuellos de botellas en las vías del comercio internacional, al comienzo y final de las dobles calzadas, que sean vías continuas que den seguridad de velocidad y de flujo de tráfico”, dijo.Daniel Torres, especialista de transporte del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, afirmó que la prioridad para Colombia en materia de infraestructura debe estar basada en dos temas: Por un lado, vías que ayuden a la facilitación de comercio exterior, las que están asociadas a los corredores de logística y por otra parte, la integración. “Resaltamos la propuesta del Plan Nacional de Desarrollo de resaltar la integración, pues las redes terciaria y secundaria necesitan recibir nuevas inversiones. Hay que pasar del diagnóstico a la ejecución”, dijo.En el plan de trabajo del Gobierno está desarrollar dobles calzadas entre Barranquilla- La Ciénaga; Valledupar y Maicao; Cúcuta – Venezuela; Bucaramanga Cúcuta; Bogotá, Bucaramanga, la autopista Medellín – Bogotá y culminar la contratación de Bogotá Buenaventura.Prioridades para el VallePara gremios y empresarios del Valle la nueva obra que debe proyectarse para la región es la construcción del tramo Mulaló - Loboguerrero, considerada como clave para la competitividad del país.Ricardo Velasco, gerente de la Andi Valle, aseguró que esa carretera es de suma importancia para la industria situada en Cali y el norte del Cauca, porque reduce 50 kilómetros de tránsito entre la capital del Valle y Buenaventura. Por eso pedirán al Gobierno, en el próximo encuentro por la Prosperidad, con el Presidente Juan Manuel Santos, que se aporten $2.400 millones que hacen falta para terminar los estudios de fase III de la vía y que ésta haga parte del plan de obras del país. En segundo lugar desde el Valle se impulsa la construcción de la transversal que conecta al Llano con Buenaventura, pasando por los departamentos de Huila y Meta, pues se está abriendo una nueva frontera agrícola hacia esa región que necesitará de mayor infraestructura.Para María Elena Quiñónes, presidenta de la Cámara de Comercio de Buenaventura, antes que emprender nuevos proyectos, es necesario terminar los que están en marcha en especial el corredor hacia Buenaventura y de manera urgente señaló, que se debe ejecutar el nuevo puente El Piñal, que se ha convertido en un cuello de botella para el acceso al puerto.Por otro lado, varios congresistas del Valle del Cauca y del Tolima firmaron un convenio para impulsar la carretera Barragán, (Tuluá) - Roncesvalles (Tolima), que consideran clave para el desarrollo social y económico de estas dos regiones. Por esta razón, pidieron al Gobierno Nacional, incluir esta propuesta dentro del plan de obras para los próximos cuatro años.

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