Nobel de Economía 2010 propone que colombianos se jubilen a los 67 años

Abril 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra | Reportero de El País
Nobel de Economía 2010 propone que colombianos se jubilen a los 67 años

"Colombia debería contar con un nivel de informalidad inferior al 30% y un nivel de empleo del 70% de la población en edad de trabajar. Asimismo, todos los trabajadores deben acceder al sistema de seguridad social", dice el Nobel de Economía del 2010, Christopher Pissarides.

El nobel de economía 2010, Christopher Pissarides, dice que la igualdad pensional tiene que ser tema de estudio en Colombia.

Debido a que las expectativas de vida hoy son mayores, el sistema pensional, no sólo en Colombia, sino en el resto del mundo, debería elevar las edades de jubilación a por lo menos 67 años. Además, la edad de jubilación debe ser la misma para mujeres y hombres, teniendo en cuenta que la población femenina –sobre todo en el campo profesional—viene ganando terreno a pasos agigantados. Esta es una de las teorías del profesor inglés, Christopher Pissarides, quien obtuvo el premio Nobel de Economía en el 2010, por sus aportes al mercado laboral moderno, y su impacto en las economías.El catedrático, quien es docente del London School of Economics, participó en el VI Congreso de Asofondos y de la Federación Internacional de Administradoras de Pensiones, Fiap, que se celebró en Cartagena, donde ratificó sus revolucionarias tesis.¿Cuál cree que podría ser la fórmula universal para mejorar la cobertura pensional, es decir, que más gente tenga la posibilidad de jubilarse?Hay solo una manera de mejorar la cobertura pensional, y es dándole a la gente incentivos. Eso es amarrar los beneficios de la pensión a los aportes que haga. Una segunda forma es otorgar incentivos tributarios a las pensiones, es decir, que sus beneficiarios no tengan que pagar altos impuestos. Los gobiernos podrían permitir que las mesadas pensionales sean deducibles de los impuestos –aunque creo que muchos países ya lo están haciendo—pero lo cierto es que esos estímulos son muy importantes para ampliar la cobertura.¿Pero cómo hacer en América Latina, y en el caso de Colombia, para superar los escollos que no permiten a muchas personas alcanzar una pensión en medio de una alta informalidad laboral?Es insostenible un buen sistema pensional con alta informalidad laboral. Y la fórmula no es otra que buscar la reducción de esas tasas de subempleo teniendo una verdadera voluntad política por parte de los gobiernos para aprobar legislaciones que vayan encaminadas a atacar ese fenómeno, porque las razones económicas no son difíciles de identificar.En el caso de Colombia esa informalidad y la cobertura imperfecta de las pensiones tiene que ver con un salario mínimo muy alto y la importancia que a ese factor le otorga la estructura del mercado laboral.Por ejemplo, no se pueden hacer aportes a pensiones a menos que una persona devengue, por lo menos, el salario mínimo. Es como forzar solo a la gente de altos ingresos a que contribuya, lo cual obviamente reduce la cobertura.En Europa se están haciendo reformas pensionales muy duras a pesar de la crisis que afronta. ¿Ese fenómeno se podría replicar en América Latina?Usted no se imagina la crisis que tenemos en Europa, aquí no tienen nada parecido aún. En el caso particular de América Latina, tal como lo anoté anteriormente, hay demasiada informalidad laboral, lo cual está alejando cada vez a las personas a formar parte del mercado formal de las pensiones. Cualquier economía en un momento de crisis debe tener pensiones totalmente financiadas a través de sistemas de ahorro individuales. Esa es una base clave, antes que tener mesadas financiadas por los gobiernos.El desafío más grande para los latinoamericanos y nosotros mismos, es cómo reducir el alto nivel de pensiones del régimen contributivo que depende de los recursos estatales. El reto es cómo poder pasar esas pensiones al sector privado, es decir, a un sistema totalmente financiado.¿En otras palabras desmontar los privilegios pensionales que dependen del Gobierno?Si tienen beneficios que vienen del sistema anterior, éstos no deben interferir con eso. Pero si un trabajador tiene muchos beneficios, sus aportes a un fondo privado deberían ser acordes a esas ventajas. Al mismo tiempo creo que es importante que exista más igualdad pensional. Y estimo también que las pensiones altas deberían subsidiar en algo a las más bajas. Hay que ser conscientes de esos costos. Por eso si usted está en disposición de financiar su retiro como individuo, hágalo. Estoy es en contra de la idea de que el Gobierno sea siempre el proveedor de las pensiones, es decir, tomando dinero de los contribuyentes, lo cual es contraproducente para la economía. Los fondos privados de pensiones son una fuente de capital que se usa para la generación de empleo.¿Cuál cree que es el panorama pensional en países –que como Colombia—tienen una fuerza laboral que poco aporta por su bajo nivel de ingresos?No les veo un futuro muy promisorio si continúan así. Primero que todo esas distorsiones en el mercado laboral deben superarlas abordando directamente el problema de la informalidad y no necesariamente a partir de las dificultades pensionales. Hay que profundizar en las investigaciones sobre las causas de ese fenómeno y ante todo, otorgar incentivos para que la gente se pase a la formalidad. Es el único escenario para contar con un sistema pensional sostenible y de bienestar social. Un ejemplo de ello son los países escandinavos, como Suecia, Dinamarca, Noruega, que cuentan con los mejores indicadores y provisiones en este campo. ¿Y cómo lo han logrado?Teniendo los incentivos correctos. Es decir, pagando altos impuestos, pero teniendo a cambio servicios públicos de alta calidad.¿Cómo cree que deberían ser los planes pensionales modernos y las reformas hacia el futuro, no solo en América Latina sino en Colombia?Estas reformas se están volviendo necesarias porque la gente está viviendo más años. Esa es la principal razón. Es decir, que tienen una mejor expectativa de vida. Por eso hay que pensar en mayores provisiones (ahorro) para atender esas mesadas. La segunda razón es que la tasa de natalidad es ahora menor, por lo que la población activa se está apoyando en los jóvenes. Por eso, insisto en que las pensiones deben pasarse a cuentas de ahorro financiadas porque los contribuyentes ya no son una masa lo suficientemente grande para darle soporte a las jubilaciones de la población que se está envejeciendo. Y por otra parte, la edad de jubilación debe subir, porque en el caso de Colombia, y así me lo han dicho, uno tiene la esperanza de devengar una pensión por más de 20 años. Es decir, que no habría que trabajar más de 35 años para obtenerla.¿En cuánto cree que debería aumentar la edad promedio para una jubilación?Es necesario que la edad de jubilación se vaya aumentando a por lo menos 67 años, tanto para mujeres como para hombres. Hoy en día las mujeres son tan sanas como los hombres. Nunca entendí por qué las mujeres se jubilan más jóvenes, si la mayoría de ellas no tiene problemas cardiacos, y no tanto estrés como nosotros. (risas).Aquí lo importante es que el Gobierno Nacional garantice un ingreso mínimo para todos, lo cual depende de una política social en cada país. Una vez que se otorgue esa mesada mínima, el resto deben ser esquemas pensionales financiados en manos del sector privado, que les otorgará lo adicional.En otras palabras, que haya una igualdad pensional para hombres y mujeres…Obviamente, sobra decir que si hombres y mujeres participan en el mercado laboral debe haber una igualdad total en los ingresos que perciben. En casos donde la mujer no participa en el mercado laboral por lo general ello obedece a condiciones familiares. Hay que mirar hacia la igualdad no solo entre individuos sino entre familias. Por ejemplo, las mujeres que permanecen solteras toda su vida tienen patrones de carrera profesional muy similares al de los hombres. Las casadas, sin hijos, también tienen unos patrones profesionales similares. Son las mujeres casadas con niños las que presentan la brecha más grande frente a los hombres en ese campo, debido a la crianza de sus hijos. En este caso se debe garantizar el ingreso para la familia, y en el caso de un divorcio, la mujer tendrá que ser compensada de manera generosa porque no pudo antes empezar su carrera.¿En otros lugares sucede lo mismo?Los hombres pueden tener más aportes que las mujeres sobre todo cuando los estamos comparando con mujeres casadas con hijos. Por ejemplo, en el Reino Unido, cuando hay un divorcio la mujer recibe una fracción de la pensión de su ex marido cuando ella llegue a la edad de jubilación. Es el principio de igualdad como debería ser.¿Qué conoce usted del mercado laboral colombiano?La informalidad es alta. El salario mínimo también es alto y es un desestímulo para la generación de más empleo. Lo preocupante es que cerca de la mitad de los trabajadores en Colombia recibe menos del salario mínimo, y junto con ello los costos de crear puestos de trabajo son muy elevados. El problema es que esto beneficia al empleado, pero perjudica al país en general debido a que habrá aportes más limitados a los fondos de la seguridad social.¿El nivel educativo colombiano se ajusta al desempeño económico que tiene hoy?Hay una distorsión en el mercado laboral producida por estas políticas que le he mencionado. Y esa distorsión desestimula la educación y de hecho para un país del nivel económico que viene alcanzando Colombia, su desempeño educativo todavía es muy bajo. Debería ser ahora más alto teniendo en cuenta su nivel de desarrollo económico. Aquí siempre volvemos a tocar cuáles son las causas de la informalidad laboral. Hay que estimular las políticas de emprendimiento empresarial entre los jóvenes, ya que muchos de ellos podrían estar operando sus propias compañías. Hay que explotar más ese espíritu empresarial en los jóvenes, ya que antes la gente era más conservadora.

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