Latinoamérica tiene recursos para enfrentar deterioro de la economía mundial

Latinoamérica tiene recursos para enfrentar deterioro de la economía mundial

Septiembre 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I EFE
Latinoamérica tiene recursos para enfrentar deterioro de la economía mundial

En 2008, los países latinoamericanos tenían suficientes reservas para evitar una devaluación excesiva de su moneda, con lo que el shock de la crisis fue menor y salieron rápido.

Loa países de Latinoamérica cuentan con los instrumentos y recursos necesarios para adoptar medidas en caso de un mayor deterioro de la economía mundial o cuando los países industrializados entren en recesión.

América Latina, especialmente los países sudamericanos y México, cuentan con los instrumentos y recursos necesarios para adoptar "política activas" en caso de un mayor deterioro de la economía mundial y de que los países industrializados entren en recesión.Así lo afirmó este martes el economista del Organismo de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), Alfredo Calcagno, con ocasión de la presentación en Ginebra del informe anual de esta entidad, que analiza en detalle los problemas de las políticas económicas tras la crisis de 2008-2009.La región latinoamericana salió relativamente bien parada de esa grave crisis, pero ahora no debe bajar la guardia y "debe prepararse de manera coordinada, a través de instituciones financieras y acuerdos comerciales regionales, porque eso la hará más fuerte", sugirió el experto.En el informe de la UNCTAD se estima que frente a un crecimiento de la economía mundial del 3,5 por ciento, del 2,3 por ciento en Estados Unidos y de 1,9 por ciento en la Unión Europea, Latinoamérica está en condiciones de crecer el 4,7 por ciento en 2011.Por zonas, Sudamérica presenta las mejores perspectivas, con una expansión estimada del 5,1 por ciento y del 4 por ciento en el caso concreto de Brasil.Estas proyecciones, sin embargo, podrían mostrarse demasiado optimistas si el eje EEUU, Unión Europea y Japón, que juntos pesan el 70 por ciento de la economÍa mundial, entran en recesión, como se teme que ocurra luego de semanas de derrumbe de las bolsas, de repetidas alarmas por la crisis de la deuda soberana en varios paÍses y de la caÍda de precios de las materias primas y del crudo.Sin embargo, América Latina no es un bloque homogéneo, como lo recuerda el argentino Calcagno, quien distingue una división que pasa "por el istmo de Panamá": entre los países del Caribe y centroamericanos más dependientes de EEUU y que han crecido menos, y los de Sudamérica, que han recibido el impulso de los altos precios de las materias primas y de una demanda interna robusta.Este último grupo "ha crecido más gracias a los mercados interno y regional, lo que explica la relativa buena situación en la que se encuentran hoy" , puntualizó el economista."En 2008, esos países tenían suficientes reservas para evitar una devaluación excesiva de su moneda, con lo que el shock de la crisis fue menor y salieron rápido", comentó.No obstante, reconoció que ahora existe el riesgo de "pasar a un nivel superior de crisis", por lo que recomendó a los latinoamericanos adoptar un "colchón de precauciones", consistente en "tener reservas suficientes y eliminar la dependencia de los capitales, sobretodo de los especulativos que luego son los primeros en irse cuando hay problemas".En esa línea, defendió un "un control de capitales", como una medida de gestión del riesgo financiero, así como la necesidad de evitar tasas de interés demasiado elevadas y un déficit alto de cuenta corriente.En cuestión de tipos de cambio, el informe de la UNCTAD presenta el caso de Brasil, cuya moneda se ha apreciado hasta el 50 por ciento en los últimos tres años, lo que fue considerado por el director de la División de Globalización del organismo, Heiner Flassbeck, como "la mayor distorsión posible al comercio entre países"."Nada justifica la apreciación del real, es absolutamente absurdo. Es el resultado de que se lleva dinero, por ejemplo, de Japón a Brasil para aprovecharse de las altas tasas de interés" en este último país, añadió Flassbeck."El Banco Central (de Brasil) funciona como si su único objetivo fuese el control de la inflación con altas tasas de interés", indicó por su parte Calcagno, quien agregó que de manera general "no se debe sobredimensionar el riesgo de la inflación" y que si los precios aumentan "lo importante es entender porqué"."La respuesta a un aumento de precios no es reprimir la demanda o revaluar la moneda. La alternativa es actuar mediante una polÍtica de ingresos en general y de salarios en particular", señaló.Ante situaciones de este tipo, Calcagno sostuvo que "los países (latinoamericanos) no deben permitir que los mercados fijen el valor de sus monedas" y recomendó un mecanismo de "flotación administrada" que incluso funcionaría mejor si en lugar de ser unilateral funcionase a nivel regional.

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