Las tradicionales tiendas de discos no dejan de sonar

Las tradicionales tiendas de discos no dejan de sonar

Marzo 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Luisa Fernanda Angel G. Reportera de El País
Las  tradicionales tiendas de discos  no dejan de sonar

En un área de 4 metros de frente y 16 de fondo se mantiene la única tienda (de las 9 que existieron) de Casa Musical Elmer Bedoya V. El lugar, además de novedades, vende formatos clásicos de audio y video, además de música de colección.

Para sobrevivir a la piratería y a la tecnología, el pequeño mercado se ha tenido que diversificar.

Una canción de merengue es interrumpida por la voz de un enamorado que ingresa a la tradicional tienda de discos Casa Musical cantando a todo pulmón una vieja balada.“‘Te voy a vestir de mariposas, te voy a regalar el color de las rosas, y te voy a llevar a donde nunca llueve’... No recuerdo cómo se llama ni quién la canta, pero sé que acá la consigo ¿La tenés, verdad?”En la última década, en la que los avances tecnológicos y la piratería se han impuesto sobre artículos como discos, libros y películas (tal fue el caso de Blockbuster, que llegó al punto de quebrar), aún es posible encontrar lugares donde un cliente entra tarareando una letra, pidiendo escucharla.“Estoy enamorado y necesito regalar esa canción”, dijo don Manuel, de unos 70 años de edad. “Si no la consigo acá, no lo hago en ningún lugar... ‘Gracias mi amor por todo lo vivido’”, continúa, con los ojos cerrados.El hombre ha ingresado a la reconocida tienda Casa Musical Elmer Bedoya V.(antes Alcibiades Bedoya), en la Carrera 7 con Calle 11 del centro de Cali. Ahí, en la cuarta parte de lo que fue el local hasta hace un año, Elmer (su propietario) y sus compañeros, John Eduardo y Luz Mery, sacan adelante una tienda que se niega a morir; una de los pocos sobrevivientes de la música que quedan en la ciudad.Hace 48 años nació en Cali Casa Musical, en cabeza de Alcibiades Bedoya. “En esa época habían hasta 60 tiendas sólo en el centro, pero don Alcibiades marcaba la diferencia con su concepto de un lugar de encuentro. Además, vendía más barato, obtenía los productos primero y motivaba a sus empleados con comisiones: la persona que entraba a Casa Musical salía con tres, cuatro y hasta cinco discos, y se descuidaba se iba sin plata”, recuerda John Eduardo, quien trabaja en la empresa desde hace 15 años. Este experto musical asegura que los años dorados de la tienda fueron desde sus inicios, en 1964, hasta mediados de los 90. Sin embargo, hasta 2008 seguía siendo una empresa sostenible, tanto que la proporción de novedades era de 20 discos semanales (80 mensuales). “Hoy no salen ni 5 novedades al mes”, afirma.Es más, en 1997, cuando John empezó a trabajar con Casa Musical, él y sus compañeros (el negocio alcanzó a tener 75 empleados en sus 9 tiendas) vendieron sólo en diciembre $1.300 millones en discos. “Ahora no tengo la cifra exacta de ventas actuales, pero para hacerse una idea, en lo corrido de este mes el local del centro (el único que queda) ha facturado 220 unidades”, señala.Y es que cómo sobrevivir cuando cada vez son menos los compradores de discos físicos. Las opciones son pocas (o tal vez sólo quede una): ante la posibilidad de descargas masivas digitales que ofrece la tecnología, la salida está en la diversificación.El productor musical Carlos Fernando ‘El Mono’ Velasco reconoce cómo otro de los grandes del mercado de discos como Cardona Hermanos (almacenes La Música), además de comercializar música en cd, uno que otro ejemplar en lp, y videos en dvd, ofrece instrumentos musicales, cables, amplificadores y equipos de audio y video para fortalecer sus ventas.“Recuerdo la buena época de Cardona Hermanos, entre los años 70 y los 90; tenían tiendas en el Centro Comercial del Norte, en la Avenida Sexta, en el sur, otras tres en el centro, una en cada establecimiento de La 14. Hoy, todavía quedan algunos locales en centros comerciales, y todos han acudido a la diversificación; no pueden vender sólo discos para seguir sobreviviendo”, asegura Velasco.Al igual que almacenes Cardona Hermanos, la tienda de Elmer Bedoya V. ha adicionado a sus stands de discos instrumentos musicales, pero también reproductores de dvd, controles remoto, gafas, encendedores, máquinas de afeitar eléctricas y hasta servicios de fotocopias, impresiones, recargas y minutos a celular y salas de Internet.“En Casa Musical no pretendemos competir con el mercado digital. Optamos por mantenernos como lo que nos hizo fuertes: un lugar de culto; un club de colección para enamorados de la música”, concluye John.

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