Los ángeles y demonios de la innovación vallecaucana

Los ángeles y demonios de la innovación vallecaucana

Julio 25, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

¿Por qué nos cuesta innovar? Desde su perspectiva el experto Paulo Restrepo, gerente de Infocus Lab, nos lo explica.

“El efecto Ahá de la innovación es el ‘momento kodak’ de las mentes creativas, el elemento de ignición, la reacción en cadena y explosión de una bomba de ideas que evolucionan. Es tomarle una foto mental a nuestro entorno y hacer uso de esta provocación para poner al límite nuestra capacidad de encontrar soluciones. La definición más simple de innovación es hacer más con menos”, señala  Paulo Restrepo, gerente de Infocus Lab.

Retrepo añade además que  “desde un lenguaje coloquial, explicado casi con plastilina, es optimizar lo que existe a nuestro alcance, buscarle la comba al palo o desarrollar una herramienta que lo reemplace.

Un buen ejemplo de un innovador nato es Bear Grylls, del programa ‘A prueba de todo’; exmilitar de las Fuerzas Especiales de Inglaterra que sobrevive retando los procesos de adaptación. Extrae de la boñiga agua, improvisa cambuches para dormir en las alturas y come lo que se encuentra o arrastra, superando incluso las barreras del asco.

Cuando a alguien se le ocurre una idea interesante, el cerebro tiene una actividad mayor, lo cual conlleva cierto gasto energético. Al parecer, no potenciamos la creatividad porque preferimos permanecer en nuestra zona de confort. Cuando convertimos las ideas en procesos productivos, generamos valor a la forma de hacer las cosas. Este proceso, implica esfuerzo, activar el pensamiento divergente, retar el ‘status quo’ y diferenciarse en procesos, productos y servicios.

Para comprender el ADN del Valle en materia de innovación, pienso en los ángeles (virtudes) que transmiten la magia de las buenas noticias. El efecto Ahá local surge de la identidad musical de la gente, la diversidad cultural y sobretodo el privilegio de estar tapizado por una colcha de retazos multicolor que transpira por sus poros una inmensidad hídrica sin precedentes y un cubre lecho de verde que se hunde sobre una de las capas de humus mas increíbles del planeta. 

De esta mixtura cultural y geográfica surge la proliferación de un sinnúmero de empresas nacionales y multinacionales, lo cual ratifica que tenemos madera para innovar. El problema es cuando no nos comemos el cuento o no creamos las condiciones para que las ideas florezcan.

Los principales demonios (dificultades) para innovar están precedidos por los procesos de desarticulación ciudadana. Años atrás vi en uno de los huecos de la calle, como una línea amarilla recién señalizada, se hundía hasta el fondo de la vía. Al preguntarle a un agente de tránsito por esta acción, me responde que hay problemas de comunicación entre la entidad que hace el bacheo y la que señaliza. Es como si trazáramos una línea amarilla sobre el hueco para cumplir con una gestión ciudadana que implicaría un trabajo en equipo impecable, pero cubrimos de la forma ‘fácil’ nuestras propias ineficiencias. La innovación parte de tener objetivos en común promovidos por una cultura de cambio sólida y dejando de un lado nuestros egos. 

Así mismo, se debe desarrollar un sistema educativo que promueva más la creatividad y la solución de problemas que la memorización; docentes con experiencia empresarial, que hablen desde un lenguaje cercano y real. Según Eric Hoffer, escritor estadounidense “en tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”.

Nuestro reto, está en crear cultura de clúster y generar elementos de marca personal y diferenciación en emprendedores y empresas para impactar las ideas. Afortunadamente, entidades como la Cámara de comercio y el Sena entre otras, están apoyando estos emprendimientos. Pero el balón también está en nuestra cancha. Y mientras usted piensa en hacer algo, ¿cuál es su efecto Ahá de la Innovación?

 

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad