Los servicios públicos, una tarea compleja en el Valle

Julio 28, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Marino Del Río Uribe, gerente general de Dicel S.A. E.S.P.
Los servicios públicos, una tarea compleja en el Valle

Marino Del Río Uribe, gerente general de Dicel S.A. E.S.P

Atender al Valle con servicios de calidad, requiere de un esfuerzo serio y responsable que nos invita a hacer una reflexión sobre el uso racional de los recursos que tiene.

El Valle del Cauca es un departamento con muchos privilegios, pero a su vez con muchas responsabilidades, pues es muy atractivo tanto para inversionistas y emprendedores, como para migrantes tanto voluntarios como forzados.Igualmente exporta talentos a nivel nacional e internacional, lo que nos hace más conectados como país y como región; esto implica una dinámica de crecimiento que se concentra principalmente en las ciudades, de manera proporcional a su tamaño, siendo la de mayor crecimiento Cali, la capital del departamento, el mayor peso del desarrollo en cuanto a la infraestructura de servicios.Le siguen Buenaventura, Palmira, Buga, Tulúa, Yumbo, Cartago y Jamundí entre otras, convirtiendo al Valle del Cauca en un departamento de ciudades que a futuro se proyecta como una unidad urbana de 200 km de longitud, por su parte la zona rural es la más desarrollada y diversa del país, por lo que merece especial atención, pues es la despensa vital que atiende un amplio mercado del centro y suroccidente del país y el mayor productor de azúcar.Posee el Valle del Cauca el principal puerto colombiano sobre el Pacífico, brindándole inmensas oportunidades para el comercio exterior.Atender esta población creciente con servicios de calidad, requiere de un esfuerzo serio y responsable que nos invita a hacer una reflexión sobre el uso racional de los recursos y ante todo la conciencia de preservación que invita al ser humano con su capacidad constructiva a restituir y restablecer el equilibrio perdido en la integralidad socio ambiental, lo social no puede estar desligado de lo ambiental y lo ambiental no puede estar desligado de lo social y en cuanto a esto existe una comunidad rural que no solo nos provee de alimentos con sus productos agropecuarios, sino que también es receptora del agua que consumimos.Estas fuentes están amenazadas por la deforestación e inadecuados usos del suelo, la vida en el campo es muy precaria y se intensifica en la medida que nos alejamos de las áreas urbanas y es precisamente de esas zonas más lejanas donde nacen las fuentes de agua, razón por la cual la comunidad urbana tiene una deuda social con la comunidad rural; adicionalmente por el consumo de madera para múltiples usos urbanos, por ello, estamos en deuda con la montaña y estamos obligados a reponer lo deforestado, de no hacerlo, disminuirán las fuentes hídricas y la vida misma se ve amenazada y las guerras serán no por el oro sino por el agua.Es el agua el mayor aliado de la vida y para preservar la vida es necesario preservar el agua y para conservar el agua es necesario promover, atender, asistir y promocionar la comunidad y el entorno ambiental en que conviven.Los esfuerzos por recuperar siquiera 10 millones de hectáreas implica sembrar cada año 1 millón de árboles por año por municipio, la tarea es muy grande y no da espera, actuar ya es indispensable, necesario y urgente.Así, el agua potable es un recurso renovable si hacemos la tarea de recuperar los bosques; adicionalmente, por los ciclos climáticos que trae de manera recurrente temporadas secas, es necesario crear importantes reservas que permitan aprovechar las temporadas de lluvias, evitando el desabastecimiento de agua para los usos domésticos, agroindustriales, comerciales e institucionales, con aprovechamientos complementarios para generar energía eléctrica.Desde el campo de los servicios de aseo, estamos muy quedados en la cultura de separación y clasificación de residuos sólidos, donde las tecnologías a nivel internacional permiten el aprovechamiento del 90 % de los residuos, disminuyendo de manera importante los requerimientos de espacio para los rellenos sanitarios.Esta labor requiere de un proyecto institucional que permita coordinar usuarios y empresas recolectoras para el mejor aprovechamiento de los recursos, de manera que se racionalice el uso de desechables, la separación en la fuente de reciclables limpios, separados de los sucios, material vegetal seco, material vegetal húmedos, sobrados de alimentos, alimentos en descomposición, latas, metales, cartón, vidrio, material biológico, desperdicios cárnicos, medicinas vencidas, baterías, bombillos, tubos fluorescentes, balastros, aceite quemados de cocina, de carro, residuos de pintura, ácidos, electrodomésticos, circuitos electrónicos, ropa vieja.En cuanto a la tecnología, lo que hoy vivimos con las tecnologías de las telecomunicaciones o TIC, ha puesto a prueba el bolsillo de los usuarios, este servicio le cuesta al presupuesto familiar más que los demás servicios domiciliarios de agua, alcantarillado, energía y gas; basta sumar el costo de equipos celulares, si son 2, 3 ó 4 en núcleo familiar, costo del plan, más la telefonía fija si la tiene, la señal de televisión y el internet para el computador, todos en la euforia de las tecnologías, las redes sociales, los chats, videojuegos, fotografías, que nos hacen estar altamente conectados con el mundo exterior, pero de manera superficial. Por su parte en el uso de la energía eléctrica el avance de la tecnología ya nos permite cambios en los usos energéticos, reemplazar bombillos incandescentes de 60W por uno led de 7 W, aprovechamiento de la energía solar para calentar el agua o mediante el uso de los paneles fotovoltaicos abastecer de manera parcial un comercio o una vivienda; mediante el viento con generadores eólicos producir energía para consumo y/o para exportar a la red; algunos con mayor aplicación en zonas no interconectadas y otros para aprovechamientos urbanos ajustados a una razón económica de reducción de consumos en la red. Colombia se prepara para entrar en la era de las tecnologías energéticas, razón por la cual el Gobierno Nacional expidió el pasado 13 de Mayo de 2014, la ley 1715 por medio de la cual se regula y se integran las energías renovables no convencionales al sistema energético nacional.En esto el Valle del Cauca ha dado un paso anticipado con sus proyectos de cogeneración que les permita no solo abastecer los ingenios de la energía requerida, sino también exportar a la red nacional importantes cantidades de energía excedentes de la cogeneración, mejorando ostensiblemente la eficiencia energética de los ingenios, aplicando tecnologías de uso internacional. El reto para las autoridades energéticas en cabeza del Ministerio de Minas y Energía con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) es abrir los espacios al intercambio comercial de estas energías, que de paso ayudarán a reducir la presión del crecimiento de la demanda, la cual se verá impactada a medida que se implemente la movilidad eléctrica, con motos, carros, buses y trenes movidos con energía eléctrica.El Valle del Cauca será pionero en energía solar fotovoltaica y promueve la construcción de un barrio en la ciudad de Cali que le entregará energía eléctrica a la red, en los momentos de mayor resplandor solar.

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