"Le apostamos mucho a la innovación": gerente de Enriko

Octubre 26, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Holmes Calero, gerente de la empresa vallecaucana, Alimentos Enriko.

Holmes Calero, gerente de la empresa vallecaucana, Alimentos Enriko, señala que la meta en 2017 es continuar lanzando productos diferenciadores al mercado. La compañía invierte $25.000 millones en una moderna planta en Yumbo.

En los últimos 30 años, la compañía caleña de Alimentos Enriko ha venido ganando posiciones y participación en el mercado de las carnes frías y procesadas, embutidos y jamones en Colombia.

Todo ese proceso, dice su gerente, Holmes Calero Agudelo, ha sido con  base en modelos y productos innovadores para competirles a las grandes firmas de ese sector. 

Hoy, la producción es de unas 350 toneladas al mes y la gran apuesta es abrir en el 2017 nuevos centros de distribución en Medellín y  la  Costa Atlántica, lo mismo que poner en marcha una nueva planta en la zona industrial de Yumbo.

Calero Agudelo, un ingeniero industrial de 40 años de edad, vinculado hace 17 a la firma, está a cargo de esos nuevos cambios tecnológicos y en materia de mercadeo.

Señala que enfrentar la competencia no ha sido fácil, pero la empresa —que tuvo su primera planta en el barrio La Esmeralda de Cali en 1986— busca explorar en el futuro  otros países de Latinoamérica.

Enriko espera cerrar el 2016 con ventas por $55.000 millones. 

El 2016 ha sido un año difícil para muchas empresas por la desaceleración económica. ¿Cómo ha sorteado la empresa esta coyuntura?

Este ha sido un año positivo en medio de tanta incertidumbre que hay en el país, y sobre todo de pesimismo. 

La empresa ha salido avante en su potencial que tiene y las fortalezas que está construyendo en la medida que le hemos venido apostando a modelos de gestión diferentes, y sobre todo en el desarrollo de nuevos nichos de mercado. 

¿Pero cuál ha sido ese factor diferenciador en este segmento de los alimentos?

 Le hemos apostado mucho al tema de la innovación. Por ejemplo,  cambiamos algunos procesos productivos para lograr generación de valor. Es entender que  cada proceso de fabricación se puede volver una unidad estratégica de negocios. 

  Asimismo, en el campo de la logística nos diversificamos  en la distribución de nuestros productos, préstándole además, servicios a otras compañías para generar ingresos, logrando así economías de escala al utilizar un mismo transporte.

¿En innovación cuáles  han sido esas últimas apuestas?

En el marco de esa innovación tenemos hoy un producto bandera como ‘Bakano’ un pasabocas con 120 días de vida útil  que no requiere refrigeración. Se trata del primer ‘snack’ cárnico que se procesa en Colombia, y cuyos resultados han sido positivos y de aceptación entre los consumidores. 

 El mercado es una ‘guerra’ de percepción y por eso estamos enfocados en el tema de las marcas, sobre todo diferenciadas. En otras palabras, no hacer lo mismo de otras compañías, aunque es un trabajo más dispendioso, pero certero.   

Por ello, lanzamos este año un producto llamado ‘ranchichón’, que tiene buena acogida. La idea es aumentar  con este tipo de productos diferentes  nuestra participación en esa torta del mercado nacional (de las carnes frías) frente a fabricantes más grandes. 

Con base en todo eso, ¿la empresa hasta dónde quiere llegar?

Enriko es una firma que desde sus inicios nació fundamentada en atender un cliente como el Sandwich Cubano. Pero al crecer la empresa nos dimos cuenta del potencial que tenía en  diferentes categorías de productos para atender canales de distribución con nuestra marca.

Eso llevó a un replanteamiento en  reconversión tecnológica y de infraestructura, pues la idea no era un solo cliente sino  competir en un mercado cada vez más agresivo y exigente en el país.

Los socios le han apostado a estos cambios y confían en una mayor expansión del negocio, a tal punto que en los últimos cuatro años venimos creciendo a una tasa del 20% anual. Y para el 2016 la meta es cerrar por encima de los $55.000 millones en ventas. Hace una década eran 70 empleados y ahora se cuenta con 270.

 ¿En el marco de esa expansión de alistan  nuevas inversiones?

Estamos invirtiendo $25.000 millones en una nueva y moderna planta en la autopista Cali-Yumbo de 10.000 metros cuadrados que será inaugurada entre marzo y abril del 2017. Allí instalaremos nuevas tecnologías sobre todo en materia de cocción y desarrollo de procesos de fabricación  más sostenibles, minimizando  a la vez el impacto sobre el medio ambiente. Ese complejo nos permitirá crecer más en los próximos 15 o 20 años. 

Ya incursionamos en el mercado de Bogotá, donde tenemos un centro de distribución. Para el año entrante se proyectan abrir otros centros en Medellín y en la Costa Atlántica para seguir atendiendo otros clientes institucionales como hamburguesas El Corral. A medida que esas firmas han crecido hemos sido beneficiados de esa buena dinámica. 

Debido a esa fuerte competencia en el sector cárnico de la cual usted habla, ¿cómo se viene  enfrentando sobre todo en los estratos bajos?

 Estamos fortaleciendo nuestra presencia en canales modernos como el de los autoservicios, lo mismo que en el canal tradicional que se sostiene y crece (tiendas, supermercados, etc).

Las perspectivas apuntan que la empresa puede continuar con su ritmo de crecimiento, y la meta es que antes del año 2020 esté alcanzando los $100.000 millones en ventas.

Es una meta que nos hemos trazado bajo el esquema de desarrollo de marcas novedosas con las que buscamos ganar más participación en el mercado. 

En todo el país estamos con la marca ‘Bakano’ y con los productos tradicionales de Enriko la empresa tiene presencia en Bogotá, pero el foco fuerte es el Valle del Cauca en grandes superficies, minimercados y otras cadenas independientes. 

La presencia en total es en 4.500 tiendas y el año que viene la idea es llegar a 10.000.

¿El 2017 cómo lo visualiza, teniendo en cuenta que puede ser también un año difícil para el consumo?

Somos optimistas, sobre todo con la nueva planta a la cual trasladaremos todos los procesos productivos de la compañía para aprovechar toda esa infraestructura.  

 Buscamos ser una empresa dinámica e innovadora para romper algunos esquemas que hoy presenta este tipo de mercado de alimentos.

¿Van a exportar?

En Colombia hay todavía zonas que tienen problemas de tipo fitosanitario, pero a futuro la idea es exportar. De hecho, hoy tenemos clientes interesados en las Antillas, Panamá, Bolivia, Perú, sobre todo del producto ‘Bakano’.

Las restricciones que hay  sobre los pocos días que tiene la vida útil de un producto cárnico, se convierte en una barrera, ya que son entre 30 y 45 días, y sobre todo que se requiere un mayor apoyo  en la cadena de frío. 

La logística no se facilita, y por eso se genera una barrera importante, cosa que no sucede con productos como ‘Bakano’ que tiene cuatro meses de vida útil con grandes posibilidades de exportación. 

Esperamos consolidar en el 2017 operaciones que nos permitan tener esa experiencia exportadora. Eso está en los planes de la empresa, y más ahora con un dólar competitivo y cercano a los $3000.

¿Cómo  recibieron en la compañía los alcances de la nueva reforma tributaria, y si cree que es inoportuna o no  en la actual coyuntura económica?

Diría que llegó en un momento inoportuno ya que estamos en una etapa de transición, y ojalá que todo el proceso de paz quede en firme en el menor tiempo posible.

Lo actual genera todo un proceso de incertidumbre para el empresariado, aunque los inversionistas nos ven como un país interesante por el tamaño de su mercado.

¿No es muy duro subir el IVA del 16% al 19% en los consumos de los hogares?

Se golpea sobre todo a la clase popular y media de la sociedad, pues ahí es donde está la mayor parte del consumo de las familias.

Todo eso podría afectar a los productores, y más ahora que venimos de un comportamiento inflacionario relativamente alto respecto a los últimos siete años.

El hecho de que le toque el bolsillo a los hogares de una forma abrupta, eso repercutirá en los niveles de consumo. La reforma tributaria desestimula en algo ese consumo, sobre todo de alimentos y productos con valor agregado como los cárnicos.

El mercado hoy En Colombia el mercado  de las carnes frías y procesadas está dominado por unas doce firmas que comercializan en especial jamones y salchichería. A pesar de las prevenciones  que han sido lanzadas contra este tipo de alimentos, el consumo promedio anual en Cali es de 2,2 kilogramos por persona. Los empresarios señalan  que el consumo de carnes frías no es dañino, y todo depende de los hábitos de las personas, es decir, al llevar dietas saludables, que incluyen verduras, hortalizas, frutas, más el ejercicio diario.
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